{"id":18735,"date":"2017-01-29T12:21:46","date_gmt":"2017-01-29T17:21:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=18735"},"modified":"2017-01-30T07:37:48","modified_gmt":"2017-01-30T12:37:48","slug":"carta-periodista-la-corte-constitucional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=18735","title":{"rendered":"Toros: Carta de un periodista a la Corte Constitucional"},"content":{"rendered":"<p>Se\u00f1ores Magistrados de la Corte Constitucional, desde\u00a0<strong>Espa\u00f1a<\/strong>\u00a0con admiraci\u00f3n, humildad y respeto:<\/p>\n<p>El ser humano aprendi\u00f3 que s\u00f3lo la violencia nos destierra de sabernos hombres y mujeres. Por esa raz\u00f3n est\u00e1n usted y su pa\u00eds tratando de tomar el tim\u00f3n de un barco que naveg\u00f3 al pairo de tanta violencia, de tanta muerte y de tanta ignominia. Ustedes han comenzado a poner precio a la vida all\u00ed donde no cotizaba. Desde<strong>\u00a0Europa<\/strong>\u00a0y desde<strong>\u00a0Espa\u00f1a<\/strong>\u00a0miramos con ojos de coraz\u00f3n abierto todo lo que en su pa\u00eds se est\u00e1 decidiendo. Les toc\u00f3 vivir este momento. Tenemos confianza en su talento de seres humanos justos. Por esta raz\u00f3n y deseo es que me atrevo a decirles, con todo mi respeto, que no pueden, en justicia, presentar a la sociedad colombiana un debate que no existe socialmente. Un debate sobre el buen trato animal y la tauromaquia es inexistente y, lo que es peor, es un debate en el que una de las dos partes acude manchando de esa mancha que los colombianos tratan de borrar de su pasado y presente: la violencia.<\/p>\n<p>Asist\u00ed a los sucesos del d\u00eda pasado 22 y varios d\u00edas he convivido por\u00a0<strong>Bogot\u00e1<\/strong>\u00a0con sus paisanos. Hac\u00eda tiempo que no visitaba su capital y encontr\u00e9 una sociedad que hierve en el cambio de la vida. Como periodista y escritor suelo observar en silencio, pero dentro de los lugares de las gentes. Miro para ver. No para ser visto. Soy hombre convencido de la justicia y de los derechos, pues nac\u00ed en un pa\u00eds que tantas veces no los tuvo. Soy filotaurino no en la idea com\u00fan de lo taurino, pues, como<strong>\u00a0Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong>, a quien conoc\u00ed en\u00a0<strong>Madrid<\/strong>, creo que si la tauromaquia ha desaparecer, lo justo y equitativo ha de ser que lo haga con decencia. Porque haya perdido la empat\u00eda con los hombres y las mujeres de ma\u00f1ana, pero jam\u00e1s porque por d\u00e9cadas se haya convertido en un colectivo perseguido y se\u00f1alado como se se\u00f1ala al b\u00e1rbaro o al asesino.<\/p>\n<p>Asist\u00ed el d\u00eda 22 a la persecuci\u00f3n m\u00e1s cruel que un ser humano pueda soportar, al contemplar c\u00f3mo un ciudadano que ejerc\u00eda un derecho restituido por esa Corte, no lo pod\u00eda ejercer libremente. Les pregunto: \u00bfc\u00f3mo es posible hacer cre\u00edble un cambio en\u00a0<strong>Colombia<\/strong>\u00a0hacia La Paz si esto es permitido? Les pregunto: \u00bfc\u00f3mo es posible que hayan elegido una abstracci\u00f3n de esa violencia cuando quien la alienta y la fomenta acude a ustedes para pedir amparo a sus ideas? Les pregunto como jueces: \u00bfqu\u00e9 sucede cuando una parte llega a pedir derechos supuestos frente a otra parte, cuando a\u00fan se escuchan los ecos de las violencias de quienes exigen sus derechos? \u00bfQu\u00e9 parte puede pedir derechos frente a otra parte ante una m\u00e1xima Corte, cuando ella viola los derechos que esa misma Corte ha ordenado sean regresados?<\/p>\n<p>Ustedes no son s\u00f3lo Corte Constitucional. Los tiempos hist\u00f3ricos les han dado el honor de formar parte vital de la lucha por\u00a0<strong>Colombia<\/strong>, de la lucha por la tolerancia, la lucha por la igualdad de derecho, la del respeto a hombres y mujeres sea cual sea su religi\u00f3n, raza, riqueza o pobreza, afici\u00f3n o aflicci\u00f3n. Incluso la de ser filotaurino hoy, son ustedes la base justa de una moral justa e igualitaria. No s\u00f3lo son jueces. Les toc\u00f3 este tiempo y este espacio de la historia. Para ser cre\u00edble, en mi humilde opini\u00f3n, la ley y el derecho no pueden aceptar la Victoria de la violencia. Y una parte que hoy les exige derechos para s\u00ed, llega ante ustedes tras haber violentado el derecho de puros ciudadanos. Y no me acusen ustedes de unir dos asuntos que no lo est\u00e1n. No es cierto. Son causa y efecto de una misma estrategia que usa al mismo tiempo la violencia que la otra parte no usa y los tribunales de justicia.<\/p>\n<p>Ustedes no pueden permitir la doble moral que ensucia a la justicia. Para ser justo, un juez jam\u00e1s puede ser juez que juzgue sin la libertad id\u00e9ntica de las dos partes que entran en lo juzgado. Y ustedes saben que una de las dos partes no es libre. Que justicia comienza a ser injusta cuando alguien acude a reclamarla para s\u00ed, tras haber mandado a sus gentes a violentar a la otra parte. No les voy a discurrir sobre un hecho astutamente silenciado que esconde que su pa\u00eds gast\u00f3 m\u00e1s de 600 millones de pesos en el a\u00f1o 15 en comida para perros mascotas. En un pa\u00eds con x porcentaje de pobreza m\u00e1xima. No les discurrir\u00e9 sobre el componente econ\u00f3mico del animalismo, aval moral e ideol\u00f3gico del mercado de las mascotas, cuyo negocio factur\u00f3 el a\u00f1o pasado m\u00e1s de 40 mil millones de d\u00f3lares en el mundo. Es el negocio transnacional de mejores costes y m\u00e1s r\u00e9ditos de la historia de los mercados. Tampoco les aburrir\u00e9 diciendo que el 90 por ciento de las mascotas machos son mascotas tras ser castradas y vaciadas. La suculenta moral del ser humano llama maltrato solo a quien maltrata su cuenta corriente.<\/p>\n<p>Les pido disculpas por este entre par\u00e9ntesis. Un entre par\u00e9ntesis contrastado y real que, desde mis investigaciones (harto perseguidas en demandas por los partidos animalistas sin victoria para ellos) son la causa de efecto que nos ocupa. Miren. Ustedes est\u00e1n en el punto de mira del mundo.\u00a0<strong>Colombia<\/strong>\u00a0est\u00e1 en el punto de mira de un mundo que desea y anhela su cambio real hacia La Paz, la no violencia y la decencia. Ustedes no pueden aislarse de esa mirada. Forman parte de un momento hist\u00f3rico y un pedazo de ese momento les toc\u00f3 el honor de jugarlo. De decidirlo. No pueden, en justicia, decir que se a\u00edslan de la realidad No pueden, en decencia hist\u00f3rica, tratar que el caso que debaten sobre el mal trato sobre el animal en la tauromaquia no est\u00e1 contaminado hasta los huesos por los hechos violentos y las iras inhumanas de las huestes callejeras de quienes alegan y demandan a sus se\u00f1or\u00edas, al mismo tiempo que violentan derechos.<\/p>\n<p>Ning\u00fan tribunal puede aislarse de una violencia a la hora de meditar sobre un debate entre dos partes, cuando una de ellas llega a la mesa de negociar habiendo violentado horas antes a su rival en pensamiento. Ustedes no deben y no pueden obviar la realidad de un debate desigual entre un Pac\u00edfico y un violento. Y si lo hacen, el mensaje que mandan a sus ciudadanos y al mundo es que poco va a cambiar en Colombia. Lanzar\u00e1n el m\u00e1s grande mensaje obsceno que conozca un pa\u00eds democr\u00e1tico que aspira a un cambio humano: que la violencia gana. Que el violento gana. Que la violencia sigue siendo un medio para lograr un fin. Justo lo que Colombia trata de desterrar de su vida y por lo que rezo a Dios, as\u00ed me escuche.<\/p>\n<p>Atentamente y respetuosamente,<\/p>\n<p><strong>Carlos Ruiz Villasuso.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se\u00f1ores Magistrados de la Corte Constitucional, desde\u00a0Espa\u00f1a\u00a0con admiraci\u00f3n, humildad y respeto: El ser humano aprendi\u00f3 que s\u00f3lo la violencia nos destierra de sabernos hombres y mujeres. Por esa raz\u00f3n est\u00e1n usted y su pa\u00eds tratando de tomar el tim\u00f3n de un barco que naveg\u00f3 al pairo de tanta violencia, de tanta muerte y de tanta ignominia. Ustedes han comenzado a poner precio a la vida all\u00ed donde no cotizaba. Desde\u00a0Europa\u00a0y desde\u00a0Espa\u00f1a\u00a0miramos con ojos de coraz\u00f3n abierto todo lo que en su pa\u00eds se est\u00e1 decidiendo. Les toc\u00f3 vivir este momento&#8230;. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":18751,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41,75,42],"tags":[93,72,211],"class_list":["post-18735","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-destacada","category-cultura-toros","tag-revista-zetta","tag-revistazetta","tag-toros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18735","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18735"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18735\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18751"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}