{"id":19874,"date":"2017-04-06T22:24:19","date_gmt":"2017-04-07T03:24:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=19874"},"modified":"2017-04-07T01:56:40","modified_gmt":"2017-04-07T06:56:40","slug":"la-selva-cemento-opinion-juan-camilo-romero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=19874","title":{"rendered":"La selva de cemento &#8211; Opini\u00f3n de Juan Camilo Romero"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Por Juan Camilo Romero (Especial para Revista Zetta).-<\/strong><\/span> La corporaci\u00f3n edilicia del distrito de Cartagena, m\u00e1s que un espacio de representaci\u00f3n con car\u00e1cter deliberativo y decisorio, parece m\u00e1s bien una selva de cemento, esa misma que se trag\u00f3 a Pedro Navaja, aquel personaje de la canci\u00f3n de Rub\u00e9n Blades donde magistralmente se materializa el adagio popular \u201cquien a hierro mata a hierro termina\u201d.<\/p>\n<p>El cabildo cartagenero desde que se implement\u00f3 la elecci\u00f3n popular de Alcaldes y Gobernadores, sus miembros han sido determinantes para la elecci\u00f3n e incluso destituci\u00f3n de mandatarios distritales y departamentales.<\/p>\n<p>Sus curules han sido ocupadas por personajes de gran estatura pol\u00edtica e intelectual de diversas corrientes pol\u00edticas e incluso estrato socioecon\u00f3mico, algunos todav\u00eda vigentes y otros ya partieron a mejor vida, de igual manera por gente que al verlos ocupando ese espacio uno se imagina a una vaca en la azotea de un edificio, \u00bfc\u00f3mo lleg\u00f3 ah\u00ed?<\/p>\n<p>A pesar de ser el Concejo de Cartagena la cantera natural de l\u00edderes de la clase pol\u00edtica de nuestra ciudad, puesto que de ah\u00ed han salido senadores, representantes a la C\u00e1mara, alcaldes y gobernadores, lo que est\u00e1 viviendo en estos momentos la corporaci\u00f3n no tiene antecedente hist\u00f3rico alguno.<\/p>\n<p>Resulta que para ser elegido concejal hay varias v\u00edas para llegar a ocupar una curul en tan importante recinto, se dice que una campa\u00f1a puede llegar a costar alrededor de los mil millones de pesos para alcanzar una votaci\u00f3n \u201cdecente\u201d y tener con que defenderte en los escrutinios, otra forma es ejercer liderazgo comunal, acad\u00e9mico o social y esperar ser reclutado por una de las casas pol\u00edticas de la ciudad para recibir una especie de unci\u00f3n, un dedo m\u00e1gico que te se\u00f1ala y toda una clientela bien aceitada sale a votar por ti, as\u00ed seas algo as\u00ed como la vaca en la azotea del edificio, porque lo que interesa es que el grupo se fortalezca. Tambi\u00e9n se puede llegar a trav\u00e9s del voto de opini\u00f3n y la consolidaci\u00f3n de un grupo de amigos que crean en ti y tengan la m\u00edstica para que desde ese espacio, se pueda empezar a trabajar por una Cartagena mejor que resulte positiva para todos sus habitantes, esta forma es m\u00e1s econ\u00f3mica pero te genera un poco m\u00e1s de enemigos que a lo largo del periodo estar\u00e1n al pendiente del m\u00e1s m\u00ednimo error para magnificarlo y llevarte a la palestra con el fin de que las inoperantes entidades de control act\u00faen y pierdas tu curul.<\/p>\n<p>En Cartagena los concejales m\u00e1s j\u00f3venes elegidos para este periodo constitucional y pol\u00edtico, son los que m\u00e1s problemas judiciales y pol\u00edticos afrontan, hay dos que ya salieron y hay otro que tiene un pie afuera, quedando su curul en manos de un \u00f3rgano judicial que todav\u00eda estudia su caso.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n nos lleva a reflexionar a quienes queremos en alg\u00fan momento ocupar una curul en el Concejo de Cartagena, es precisamente la forma de llegar, cada quien es libre de escoger los mecanismos y medios para lograr sus objetivos, pero si en realidad queremos cambiar las formas de hacer pol\u00edtica en la ciudad, debemos sacudir esas viejas costumbres, dejar de estar pendiente a la apariencia y no en la esencia, que nos elijan por lo que somos y no por lo que tenemos, no por lo que damos u ofrecemos, sino por lo que hemos venido haciendo o podemos llegar a hacer.<\/p>\n<p>Actualmente el Concejo de Cartagena atraviesa por una crisis de imagen frente a los ciudadanos que representan, pero no todo es malo, hay gente ah\u00ed que en verdad est\u00e1n por vocaci\u00f3n de servicio y en sus intervenciones se nota su preparaci\u00f3n y preocupaci\u00f3n por los temas de ciudad.<\/p>\n<p>A los concejales, que varios los considero mis amigos, les hago un llamado fraternal a que hagan actos concretos que ayuden a mejorar la percepci\u00f3n que tienen muchos Cartageneros frente al ejercicio pol\u00edtico que a diario realizan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adenda.<\/p>\n<p>Quiero felicitar al concejal Am\u00e9rico Mendoza Quessep por haber sido el mejor calificado en la medici\u00f3n realizada por Funcicar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Camilo Romero (Especial para Revista Zetta).- La corporaci\u00f3n edilicia del distrito de Cartagena, m\u00e1s que un espacio de representaci\u00f3n con car\u00e1cter deliberativo y decisorio, parece m\u00e1s bien una selva de cemento, esa misma que se trag\u00f3 a Pedro Navaja, aquel personaje de la canci\u00f3n de Rub\u00e9n Blades donde magistralmente se materializa el adagio popular \u201cquien a hierro mata a hierro termina\u201d. El cabildo cartagenero desde que se implement\u00f3 la elecci\u00f3n popular de Alcaldes y Gobernadores, sus miembros han sido determinantes para la elecci\u00f3n e incluso destituci\u00f3n de mandatarios&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19875,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[44,75,65],"tags":[],"class_list":["post-19874","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiagris","category-destacada","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19874\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}