{"id":28065,"date":"2018-10-30T05:42:40","date_gmt":"2018-10-30T10:42:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=28065"},"modified":"2024-04-23T12:17:18","modified_gmt":"2024-04-23T17:17:18","slug":"avenida-joe-arroyo-centro-convenciones-pedro-romero-omotatologia-opinion-john-zamora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=28065","title":{"rendered":"Avenida \u201cJoe Arroyo\u201d y centro de convenciones \u201cPedro Romero\u201d: onomatolog\u00eda propia &#8211; Opini\u00f3n de John Zamora"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por John Zamora (Director de Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 30 de octubre de 2018.-<\/strong> Designar a la avenida que sale del Centro hist\u00f3rico hacia el desarrollo de la nueva ciudad con el nombre de \u201cPedro de Heredia\u201d, fue negarle su vocaci\u00f3n renovadora. Tal vez por estar atrapada al pasado, a la rom\u00e1ntica imagen de las callejuelas estrechas, es que no pudo ser la gran autopista con grandes espacios a lado y lado, vegetaci\u00f3n y soluciones a las intersecciones viales, y parece m\u00e1s una cicatriz de esas que se hac\u00edan antes de los quir\u00f3fanos con l\u00e1ser.<\/p>\n<p>El Centro de Convenciones de Getseman\u00ed tiene tambi\u00e9n un fuerte lazo al pasado, del que no hemos podido zafarnos: el pasado del clientelismo, de las malas pr\u00e1cticas pol\u00edticas, de la corrupci\u00f3n, del 10% en coimas. Rendirle tributo a \u201cJulio C\u00e9sar Turbay Ayala\u201d en letras gigantes que dominan la visual frente al Camell\u00f3n de los M\u00e1rtires, es amarrar lo mejor de la imagen de la ciudad a lo peor de la fauna pol\u00edtica que nos ha gobernado.<\/p>\n<p>Aunque ya lo he propuesto antes, sin suerte alguna, hoy creo que las condiciones han cambiado y la propuesta podr\u00eda tener mejor devenir: cambi\u00e9mosle el nombre a la avenida Pedro de Heredia y al centro de convenciones Julio C\u00e9sar Turbay Ayala.<\/p>\n<p>Si esa extensa v\u00eda, coraz\u00f3n del solob\u00fas de Transcaribe, es la que tiene vocaci\u00f3n de unidad e identifica a Cartagena, deber\u00eda tener un nombre acorde con ese talante. \u00a1qu\u00e9 mejor que Joe Arroyo, el m\u00fasico m\u00e1s grande que ha parido nuestra patria! Al transitar por ella, deber\u00edamos escuchar los tambores de los a\u00f1os 1600 y no los sables de los conquistadores; podr\u00edamos buscar a Tania, a Mary, a la guarapera o ver pasar al caminante. En fin, tendr\u00edamos un motivo de orgullo que impulse nuevos estados, y no ese arcaico yugo por quien lleg\u00f3 a acampar a la orilla de una gran bah\u00eda, para adentrarse en nuevas conquistas.<\/p>\n<p>Deleznable sentimiento tambi\u00e9n despierta el del se\u00f1or Turbay Ayala. Adem\u00e1s de su discreta presidencia, y de ser el paradigma de las m\u00e1s censurables pr\u00e1cticas pol\u00edticas, el \u00fanico m\u00e9rito para darle tan alto premio fue el de tener a la mano el bol\u00edgrafo con el Germ\u00e1n Montoya, el camarlengo de su gobierno, lo puso a firmar los recursos para trasladar a le Mercado P\u00fablico y erigir, en su lugar, al Centro de Convenciones. Era m\u00e1s apropiado designar al viejo mercado con el nombre de Turbay Ayala y as\u00ed resultar\u00eda armoniosa la asociaci\u00f3n con la basura y desaseo que all\u00ed se registra.<\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de Getseman\u00ed, lo m\u00e1s apropiado era darle un nombre con la dignidad y raigambre de alguien de nuestra historia, con la poderosa fuerza del grito de independencia, y m\u00e9dula de los hechos del once de noviembre de 1811. Ese centro de convenciones debe lucir en letras grandes el nombre de Pedro Romero, y no la oprobiosa verg\u00fcenza que all\u00ed se exhibe.<\/p>\n<p>Cuando alg\u00fan visitante curioso ausculte la historia de Turbay Ayala, podr\u00eda llegar a la conclusi\u00f3n que, adem\u00e1s de un arsenal de chistes, ser politiquero corrupto amerita gran tributo y admiraci\u00f3n en Cartagena de Indias, y entender\u00eda tambi\u00e9n la manera en que llegamos a la crisis institucional de la cual no hemos podido salir.<\/p>\n<p>Ni el se\u00f1or Heredia ni el se\u00f1or Turbay Ayala se revolcar\u00e1n en su tumba cuando cambiemos el nombre de la avenida y el centro de convenciones. Simplemente entender\u00e1n que por fin esta ciudad comenz\u00f3 a cambiar y no habr\u00e1 ninguna secta ni hermandad secreta que oponga resistencia. Lo \u00fanico que explica que sus nombres sigan vigentes es la absurda inercia del arrodillamiento hist\u00f3rico irracional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por John Zamora (Director de Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 30 de octubre de 2018.- Designar a la avenida que sale del Centro hist\u00f3rico hacia el desarrollo de la nueva ciudad con el nombre de \u201cPedro de Heredia\u201d, fue negarle su vocaci\u00f3n renovadora. 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