{"id":18756,"date":"2017-01-31T06:28:20","date_gmt":"2017-01-31T11:28:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=18756"},"modified":"2017-01-31T06:39:06","modified_gmt":"2017-01-31T11:39:06","slug":"sos-la-fiesta-brava-colombia-analisis-ricardo-lopez-solano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=18756","title":{"rendered":"Un SOS para la Fiesta Brava en Colombia &#8211; An\u00e1lisis de Ricardo L\u00f3pez Solano"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong>\u00a0<\/strong><strong><em>Las corridas de toros<\/em><\/strong><strong><em>,<\/em><\/strong><strong><em> uno de los pocos arraigos culturales que directamente nos comunican con nuestro acervo instintivo<\/em><\/strong><strong><em>, corre peligro<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong>Por: Ricardo L\u00f3pez Solano (Especial para Rvista Zetta).-\u00a0<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><em><span style=\"color: #0000ff;\">\u00bb Creo, por mi experiencia y mis observaciones, que los que se identifican con los animales, los amigos profesionales de los perros y de otros animales, son capaces de mayor crueldad con los seres humanos que quienes no se identifican espont\u00e1neamente con los animales\u00bb.<\/span><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"color: #0000ff;\">Ernest Hemingway<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"color: #0000ff;\">Muerte en la Tarde-Capitulo 1<\/span><\/em><\/p>\n<p>La fiesta brava en Colombia est\u00e1 pasando el peor momento de su historia a ra\u00edz de la demanda que en su contra se encuentra en revisi\u00f3n en La Corte Suprema de Justicia. Y como si la implicaci\u00f3n de esta demanda en lo concerniente al futuro de las corridas de toros en nuestro pa\u00eds fuera poco, todo se ha agravado a ra\u00edz de la protesta violenta de los antitaurinos que se dieron el domingo 22 de enero con la reapertura de la plaza de toros La Santa Mar\u00eda, que fue cerrada por casi cinco a\u00f1os por el capricho del entonces Alcalde Mayor de Bogot\u00e1, Gustavo Petro.<\/p>\n<p>La felicidad de los taurinos que colmaron las grader\u00edas de la plaza de toros, unas once mil personas, fue indescriptible. La plaza vibr\u00f3 desde sus cimientos desde el momento mismo en que sonaron los acordes del himno nacional, cuya letra, al un\u00edsono, entonaron los asistentes a este magno evento. De ah\u00ed en adelante todo fue aplausos y oles acompa\u00f1ados de los pasos dobles como tributo a la labor de los toreros en el ruedo.<\/p>\n<div id=\"attachment_18757\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18757\" class=\"wp-image-18757 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno-300x287.jpg\" alt=\"1 Imagen1 esquema definitivo cerebro triuno\" width=\"300\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno-300x287.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno-153x146.jpg 153w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno-50x48.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno-78x75.jpg 78w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1-Imagen1-esquema-definitivo-cerebro-triuno.jpg 666w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-18757\" class=\"wp-caption-text\">Esquema simplificado del cerebro triuno seg\u00fan el neurocient\u00edfico evolucionista Paul MacLean. Tomado de www.youtube.com\/watch?v=_MqmCzoY3TQ.<\/p><\/div>\n<p>Pero este ambiente de paz, concordia y fraternidad, fue empa\u00f1ado por una turba violenta de antitaurinos, ideas respetables, pero no as\u00ed la violencia, quienes arremetieron contra los aficionados que pac\u00edficamente, y llenos de gozo, por lo acontecido en el ruedo, sal\u00edan de la plaza.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfa qu\u00e9 se deber\u00e1 este comportamiento irracional de un grupo de personas cultas contra seres humanos que no les est\u00e1n haciendo da\u00f1o alguno, y que, adem\u00e1s, su quehacer se encuentra amparado por la ley?<\/p>\n<p>M\u00e1s que todo, esa es mi opini\u00f3n, esta explicaci\u00f3n debemos buscarla en la psicolog\u00eda evolutiva de nuestro cerebro.<\/p>\n<p>Los humanos contamos con tres cerebros, y no uno, como siempre se hab\u00eda pensado, cerebro triuno, llamado as\u00ed por quien hizo este planteamiento, el neuocient\u00edfico evolucionista norteamericano, Paul MacLean (1.913-2.007), quien fuera director del laboratorio de evoluci\u00f3n cerebral y conducta del Instituto Nacional de Salud P\u00fablica de EEUU.<\/p>\n<p>MacLean, design\u00f3 a estos cerebros como cerebro reptil (sistema reptil), el m\u00e1s antiguo, unos 500 millones de a\u00f1os. Sus reacciones son instintivas, de supervivencia pura. Y entre otras funciones neurales b\u00e1sicas vitales alberga los mecanismos de reproducci\u00f3n y autoconservaci\u00f3n, aspectos que regulan el ritmo cardiaco, la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea, la respiraci\u00f3n, el control muscular y el equilibrio. Adem\u00e1s, el cerebro reptil es principalmente reactivo a est\u00edmulos directos, luchar o huir. Con el cerebro reptil, solo se vive en el presente. El pasado y el futuro y los sentimientos y el raciocinio no hacen parte del complejo reptiloide, y los conflictos, como tal, son inexistentes.<\/p>\n<p>El segundo cerebro, es el emocional (sistema l\u00edmbico), tendr\u00e1 200 millones de a\u00f1os. Este cerebro se encuentra relacionado con la memoria, con el aprendizaje, con nuestros recuerdos, con la atenci\u00f3n, con la personalidad, con los rasgos altruistas y religiosos, con la conducta, con los instintitos sexuales (reforzando al reptil en este aspecto) y las emociones: el placer, el miedo, la agresividad, el amor, el odio y el cuidado de la prole, entre otros. Con el cerebro emocional se vive en el pasado o en el presente, y como lo que prima es la inmediatez, el corto, el mediano y el largo plazo carecen de sentido. Y a su expensa, un segundo conflicto sale a flote, sea el caso: abandono a mi prole a su suerte (cerebro reptil) o la defiendo arriesgando mi vida (cerebro emocional).<\/p>\n<p>Y el tercero, el cerebro racional, que es el m\u00e1s reciente en evolucionar, tendr\u00e1 90 millones de a\u00f1os. Este cerebro es el responsable del pensamiento avanzado, del habla y de la escritura, y es el que, por su configuraci\u00f3n de punta, hace posible el pensamiento l\u00f3gico y formal, y, adem\u00e1s, es el que nos permite mirar hacia adelante, planear el futuro (el corto, el mediano y el largo plazo), pudiendo, con base en ello, efectuar un balance de p\u00e9rdidas y de ganancias a fin de determinar si los pasos a seguir, valdr\u00eda la pena llevarlos a cabo o no. Con el cerebro racional se puede vivir en el pasado, en el presente y visualizar el futuro. Y con su establecimiento, un tercer conflicto se materializa, sea el caso: lo hago pedazos (reptil), lo ofendo (emocional) o busco otra opci\u00f3n que beneficie a las partes (racional).<\/p>\n<div id=\"attachment_18758\" style=\"width: 240px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18758\" class=\"wp-image-18758 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo-230x300.jpg\" alt=\"2 Imagen1 Picas levantando al caballo\" width=\"230\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo-230x300.jpg 230w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo-112x146.jpg 112w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo-38x50.jpg 38w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo-57x75.jpg 57w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/2-Imagen1-Picas-levantando-al-caballo.jpg 747w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><p id=\"caption-attachment-18758\" class=\"wp-caption-text\">El toro levanta en vilo a un caballo con todo picador, quien, en la acci\u00f3n, no suelta la vara. Para el caso, la descarga de betaendorfina en el torrente sangu\u00edneo del toro es tal, que casi que de inmediato bloquea los receptores del dolor, hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan y el sufrimiento puede llegar a ser que casi nulo. De ah\u00ed que un toro verdaderamente bravo arremeta una y otra vez al caballo y siga embistiendo a lo largo de la lidia. Cuan equivocados se encuentran los antitaurinos al respecto.<\/p><\/div>\n<p>En resumidas cuentas, el cerebro triuno es una especie de tres computadores interconectados en los que cada uno a su manera intenta tomar el mando de las acciones. Raz\u00f3n, por la cual, debemos esforzarnos con el cerebro racional a fin poder controlar, en lo posible, las reacciones independientes del cerebro emocional, y en especial, al reptil, que cuando de supervivencia se trata, toma las riendas de manera autom\u00e1tica o dictatorial, sin que, para el caso, por lo menos en su manifestaci\u00f3n inmediata, podamos hacer algo para direccionarlo.<\/p>\n<p>La toma de control de estos dos cerebros por parte del cerebro racional, no es tarea nada f\u00e1cil, y con la excepci\u00f3n antes planteada del reptil, con suma antelaci\u00f3n debemos preparar al cerebro evolutivamente m\u00e1s reciente, para que tome las riendas, incluido todo el conocimiento, contrastado, que al respecto podamos atesorar, am\u00e9n del riguroso entrenamiento que en este sentido podamos implementar.<\/p>\n<p>S\u00f3crates, vale la pena traerlo a colaci\u00f3n, compara el alma humana con un carro tirado por dos caballos uno blanco y uno negro, que empujan en distintas direcciones y al que el auriga apenas acierta a dominar. La met\u00e1fora del carro y el auriga, dice Carl Sagan (1.934-1.996) en su libro, \u00abLos dragones del ed\u00e9n\u00bb, cap\u00edtulo 3, premio Pulitzer 1978, se asemeja notablemente a la noci\u00f3n de armaz\u00f3n neural, cerebro triuno, propuesta por MacLean. Los dos caballos representan al cerebro reptil y al cerebro emocional, mientras que el auriga que apenas puede controlar la sacudida del carro y el galope de los caballos equivale al cerebro racional.<\/p>\n<p>Interesante la reflexi\u00f3n que nos trae Sagan para el prop\u00f3sito de este ensayo, y de la cual planteo la siguiente pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les de los tres cerebros creen ustedes que permanecen m\u00e1s activos entre los antitaurinos antes sus arremetidas contra los taurinos, y en especial, en lo referente a la protesta violenta ocurrida en Bogot\u00e1 el 22 de enero?<\/p>\n<p>Por supuesto, no cabe la menor duda, que el cerebro emocional es el que prima entre los antitaurinos, y el que, a su vez, fue el que direccion\u00f3, sin medir las potenciales consecuencias de sus actos (incluido los insultos-asesinos, torturadores-circo romano-, las ofensas, las injurias, las calumnias, las amenazas, tratar de imponer, al mejor estilo del nazismo, sus puntos de vista, entre otros), al cerebro reptil a entrar en acci\u00f3n para agredir a los taurinos que de manera pac\u00edfica evacuaban la plaza de toros La Santa Mar\u00eda.<\/p>\n<p>El cerebro reptil, que de acuerdo a nuestras creencias religiosas, opino yo, seria la materializaci\u00f3n del demonio, fue, en este caso, el que llev\u00f3 a cabo las acciones antes referidas, empujado o tentado, otra alusi\u00f3n espiritual, por nuestro cerebro emocional que o bien nos podr\u00eda inducir a que realicemos acciones reprochables o el de que optemos por un proceder noble.<\/p>\n<p>Las auto recriminaciones, ejecutados los hechos lamentables, afloraran una vez activado el cerebro racional, \u00bfPor qu\u00e9 hice esto o aquello? \u00bfel que llev\u00f3 a cabo esta acci\u00f3n no era yo? Y es que en mis cabales no actuar\u00eda as\u00ed jam\u00e1s, y otra cantidad de interrogantes perturbadores. Pero lo que en verdad ocurri\u00f3, es que, en el desarrollo de los acontecimientos, el cerebro racional se encontraba desactivado.<\/p>\n<p>\u00bfY en qu\u00e9 otra forma suele manifestarse el cerebro emocional entre los antitaurinos?<\/p>\n<div id=\"attachment_18759\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18759\" class=\"wp-image-18759 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1-300x224.jpg\" alt=\"3. Suspendido por ganchos 1\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1-300x224.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1-195x146.jpg 195w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1-50x37.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1-100x75.jpg 100w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/3.-Suspendido-por-ganchos-1.jpg 503w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-18759\" class=\"wp-caption-text\">Esta persona, muy a pesar de encontrarse colgado de ganchos por la espalda y los muslos, sostiene un bloque pesado. La descarga de endorfina y otros opi\u00e1ceos que segregan los humanos en estas condiciones, diez veces menos que la betaendorfinas que segregan los toros de lidia en el ruedo, les lleva a un estado de desdoblamiento y placer inconcebible, los que los induce a repetir esta operaci\u00f3n una y otra vez. Tomado de www. \/tatoovalen.blogspot.com.co.<\/p><\/div>\n<p>De muchas formas. Por lo de la inmediatez y por lo de la perdida de sentido del corto, mediano y largo plazo, se puede entender con facilidad por qu\u00e9 los antitaurinos quieren de un solo plumazo abolir las corridas de toros, import\u00e1ndoles en su apresuramiento, los 400 a\u00f1os de tradici\u00f3n de las corridas de toros, en los que a partir de los descendientes ancestrales del bos primigenius, ya extinto, los ganaderos de lidia espa\u00f1oles crearon, por selecci\u00f3n artificial, al animal m\u00e1s hermoso sobre la tierra, un animal cuya bravura, cuando se trata de un toro verdaderamente bravo, se convierte en ser extraterrestre, que termina no temi\u00e9ndolo a nada a nada ni a nadie. Y si no es para combatir \u00bfPara qu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda servir el toro de lidia o el gallo de pelea? \u2026 \u00bfPara el matadero?, \u00a1qu\u00e9 pena!<\/p>\n<p>Igualmente, por lo de la inmediatez, tampoco se les da por preguntarse por qu\u00e9 raz\u00f3n tantos y tantos genios de la literatura, de la poes\u00eda, de la m\u00fasica, de las artes pl\u00e1sticas y del cine, entre otras tantas actividades de alto nivel intelectual, le han dedicado buena parte de su obra y de su vida a los toros. Por supuesto, este arraigo en lo cultural, no les importa para nada a estos amigos profesionales de los animales.<\/p>\n<p>Y debido tambi\u00e9n a esa inmediatez, tampoco admiten las conclusiones cient\u00edficas a las que lleg\u00f3 el director del Departamento de Fisiolog\u00eda Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Carlos Illera del Portal, quien con su equipo de trabajo analiz\u00f3 la respuesta hormonal de 180 toros y 120 novillos en la plaza de Las Ventas de Madrid, descubriendo que durante la lidia el toro libera 10 veces m\u00e1s betaendorfinas, conocidas como hormonas del placer, que un ser humano, y siete veces m\u00e1s que durante el transporte. La betaendorfinas, explica Illera, bloquea los receptores del dolor hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan y el sufrimiento puede llegar a ser casi nulo. Lo que quiere decir es que el toro bravo tiene un mecanismo especial para llegar a controlar su dolor. Cierto que lo siente, pero no es lo mismo un organismo que puede controlarlo y contrarrestarlo, hasta casi no sentir sufrimiento, que otro que no puede poner en funcionamiento este mecanismo.<\/p>\n<p>Similar mecanismo es el que se activa en las personas que se suspenden y balancean con ganchos por la espalda y los muslos. Para el caso, una vez que estas personas quedan suspendidas en el aire, las endorfinas, dopamina, adrenalina y otras hormonas m\u00e1s que nuestro cerebro segrega, una vez contrarrestado el dolor s\u00fabito instant\u00e1neo, y seg\u00fan lo que cuentan los mismos implicados, experimentan sensaciones de desdoblamiento: \u201cNunca me he trabado, pero si est\u00e1 es la sensaci\u00f3n, es del putas. Es como tener un buen viaje, pero sin sustancias alucin\u00f3genas\u201d, comentaba unos de las personas que han vivido esta descabellada experiencia. Y eso que solo producimos el 10% de endorfinas en comparaci\u00f3n con las betaendorfinas que segrega el toro de lidia en el ruedo.<\/p>\n<div id=\"attachment_18760\" style=\"width: 229px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18760\" class=\"wp-image-18760 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/4-Cazador-bosquimanoKudu-elbauldejosete.wordpress.jpg\" alt=\"4 Cazador bosquimanoKudu-elbauldejosete.wordpress\" width=\"219\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/4-Cazador-bosquimanoKudu-elbauldejosete.wordpress.jpg 219w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/4-Cazador-bosquimanoKudu-elbauldejosete.wordpress-50x28.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/4-Cazador-bosquimanoKudu-elbauldejosete.wordpress-134x75.jpg 134w\" sizes=\"auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><p id=\"caption-attachment-18760\" class=\"wp-caption-text\">Bosquimano da muerte a un kudu en el desierto de Kalahari, Sud\u00e1frica. En el proceso de caza de esta presas los bosquimanos las persiguen, unos 25 kil\u00f3metros, por unas cinco horas bajo el sol canicular del desierto, temperaturas por encima de los 40\u00ba C, hasta que el animal se desploma por agotamiento. En ese momento el cazador lo atraviesa con su lanza para darle muerte. Tomado de www.e elbauldejosete.wordpress.com, direcci\u00f3n en la cual pueden ver el video completo de la caza de esta dif\u00edcil pieza.<\/p><\/div>\n<p>Y si no aceptan las conclusiones del doctor Illera, mucho menos aceptaran las conclusiones a las que lleg\u00f3 en su experimentaci\u00f3n con felinos durante la caza, el et\u00f3logo alem\u00e1n Paul Leyhausen, conclusiones que recogi\u00f3 en su libro, \u201cBiolog\u00eda del Comportamiento -Ra\u00edces instintivas de la agresi\u00f3n el miedo y la libertad-\u201d. Leyhausen explica en su libro, que matar la presa es un fin en s\u00ed mismo, independiente de que a los felinos pueda servirles o no de alimento. Y esto es as\u00ed, porque cazar es una tarea demasiado dispendiosa y de la que se requiere de mucha paciencia. Y por supuesto, este descubrimiento igualmente aplica para el caso de los humanos, que somos cazadores por excelencia. De ah\u00ed que en la pesca y en la caza deportiva el disfrute se centre, antes que comerla, en matar la presa<\/p>\n<p>De mi parte la muerte del toro en el ruedo es un s\u00edmil genuino de la muerte de la presa por la subsistencia, un instinto arraigado a nuestros genes que empez\u00f3 a gestarse hace unos 500 millones de a\u00f1os, cuando en forma de peces primitivos deambul\u00e1bamos en busca de sustento por los mares del c\u00e1mbrico. Por el contrario, nuestra cultura, de la cual tanto nos vanagloriamos, y de la que tanto se vanaglorian los antitaurinos tild\u00e1ndonos de salvajes, entre otros calificativos (cerebro emocional), tan solo cuenta, como mucho, con unos diez mil a\u00f1os de formaci\u00f3n. Un lapso de tiempo demasiado corto, como para hacerle la m\u00e1s m\u00ednima mella, a excepci\u00f3n de confundirlo, a un instinto tan profundamente arraigado en la naturaleza humana y del que ha dependido m\u00e1s que nada nuestra subsistencia.<\/p>\n<p>Reprimir un instinto en forma ciega, no es lo m\u00e1s saludable psicol\u00f3gicamente hablando. El instinto siempre buscar\u00e1 una salida. Y es ah\u00ed donde est\u00e1 el riesgo que debemos evitar a toda costa, ya que las salidas de emergencias pueden dejarnos grandes sinsabores. Reprimir el instinto de matar la presa, por ejemplo, en raz\u00f3n a prejuicios de tipo cultural, religioso, filos\u00f3fico o porque est\u00e1 de moda, es lo m\u00e1s equ\u00edvoco y peligroso que se pueda dar. Para el caso, lo \u00fanico que podr\u00edamos conseguir es invertir el objetivo, mientras el instinto reprimido seguir\u00e1 su marcha como si nada. Los que se oponen a la muerte del toro en el ruedo, autom\u00e1ticamente apuntan por la muerte del torero. De ah\u00ed lo de exaltar y homenajear, por parte de los antitaurinos, a los toros que les han dado muerte a los toreros. Cuando los taurinos lloramos a nuestros pares (los toreros) cuando mueren en el ruedo, los antitaurinos festejan cuando sus pares (toros) matan a los toreros. La inversi\u00f3n del instinto.<\/p>\n<p>Para que esta inversi\u00f3n de los pares no se materialice, debe entrar en acci\u00f3n el cerebro racional, ya entrenado, para evaluar este sentimiento an\u00f3malo, que en autom\u00e1tico nos embarga a fin de buscar argumentos convalidados para su defensa, ya no de los pares, volver\u00edamos a ser humanos, sino de un animal en especial que queramos a toda costa proteger. Tarea nada f\u00e1cil, por supuesto, pero que debemos iniciar.<\/p>\n<div id=\"attachment_18761\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-18761\" class=\"wp-image-18761 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es--300x192.jpg\" alt=\"5 Gallos peleando-www.cadenaiberuca.es\" width=\"300\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es--300x192.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es--228x146.jpg 228w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es--50x32.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es--117x75.jpg 117w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/5-Gallos-peleando-www.cadenaiberuca.es-.jpg 396w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-18761\" class=\"wp-caption-text\">\u00bfY para que m\u00e1s pueden servir los gallos de pelea? Tomado de www.cadenaiberuca.es.<\/p><\/div>\n<p>En estos tiempos en que las mayor\u00edas de las especies est\u00e1n en peligro de extinci\u00f3n, y ante lo cual satisfacer el instinto de cazar o matar la presa acabar\u00eda en poco tiempo con todas las especies existentes, ver la muerte del toro bravo en el ruedo ser\u00eda la forma m\u00e1s saludable de darle curso natural a un instinto muy nuestro, que en circunstancias de represi\u00f3n podr\u00eda generar desviaciones de tipo s\u00e1dico a las cuales nos estamos acostumbrando sin que nos percatemos de ello. Y un consejo clave, la muerte del toro hay que verla con ese \u00e9xtasis y sobrecogimiento religioso con que la ve un ni\u00f1o que no ha sido corrompido todav\u00eda por perjuicios \u00e9ticos, morales y culturales de ning\u00fan tipo. Es un error y craso, que a los ni\u00f1os se les proh\u00edba asistir a las corridas de toros. Por el contrario, en aras de su salud mental y a fin de evitar desviaciones futuras de este instinto, debemos estimular su asistencia a las plazas de toros desde temprana edad.<\/p>\n<p>En consecuencia, solo le pido a La Corte Suprema Justicia que no se deje guiar por el cerebro emocional para dar un fallo de tanta transcendencia, y que para el an\u00e1lisis de la demanda que cursa en sus manos, activen para ello, al cerebro racional, para que, en el caso que nos ata\u00f1e, no vayan a tomar una decisi\u00f3n desafortunada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Las corridas de toros, uno de los pocos arraigos culturales que directamente nos comunican con nuestro acervo instintivo, corre peligro \u00a0Por: Ricardo L\u00f3pez Solano (Especial para Rvista Zetta).-\u00a0 \u00bb Creo, por mi experiencia y mis observaciones, que los que se identifican con los animales, los amigos profesionales de los perros y de otros animales, son capaces de mayor crueldad con los seres humanos que quienes no se identifican espont\u00e1neamente con los animales\u00bb. Ernest Hemingway Muerte en la Tarde-Capitulo 1 La fiesta brava en Colombia est\u00e1 pasando el peor momento de&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":18762,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41,75,42],"tags":[],"class_list":["post-18756","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-destacada","category-cultura-toros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18756"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18756\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}