{"id":23998,"date":"2018-01-30T10:42:28","date_gmt":"2018-01-30T15:42:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=23998"},"modified":"2018-01-30T10:42:28","modified_gmt":"2018-01-30T15:42:28","slug":"carburo-pintura-opinion-john-zamora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=23998","title":{"rendered":"\u00bfCarburo o pintura? &#8211; Opini\u00f3n de John Zamora"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por John Zamora (Director Revista Zetta).-<\/strong> Los tiempos cambian, pero no tan r\u00e1pido. Por muchos a\u00f1os, los pol\u00edticos fueron los due\u00f1os de todas las paredes y postes, que recibieron galones y galones de pintura y toneladas de papel por cuenta de avisos y afiches en cada debate electoral.<\/p>\n<p>Era una guerra a pincel y engrudo. El que m\u00e1s pintara muros, o el que m\u00e1s sobrepintara encima de lo pintado por otro; el que m\u00e1s pegara afiches, o el que m\u00e1s sobrepegara encima de lo pegado por otros. Ej\u00e9rcitos de publicistas callejeros sal\u00edan en la madrugada a hacerle la maldad al otro, taparle avisos y afiches. \u00a1Oh, qu\u00e9 sublimes pr\u00e1cticas aquellas!<\/p>\n<p>Era una guerra rara, pues nunca perd\u00edan los ej\u00e9rcitos en contienda. Perd\u00edan siempre las ciudades y la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Cartagena ha sufrido demasiado con los excesos en la publicidad pol\u00edtica. Recordemos hace poco cuando \u201cEl pintorroteador\u201d llen\u00f3 la ciudad de una mensaje donde estaba \u201cPensando en Cartagena\u201d, y no era \u00e9poca electoral, y no borr\u00f3 ni uno.<\/p>\n<p>Antes de empezar la actual campa\u00f1a, todav\u00eda pod\u00edamos ver algunas candidaturas pasadas en paredes como las de El Espinal, llegando a Chambac\u00fa.<\/p>\n<p>Pero la gente se fue cansando. Alguien, un d\u00eda, entendi\u00f3 el malestar y dijo que borrar\u00eda sus avisos. De los 200 que pint\u00f3, borr\u00f3 tres y se tom\u00f3 la foto. Algo era algo.<\/p>\n<p>La actual campa\u00f1a lleg\u00f3 en un momento donde la gente est\u00e1 manifestando su hast\u00edo de las malas pr\u00e1cticas de la pol\u00edtica, de la corrupci\u00f3n, de los edificios y puentes ca\u00eddos, de las multinacionales de la coima, del cartel de la Toga. La gente espera que llegue el cambio verdadero, y no que lleguen caras nuevas con ma\u00f1as viejas, como pas\u00f3 en el Concejo de Cartagena.<\/p>\n<p>En medio de ese ambiente volvieron los avisos pintados en las paredes, pero los publicistas se encontraron con una contra: los borradores de avisos.<\/p>\n<p>En la democracia, el derecho a la libre expresi\u00f3n debe respetarse, y si un grupo de personas quiere expresar su descontento, est\u00e1 en todo su derecho. Repintar los avisos y colocar un mensaje de \u201cNo a la corrupci\u00f3n\u201d es plausible.<\/p>\n<p>No obstante, creo que la victoria no est\u00e1 en el empate. Es decir, no basta con pintar un contramensaje, sino decir toda la verdad: Qui\u00e9nes somos, qui\u00e9n nos financia, cu\u00e1nto nos gastamos, a qu\u00e9 aspiramos, qu\u00e9 viene despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La gente tiene derecho a cuestionar a los pol\u00edticos, a pedirles cuentas, a saber qui\u00e9nes los financian, a saber qu\u00e9 hacen con el voto que les damos. De igual forma suceder\u00e1 con los \u201cantis\u201d, que deben brillar en transparencia. De lo contrario no ser\u00e1n avisos con la pintura de las nuevas ideas sino con el carburo del m\u00e1s de lo mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por John Zamora (Director Revista Zetta).- Los tiempos cambian, pero no tan r\u00e1pido. Por muchos a\u00f1os, los pol\u00edticos fueron los due\u00f1os de todas las paredes y postes, que recibieron galones y galones de pintura y toneladas de papel por cuenta de avisos y afiches en cada debate electoral. Era una guerra a pincel y engrudo. 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