{"id":11188,"date":"2016-03-30T05:45:32","date_gmt":"2016-03-30T10:45:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=11188"},"modified":"2016-03-30T05:45:32","modified_gmt":"2016-03-30T10:45:32","slug":"que-es-la-paz-territorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=11188","title":{"rendered":"Qu\u00e9 es la paz territorial"},"content":{"rendered":"<p>Por Danilo Contreras (Especial para Revista Zetta).- Las generaciones que hoy viven en Colombia no conocen la paz. 50 a\u00f1os de conflicto han generado una cultura que no es propicia a la solidaridad, la convivencia y el reconocimiento de las diferencia, hecho que se manifiesta cotidianamente en intolerancia y agresi\u00f3n del derecho ajeno.<\/p>\n<p>La paz, lo que sea que ello signifique para una sociedad como la nuestra, no llegar\u00e1 con la esquiva suscripci\u00f3n de los acuerdos de la Habana, sin embargo, no queda duda que en el caso feliz de que la firma tenga lugar, esa sola circunstancia ser\u00e1 un avance trascendental para el establecimiento de la tranquilidad y el bienestar de los colombianos.<\/p>\n<p>El profesor Amaranto Daniels de la Universidad de Cartagena, en un interesante ensayo sobre los Retos y desaf\u00edos del posconflicto en los Montes de Mar\u00eda, propone una aproximaci\u00f3n al concepto de paz se\u00f1alando que esta es \u201c\u2026una construcci\u00f3n\u2026que plantea trazar una nueva alianza basada en la l\u00f3gica de la inclusi\u00f3n y la integraci\u00f3n territorial, en donde la comunidad no sea receptora, sino, un actor fundamental de las pol\u00edticas estatales\u2026\u201d. El mismo documento reconoce como obst\u00e1culos a este prop\u00f3sito \u201cla corrupci\u00f3n en la gesti\u00f3n administrativa, el clientelismo pol\u00edtico y la criminalidad organizada que expresan la ausencia de la soberan\u00eda del Estado en los territorios\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Los desaf\u00edos de lo que ha dado en llamarse \u201cposconflicto\u201d en Bol\u00edvar, son inmensos: El hambre, la pobreza multidimensional y la negaci\u00f3n de oportunidades a quienes m\u00e1s lo necesitan, son escollos que entre todos debemos salvar. Los conflictos en las diversas sub regiones en que se encuentra dividido el departamento presentan caracter\u00edsticas disimiles que ameritan tratamiento diferencial: En Montes de Mar\u00eda por ejemplo, tendr\u00e1n que discutirse a fondo los conflictos ambientales originados en la presencia de importantes intereses econ\u00f3micos en las explotaciones de hidrocarburos, gravas, minerales y calizas que han producido malestar entre el campesinado de la regi\u00f3n. En el distrito de Riego de Marialabaja, el acceso al agua y las tensiones entre los agroindustriales y campesinos que padecen por la ausencia de comida, amerita tambi\u00e9n un tratamiento especial y abierto. El confinamiento de los territorios del sur de Bol\u00edvar y el hambre que galopa en los municipios del dique reclaman medidas de emergencia.<\/p>\n<p>Pero hay un ingrediente \u00e9tico que agregar a este sancocho nacional para que nos quede de buen sabor y sea agradable a todos; Habermas advierte la importancia del aprendizaje en un proceso de desarrollo moral y subraya la exigencia de un cambio de actitud para la transici\u00f3n. El autor agrega que para alcanzar patrones de socializaci\u00f3n y procesos de formaci\u00f3n en una sociedad justa, se requiere de individuos con sentido para reconocer las pretensiones de todos y capacidad de reversar puntos de vista en la medida que la racionalidad colectiva lo amerite.<\/p>\n<p>Ser capaces de superar la visi\u00f3n egoc\u00e9ntrica de los intereses particulares por una praxis de lo justo es clave.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Danilo Contreras (Especial para Revista Zetta).- Las generaciones que hoy viven en Colombia no conocen la paz. 50 a\u00f1os de conflicto han generado una cultura que no es propicia a la solidaridad, la convivencia y el reconocimiento de las diferencia, hecho que se manifiesta cotidianamente en intolerancia y agresi\u00f3n del derecho ajeno. 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