{"id":29234,"date":"2019-03-11T06:29:44","date_gmt":"2019-03-11T11:29:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=29234"},"modified":"2019-03-11T06:29:44","modified_gmt":"2019-03-11T11:29:44","slug":"turismo-cultural-opinion-sergio-londono-z","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=29234","title":{"rendered":"El turismo cultural &#8211; Opini\u00f3n de Sergio A. Londo\u00f1o Z."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000080;\"><strong>Por Sergio Alfonso Londo\u00f1o Zurek (Especial para Revista Zetta).-<\/strong><\/span> Caminar los tres primeros meses del a\u00f1o por el centro de Cartagena se convierte en un primer vistazo a lo que puede ser una econom\u00eda basada en las industrias culturales. La fusi\u00f3n de cultura y turismo que se ha logrado para estas fechas debe ser ejemplo no s\u00f3lo para el resto del pa\u00eds sino para la misma ciudad, su empresariado, sus j\u00f3venes y su institucionalidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29235\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1-300x217.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1-300x217.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1-202x146.jpg 202w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1-50x36.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1-104x75.jpg 104w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-1.jpg 653w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> El Festival de M\u00fasica Cl\u00e1sica y el Hay Festival son eventos internacionales que escogieron a Cartagena como su sede y han hecho de esta relaci\u00f3n una simbiosis. Al contrario de lo que muchos piensan desde fuera, estos festivales no pusieron a Cartagena en el mapa sino brindaron una cara nueva de la ciudad ante el mundo. Nos permitieron llegar a otros p\u00fablicos y a nuevas formas de disfrutar la ciudad. Ambos festivales permiten que la ciudad se sincronice con las ondas de otras culturas, muchas veces lejanas y desconocidas.<\/p>\n<p>Esa \u00faltima afirmaci\u00f3n nos lleva al Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias \u2013 FICCI \u2013 que en su versi\u00f3n 59 vuelve a deslumbrar a propios y extra\u00f1os. El FICCI como se le llama cari\u00f1osamente es un ejemplo de integraci\u00f3n y de llevar en su ADN la cartageneidad misma. Es un evento que a\u00fan cuando est\u00e1 lleno de extranjeros sigue vibrando con la ciudad en su mente. \u00bfQu\u00e9 entonces lo hace diferente? Que el equipo no se importa, que saben de la importancia de incluir y que a\u00fan con las alfombras rojas y los atuendos elegantes saben que el cine naci\u00f3 para entretenernos a todos. No pretende algo que no es y se cuela por los barrios y plazas de Cartagena y de muchos municipios de Bol\u00edvar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29236\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2-300x144.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"144\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2-300x144.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2-260x124.jpg 260w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2-50x24.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2-150x72.jpg 150w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-2.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> El FICCI es el matrimonio perfecto entre los festivales institucionales y los privados. Sin embargo, esos tres festivales tienen mucho m\u00e1s por aportarle a la ciudad. Ahora que el IPCC inicia la gesti\u00f3n por las Fiestas de la Independencia y despu\u00e9s de algunos a\u00f1os de bien logrados Festivales del Frito, del Pastel y del Dulce, es importante que sigamos en la senda de casar turismo y cultura. Cartagena tiene el camino m\u00e1s f\u00e1cil que otras ciudades para avanzar en las industrias culturales porque ya tiene tanto materia prima como consumidores en su territorio. Un matrimonio entre turismo y cultura es parte de la soluci\u00f3n a esas preocupantes cifras de j\u00f3venes que ni estudian ni trabajan. Podemos pensar en conformar un comit\u00e9 de industrias entre FICCI, IPCC, Corpoturismo, Hay y Festival de M\u00fasica para potenciar los festivales institucionales a\u00fan m\u00e1s. Tenemos todo el potencial para crecer los eventos gastron\u00f3micos y convertirlos en referentes del turismo de la ciudad. As\u00ed mismo para descentralizar la oferta tur\u00edstica y ayudarnos a pensar en como extendemos el n\u00famero de noches que los visitantes permanecen en La Heroica.<\/p>\n<p>Las Fiestas de Independencia, hoy en ruta a ser patrimonio inmaterial de la Naci\u00f3n, gesti\u00f3n iniciada en 2017, pueden mejorar los ingresos para los cartageneros en octubre y noviembre. Nuestros referentes deben ser los Carnavales de Venecia y de Rio de Janeiro as\u00ed como las Fiestas de San Sebasti\u00e1n. Para ello sin embargo debemos dejar a un lado algunos dogmatismos que a veces no nos permiten continuar y ver m\u00e1s all\u00e1. Deber\u00edamos ser capaces de integrar artistas pl\u00e1sticos, cocineros, compa\u00f1\u00edas de danza y teatro, poetas, con cient\u00edficos y expertos en tecnolog\u00eda de punta para generar todo un ecosistema creativo alrededor de nuestra historia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29237\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3-234x146.jpg 234w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3-50x31.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-3.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> Todos estos festivales y las Fiestas de Independencia reciben recursos anuales (a veces pocos, a veces muchos) por parte del erario p\u00fablico y la ciudad debe seguir invirtiendo en ellos as\u00ed como en nuestros museos para poder elevar el escenario cultural de Cartagena. Al hacerlo con miras a conectarnos como ciudad podemos crear un valios\u00edsimo polo de desarrollo econ\u00f3mico para nuestra juventud. Tenemos que pasar de los patrocinios y apoyos institucionales a la formaci\u00f3n de industria cultural. Hoy incluso hay mecanismos de las llamadas finanzas mezcladas (bonos culturales, cooperaci\u00f3n internacional, becas art\u00edsticas internacionales y convocatorias filantr\u00f3picas) que bajan los aportes que tiene que hacer el limitado presupuesto Distrital. Aprovechemos entonces de forma creativa la debilidad de este rubro en el presupuesto nacional para complementarlo en la ciudad con apuestas innovadoras y convertirnos en la punta de lanza de la oferta cultural colombiana. Una Cartagena que trabaje por su cultura, potenciando lo que somos, est\u00e1 destinada no s\u00f3lo a renovarse como destino tur\u00edstico sino a generar mejores oportunidades para sus habitantes y una nueva conexi\u00f3n que permita recuperar la confianza.<\/p>\n<p>Creamos en lo mejor de nuestra gente y confiemos en el legado cultural que corre por nuestras venas. Aprendamos del mundo para potenciar lo que somos y usemos cari\u00f1osamente con lo que ya contamos. Estoy seguro que m\u00e1s de uno vendr\u00eda a Cartagena por una carima\u00f1ola viendo cine bajo las estrellas en la Plaza de Toros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-29238 alignleft\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4-234x146.jpg 234w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4-50x31.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Opina-SL-4.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sergio Alfonso Londo\u00f1o Zurek (Especial para Revista Zetta).- Caminar los tres primeros meses del a\u00f1o por el centro de Cartagena se convierte en un primer vistazo a lo que puede ser una econom\u00eda basada en las industrias culturales. La fusi\u00f3n de cultura y turismo que se ha logrado para estas fechas debe ser ejemplo no s\u00f3lo para el resto del pa\u00eds sino para la misma ciudad, su empresariado, sus j\u00f3venes y su institucionalidad. El Festival de M\u00fasica Cl\u00e1sica y el Hay Festival son eventos internacionales que escogieron a Cartagena&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":29239,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[75,44,65],"tags":[],"class_list":["post-29234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacada","category-materiagris","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29234\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}