{"id":1584,"date":"2014-06-18T18:14:37","date_gmt":"2014-06-18T23:14:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=1584"},"modified":"2014-06-18T18:14:37","modified_gmt":"2014-06-18T23:14:37","slug":"andres-betancourt-concejal-transformarse-para-transformar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=1584","title":{"rendered":"Andr\u00e9s Betancourt, concejal: Transformarse para transformar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">El lunes 19 de enero de 2009, la vida le cambi\u00f3 nuevamente al concejal Andr\u00e9s Betancourt. No fue un azar del destino, ni un forzoso compromiso, sino el producto de una decisi\u00f3n meditada y madurada: cambiar su mente para cambiar su cuerpo.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, muy temprano en la ma\u00f1ana tom\u00f3 unos tenis viejos, camiseta y pantaloneta, sali\u00f3 de su apartamento y comenz\u00f3 a caminar. Desde entonces no ha parado. Son cientos de kil\u00f3metros recorridos los que atestiguan la firmeza de la decisi\u00f3n de cambiar su vida personal para buscar convertirse en un mejor ser humano.<\/p>\n<p>El fin de semana previo a esa primera y determinante caminata, hab\u00eda estado en Sincelejo, disfrutando sus fiestas; all\u00ed tambi\u00e9n varios amigos le hicieron comentarios sobre su exceso de peso a prop\u00f3sito de las generosas porciones de comida que inger\u00eda. Era un ritmo de vida desmedido en lo gastron\u00f3mico, hasta el punto que una vez lleg\u00f3 a consumir cinco hamburguesas, una tras otra; o el d\u00eda que comi\u00f3 dos arroces chinos. Si a ello se le sumaba al h\u00e1bito de fumar y el sedentarismo, era candidato perfecto para obesidad m\u00f3rbida, enfermedad coronaria y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 otros males. No s\u00f3lo su m\u00e9dico se lo hab\u00eda advertido varias veces, sino que hasta una aseguradora se neg\u00f3 a expedirle una p\u00f3liza de salud cuando lleg\u00f3 al Concejo por primera vez en 2008.<\/p>\n<p>Una de las voces que m\u00e1s le hablaba de la importancia de la salud era la de su esposa Cecilia Calle Borda. Un d\u00eda antes de la boda, celebrada el 11 de octubre de 1997, le pidi\u00f3 una prueba de amor: dejar de fumar. \u00a1Y lo hizo! Nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>Dejar el tabaquismo le demostr\u00f3 a Andr\u00e9s Betancourt que pod\u00eda tomar decisiones valiosas para su salud, y ese fue un constructivo antecedente para consagrarse, dos a\u00f1os despu\u00e9s, a la pr\u00e1ctica deportiva como nuevo estilo de vida. Los beneficios, en lo f\u00edsico, son evidentes: de llegar a pesar 120 kilos, hoy ronda los 80 kilos, acordes con su estatura de 1.75 cm.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 lo llev\u00f3 a ese estilo de vida alejado de h\u00e1bitos de vida saludables?<\/b><\/p>\n<p>Cual m\u00e9todo de propio sic\u00f3logos, la respuesta hay que buscarla en su infancia, en su familia. Andr\u00e9s y su hermano menor Alejandro son hijos de un hogar disfuncional, con un padre lejano y ausente, y una madre abnegada, amorosa y laboriosa.<\/p>\n<p>Aunque a los 11 a\u00f1os comenz\u00f3 a colaborar espor\u00e1dicamente con su madre en asuntos del pr\u00f3spero negocio de helados que vend\u00eda en distintos puntos de la ciudad, era un adolescente dedicado a lo que hacen los j\u00f3venes de su edad. Estudiaba en el colegio Salesiano, donde incluso sinti\u00f3 la vocaci\u00f3n sacerdotal. A los 15 a\u00f1os le confi\u00f3 a un cura venido de Medell\u00edn, para la anual \u201cSemana vocacional\u201d \u2013donde seleccionaban futuros candidatos para ir al Seminario- que quer\u00eda ser Sacerdote. El cl\u00e9rigo le escuch\u00f3 atentamente, le indag\u00f3 por su historia familiar y sus expectativas espirituales, y al final lo disuadi\u00f3 con un diagn\u00f3stico en el que no se equivoc\u00f3: \u201custed tiene un apostolado dentro de su familia\u201d.<\/p>\n<p>Al terminar el colegio, ingres\u00f3 a la facultad de odontolog\u00eda, una profesi\u00f3n que le sedujo por su innata vocaci\u00f3n social. Su vida marchaba sobre rieles hasta que la desgracia se cruz\u00f3 en su camino: debi\u00f3 afrontar la enfermedad y muerte de su madre. El mundo se vino abajo. Nada de lo que conoc\u00eda volver\u00eda a ser lo mismo. De s\u00fabito debi\u00f3 hacerse cargo de su vida, de su familia, del negocio.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ortega y Gasset dijo que \u201cyo soy yo y mi circunstancias\u201d y, para el caso de Andr\u00e9s Betancourt, las suyas fueron inesperadas. \u201cDeb\u00ed asumir responsabilidades laborales y familiares, y eso me llev\u00f3 a una vida de muchos compromisos, adem\u00e1s de interrumpir mi carrera de odontolog\u00eda, apenas reci\u00e9n graduado\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez ello le gener\u00f3 mucha ansiedad, tensiones y estr\u00e9s, y probablemente el nuevo ritmo de vida, de inesperado empresario, le llev\u00f3 a unos h\u00e1bitos nada saludables de alimentaci\u00f3n y al tabaquismo.<\/p>\n<p>El punto final lleg\u00f3 ese 19 de enero de 2009. La decisi\u00f3n de incorporar el deporte a su vida no vino sola, sino con todo el \u201ckit\u201d: desarroll\u00f3 su propio esquema de entrenamiento y su propia dieta. Sin acudir a dietistas o nutricionistas o deport\u00f3logos, Andr\u00e9s Betancourt fue autodidacta en este aspecto.<\/p>\n<p><i>\u201cTe empiezas a dar cuenta que existe otro mundo alimenticio. Existen las ensaladas, las sopas\u2026 empiezas a seguir peque\u00f1os tips que incorporas a tu estilo de vida. Incorporas en tu matriz de conducta algunos tips que te ayudan a mantenerte saludable. Por ejemplo, no tomar gaseosa, preferir agua. Dejar de emplear salsas. No comer nada frito\u201d.<\/i><\/p>\n<p><b>La familia se beneficia del deporte<\/b><\/p>\n<p>Los valores que representa el deporte tambi\u00e9n est\u00e1n incorporados en la vida de familia, y Betancourt habla con orgullo y satisfacci\u00f3n del hogar que ha construido junto con Cecilia. Tienen tres hijos: Alejandro (14), Miguel (9) y Gabriel (4). <i>\u201cHe sido una persona que planeo mucho mis cosas, tanto as\u00ed que mis hijos se llevan cinco a\u00f1os entre ellos, para que no est\u00e9n todos en la universidad al mismo tiempo. Por razones econ\u00f3micas y por razones familiares tambi\u00e9n, porque si se van todos al mismo tiempo te quedas solo, as\u00ed por lo menos van y vienen\u201d.<\/i><\/p>\n<p>La influencia del deporte se traslada a los hijos e influye positivamente en ellos. La fortaleza les ha ayudado a sortear el reto que la vida les impuso cuando una diabetes se manifest\u00f3 en el menor de sus hijos. <i>\u201cTener un hijo con alguna condici\u00f3n nos ayuda a ser mejores padres. En el caso de Gabriel, que le detectamos diabetes tipo 1, es alimentarlo bien, ponerle insulina, medirlo y deporte\u201d.<\/i><\/p>\n<p>No es extra\u00f1o ver a Andr\u00e9s y su esposa Cecilia trotando por el paseo peatonal de Bocagrande, llevando el coche donde Gabriel los acompa\u00f1a. Parafraseando el refr\u00e1n, familia que trota unida, permanece unida.<\/p>\n<p><b>El deporte, una alternativa para ser feliz<\/b><\/p>\n<p>Andr\u00e9s Betancourt est\u00e1 convencido que todo ser humano debe tener un objetivo superior, que est\u00e1 por encima de todo lo terrenal. \u201cYo lo encontr\u00e9 en el deporte, eso es lo que realmente me hace feliz, y alrededor de eso tu eres exitoso en el hogar, en lo laboral, en las amistades, en lo profesional\u201d.<\/p>\n<p><i>\u201cEl deporte te brinda disciplina\u2026 para mi era inconcebible levantarme a las 4 de la ma\u00f1ana para coger una bicicleta y recorrer 90 kil\u00f3metros, o salir a trotar 10 kil\u00f3metros. El deporte te convierte en una mejor persona y tienes una mejor sociedad, haces parte de una mejor sociedad\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cA medida que uno va madurando se vuelve un mejor ser humano. Y eso es el prop\u00f3sito superior, lo que yo quiero es ser un mejor ser humano y el deporte ha sido el veh\u00edculo. Ayuda mucho en la salud pero tambi\u00e9n en lo sicol\u00f3gico, emocional\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Hoy, Andr\u00e9s Betancourt es un consumado atleta y ciclista, deportes exigentes y sacrificados. <i>\u201cHacer deporte es important\u00edsimo, as\u00ed sea caminar, pero todos debemos hacer deporte\u201d.<\/i><\/p>\n<p>\u201cSoy un hombre de decisiones\u201d. Con esa premisa, que aplica tanto para la vida personal como la pol\u00edtica, Betancourt habla de fijarse metas y cumplirlas.<\/p>\n<p><i>\u201cQuise correr la 10K de Cartagena y la corr\u00ed. Ahora voy a correr mi primera marat\u00f3n en Curitiba, Brasil, el 16 de noviembre. Ya he corrido medias maratones como Miami, Bogot\u00e1, Medell\u00edn. Hay una marat\u00f3n muy importante y es la de Boston, con 117 a\u00f1os, y para ir a esa carrera hay que haber corrido maratones previas. Aspiro a correrla en el 2016\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cHay un libro que tambi\u00e9n ha influido en m\u00ed y se llama \u201cDe que hablo cuando hablo de correr\u201d, de Haruki Murakami. Es un fil\u00f3sofo japon\u00e9s que vive en Estados Unidos. Era literato y ten\u00eda un bar de jazz, y decidi\u00f3 cerrarlo y dedicarse a escribir y correr. Tal vez en menos de 10 a\u00f1os sea premio Nobel de Literatura\u201d.<\/i><\/p>\n<p>En lo pol\u00edtico, Andr\u00e9s Betancourt tiene una meta, que es colectiva y no personal, y est\u00e1 pedaleando para alcanzarla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Deporte, sociedad y pol\u00edtica<\/b><\/p>\n<p><i>\u201cNo hay mejor forma de contribuir a la sociedad que con el ejemplo. No puedo decir que vamos a transformar a Cartagena si no me he transformado, que seamos \u00e9ticos con Cartagena si no soy \u00e9tico, que queremos a Cartagena si no demostramos que la queremos con acciones c\u00edvicas. La vida p\u00fablica no es una oportunidad, es una decisi\u00f3n que se construye con tu forma de ser y no con improvisaciones\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cYo hice un cambio en mi vida y me he sostenido, sin reversa. Yo cambi\u00e9 mi mente para cambiar mi cuerpo. Cuando tu te operas, cambias tu cuerpo pero no cambias tu mente. Es por eso que mucha gente fracasa luego de esa operaci\u00f3n, es el camino f\u00e1cil de la vida\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cLa pol\u00edtica necesita simbolog\u00edas. Los pol\u00edticos debemos ser referentes sociales. En la medida en que tu construyes un referente social, la sociedad te sigue no por lo que hablas sino por lo que haces, y porque tu vida cotidiana es lo que tu haces\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cLa simbolog\u00eda cotidiana determina la autenticidad de los pol\u00edticos, y los pol\u00edticos tenemos que entender que para seguir representando a la gente debemos ser ejemplo constante\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cSi se estructura un proyecto de bicicleta en Cartagena, nos cambia la vida. Debemos implementar un servicio p\u00fablico de bicicletas, gratuito, porque mucha gente pasa el d\u00eda entero en su trabajo o su estudio, y puede disfrutar el servicio de bicicleta y hacer deporte a la vez. Ser\u00eda un gran ahorro para el bolsillo de un asalariado\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cSe requieren m\u00e1s espacios de integraci\u00f3n ciudadana en cultura, educaci\u00f3n y deporte, son las tres alternativas m\u00e1s econ\u00f3micas y rentables para transformar una sociedad. Visualizo a Cartagena una mejor ciudad en 30 a\u00f1os, como la capital deportiva de Suram\u00e9rica, buscar la aglutinaci\u00f3n a trav\u00e9s de un evento referente en el a\u00f1o 2033 para los 500 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de Cartagena. Barcelona lo hizo con las olimpiadas y la ciudad puerto. Y debemos apuntar a algo, como ser la capital mundial de la cultura o algo as\u00ed, pero tenemos que preparar a la ciudad para ese cumplea\u00f1os. Debemos acelerar los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os, superar el atraso que llevamos\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>\u201cPara hacer una verdadera transformaci\u00f3n, debemos ser colectivos y sostener. No es un tema de oportunismo sino que hemos construido esa decisi\u00f3n con nuestro ejemplo\u201d.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lunes 19 de enero de 2009, la vida le cambi\u00f3 nuevamente al concejal Andr\u00e9s Betancourt. 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