{"id":26950,"date":"2018-07-13T08:17:38","date_gmt":"2018-07-13T13:17:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=26950"},"modified":"2018-07-13T08:17:38","modified_gmt":"2018-07-13T13:17:38","slug":"los-lideres-sociales-opinion-carlos-feliz-monsalve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=26950","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 a los lideres sociales? &#8211; Opini\u00f3n de Carlos F\u00e9liz Monsalve"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #0000ff;\">Por<\/span> <span style=\"color: #0000ff;\">Carlos F\u00e9liz Monsalve (Especial para Revista Zetta).-<\/span><\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 a los lideres sociales?, esta pregunta desde hace m\u00e1s de una semana embarga al imaginario popular, por la oleada de amenazas y asesinatos que sobre algunos personajes representativos y defensores de los derechos humanos ha ca\u00eddo.<\/p>\n<p>Y es que no es para menos, seg\u00fan las cifras reportadas por las autoridades desde el a\u00f1o 2016 hasta la presente son mas de trescientos (300) lideres sociales los que han sido asesinados a manos de las diferentes organizaciones criminales que operan en aparto de la Ley en los diferentes departamentos de Colombia. Este n\u00famero de flagelos que va en ascenso, tiene conmocionado al conglomerado en general, principalmente porque estos sujetos receptores de las conductas punibles, se han dedicado a luchar incansablemente d\u00edas tras d\u00eda por conseguir la Paz dentro de sus territorios.<\/p>\n<p>Lo cierto de todo es que a partir de la suscripci\u00f3n del Acuerdo de Paz con el extinto grupo guerrillero de las FARC, por parte del Gobierno Nacional, se vendi\u00f3 una idea que para muchos era ut\u00f3pica, de la finalizaci\u00f3n del conflicto armado que por medio siglo le arrebato a muchos hijos e hijas a Colombia, sin embargo, y de cara a lo que muchos pens\u00e1bamos era una soluci\u00f3n, se ha acrecentado el asesinato de los lideres sociales, lo que nos lleva a concluir indefectiblemente que todav\u00eda existen \u00e1pices de la guerra, pero que ya disminuy\u00f3 en las vastas zonas boscosas y desoladas del pa\u00eds, pero que aumento tangiblemente en la mal llamada selva de cemento, por la innecesaria lucha de rutas del narcotr\u00e1fico y miner\u00eda ilegal dejas a un lado por el grupo guerrillero en su transici\u00f3n a la reincorporaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En ese orden de idea, cabe destacar sin asomo de dudas, que la dejaci\u00f3n de las armas por parte de la FARC, derivado del acuerdo de Paz, el cual tiene muchas falencias, pero que contribuy\u00f3 al inicio del desarrollo de muchas regiones que estuvieron sesgadas por la guerra, permiti\u00f3 la reincorporaci\u00f3n de los integrantes b\u00e9licos a la vida civil, no obstante, este masivo ataque a los lideres comunitarios que en muchos casos fervientemente lucharon para alcanzar esta decisi\u00f3n hist\u00f3rica, pone en vilo el cumplimiento del mismo, toda vez que deja entre ver la amenaza latente que existe para las personas que tienen un ideario diferente al com\u00fan.<\/p>\n<p>Bajo esa premisa, el Estado debe tomar medidas trascendentales que denoten en una verdadera pol\u00edtica de protecci\u00f3n, pues, no basta con brindarle custodia con un grupo de escoltas o un veh\u00edculo blindado, que solo da paliativos a una problem\u00e1tica mayor, sino que debe emprender a trav\u00e9s de las diferentes ramas del poder p\u00fablico todo un arsenal de acciones que permitan en primera medida la identificaci\u00f3n de los responsables que en muchos casos viven en el desconocimientos o de manera colectiva se muestran como integrantes de grupos ilegales (Autodefensas Gaitanistas de Colombia, ELN, \u00c1guilas Negras, Clan del Golfo entre otros), y en segunda medida la judicializaci\u00f3n de los mismos con penas coherentes y severas a la conducta desplegada.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, debemos apartar la idea de que los asesinatos son hechos aislados que nada tienen que ver con una persecuci\u00f3n a los representantes sociales, porque se estar\u00eda legitimando por omisi\u00f3n la p\u00e9rdida de vidas, renunciando a las garant\u00edas que el constituyente primario dej\u00f3 plasmadas en la Carta Pol\u00edtica de 1991. Este estamento constitucional en una hermen\u00e9utica gramatical se\u00f1ala que el derecho a la vida es inviolable, lo que incluso impide que a trav\u00e9s del \u00f3rgano jurisdiccional se impongan penas de muerte por delitos.<\/p>\n<p>Las ideolog\u00edas, etnias, religiones y razas no debe ser motivos de discriminaci\u00f3n en un pa\u00eds como el nuestro de culturas diversas, ni mucho menos debe ser el m\u00f3vil para arrebatar la vida de una persona. En ese orden de ideas, m\u00e1s all\u00e1 de discrepancias que puedan surgir por el ejercicio pol\u00edtico entre los que luchan por una postura u otra, deben prevalecer el respeto y tolerancia, para que a trav\u00e9s del di\u00e1logo y discusiones constructiva podamos emprender la refacci\u00f3n del Estado Colombiano, que desde sus g\u00e9nesis siempre ha vivido sumergido en conflicto.<\/p>\n<p>De acuerdo con lo anterior, y en complementaci\u00f3n las acciones ya referidas, quienes ostenta una posici\u00f3n de representaci\u00f3n dentro de los entes p\u00fablicos, deben identificar las verdaderas razones que originan el atropello de los lideres sociales y defensores de derechos humanos, y apartar las discusiones est\u00e9riles que en muchas ocasiones invitan a sus adeptos a generar discordia dentro de la sociedad. Y es que la verdadera raz\u00f3n del ejercicio pol\u00edtico es apartar los intereses particulares de la gesti\u00f3n, y trabajar de forma mancomunada con los lideres sociales quienes conocen de primera mano las necesidades propias de los territorios que representan.<\/p>\n<p>Corolario de lo expuesto, resulta indispensable se\u00f1alar que, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos busc\u00f3 incansablemente germinar la paz en Colombia, pero que el pr\u00f3ximo 7 de agosto, cuando su mandato culmine y \u00a0asuma las riendas del pa\u00eds el Doctor Iv\u00e1n Duque M\u00e1rquez, ser\u00e1n m\u00e1s los retos que hay que afrontar para preservar lo que con tanto esfuerzo se consigui\u00f3, sin dejar a un lado la necesidad de realizar ciertos ajustes que permiten de forma objetiva obtener las garant\u00edas m\u00ednimas para todas las personas que por su ideolog\u00eda divergente, sin que pueda considerarse errada, controvierten de manera democr\u00e1tica las decisiones que se adoptan para al desarrollo de las comunidades.<\/p>\n<p>De todo lo expuesto, no queda m\u00e1s que concluir que no existe en una respuesta acertada que permita contestar la pregunta que encabeza este art\u00edculo, pero s\u00ed existen argumentos de sobra que nos dicen desde hace mucho tiempo que la soluci\u00f3n a los problemas o discrepancias no es el derramamiento de sangre, pues, en un pa\u00eds democr\u00e1tico como el nuestro existen postulados que salvaguardan de manera di\u00e1fana este bien jur\u00eddico, aunque muchos todav\u00eda crean que el poder y respeto se gana con las armas.<\/p>\n<p><strong>CARLOS FELIZ MONSALVE.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos F\u00e9liz Monsalve (Especial para Revista Zetta).- \u00bfPor qu\u00e9 a los lideres sociales?, esta pregunta desde hace m\u00e1s de una semana embarga al imaginario popular, por la oleada de amenazas y asesinatos que sobre algunos personajes representativos y defensores de los derechos humanos ha ca\u00eddo. 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