{"id":29421,"date":"2019-03-26T16:20:17","date_gmt":"2019-03-26T21:20:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=29421"},"modified":"2019-03-26T16:20:17","modified_gmt":"2019-03-26T21:20:17","slug":"cascaron-fantasma-opinion-sergio-alfonso-londono-zurek","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=29421","title":{"rendered":"El cascar\u00f3n fantasma \u2013 Opini\u00f3n de Sergio Alfonso Londo\u00f1o Zurek"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000080;\"><strong>Por Sergio Alfonso Londo\u00f1o Zurek (Especial para Revista Zetta).-<\/strong><\/span> Aleeeeeeeeegr\u00eda, aleeeeeeeegr\u00eda, aleeeeeegr\u00edas de burro hechas con millo y coco.<\/p>\n<p>\u201cEs que no me oyen o es que no me ven\u201d aqu\u00ed va el griego con sus griegas.<\/p>\n<p>Ajiiiiii, ajiiii dulce, coco, \u00f1ame\u2026 pastel y peto, peto caliente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29424\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras-300x206.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras-300x206.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras-213x146.jpg 213w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras-50x34.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras-109x75.jpg 109w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-palenqueras.jpg 550w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><br \/>\nCreo que ustedes como yo acaban de ponerle los colores y el tono a esas frases. Me erizo de pensar en ellas, en como cargan una poderosa simbolog\u00eda propia de nuestro Caribe. Me reh\u00faso tambi\u00e9n a no o\u00edrlas m\u00e1s, a que desaparezcan. En una ciudad como la nuestra donde no nos reconocemos entre nosotros como hijos de una misma sociedad, el peor pecado que podemos cometer es permitir que aquellas peque\u00f1as cosas que nos aportan identidad se pierdan en ejercicios de autoridad vac\u00edos y en la hipocres\u00eda propia de quienes ven s\u00f3lo hasta donde el bolsillo cortoplacista les permite.<\/p>\n<p>Desde hace varios a\u00f1os hay un burbujeo silencioso en nuestra ciudad. Una puja por convertir al Centro Hist\u00f3rico en un espacio para la pl\u00e1cida contemplaci\u00f3n de turistas millonarios, vestidos a lo Dandy, con sombreros de paja y bastones de marfil. Turistas sacados de la imaginaci\u00f3n de quienes se criaron viendo Mary Poppins. Dicen estos personajes que as\u00ed debe ser nuestro turismo y mencionan ciudades como Madrid, Barcelona, Par\u00eds, Nueva York, Londres o Cannes. Pues les digo una cosa: dejen la mentira. Respetuosamente he estado en todas esas ciudades y en ninguna, he visto lo que \u00e9stos pretenden crear. Precisamente es todo lo contrario. El diferencial de esas ciudades con respecto a la nuestra no son las ventas ambulantes (de las cuales hay miles) o los caf\u00e9s en las calles (de los cuales hay cientos y que bien tributan) o las discotecas en los centros hist\u00f3ricos (de las cuales se convierten en verdaderas pasarelas de moda y jet set), el diferencial est\u00e1 en el ordenamiento y en la regularizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29423\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta-234x146.jpg 234w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta-50x31.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Mariamulata-boca-abierta.jpg 896w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Esas mecas mundiales del turismo saben que deben reinventarse con el paso del d\u00eda a la noche, de la ma\u00f1ana a la tarde y adaptarse para servir a todo quien quiera visitarlas as\u00ed como proveerle al residente las comodidades para que siga nutriendo con su permanencia, el esp\u00edritu que vienen a buscar los dem\u00e1s. Nada es Par\u00eds sin sus afiches o Nueva York sin los carritos de perro caliente o Halal en las calles. Nada. Sin embargo, en Cartagena parece ser que est\u00e1 de moda proponer la prohibici\u00f3n como formula m\u00e1gica que alivia la flojera de consolidar pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Hace algunas semanas abogaba por continuar con el ordenamiento del espacio p\u00fablico a trav\u00e9s de la consolidaci\u00f3n del Registro \u00danico de Vendedores. Tambi\u00e9n por el fortalecimiento de nuestro turismo a trav\u00e9s del matrimonio de esta actividad econ\u00f3mica con la cultura, que es en \u00faltimas el \u00fanico elemento que nos une como cartageneros. Hoy, reafirmo ese llamado y los invito a que pensemos fuera del molde.<\/p>\n<p>El turismo en Cartagena, el verdadero, el que viene a conocer de que se trata la \u201cReina de los Mares\u201d quiere Empanada con Huevo y Kola Rom\u00e1n, quiere oir nuestro acento y olvidarse de su mundo siendo parte de nuestra cotidianidad. Buscan adentrarse en nuestras cocinas y comer patac\u00f3n debajo del palito de caucho. Buscan descubrir joyas escondidas y tomarse una foto con alguna Mar\u00eda Mulata adormilada por el sol de medio d\u00eda. Al mismo tiempo el cartagenero busca ganarse su sustento, desde el empresario del turismo que lleva 40 a\u00f1os invirti\u00e9ndole a la imagen de ciudad en el mundo como la palenquera hija, nieta y bisnieta de aguerridos africanos que rompieron para siempre las cadenas de la opresi\u00f3n. En esencia todos buscamos lo mismo de diferente manera. Pero como en todo, el secreto est\u00e1 en los detalles y prohibir no es un detalle, es una blasfemia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-29425\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj-234x146.jpg 234w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj-50x31.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SLZ-Torre-Reloj.jpg 896w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Para encontrar entonces la soluci\u00f3n al dilema debemos empezar por hacer un mapa de los actores culturales que son ic\u00f3nicos en la ciudad y que tienen un potencial tur\u00edstico (el ejemplo m\u00e1s evidente son las palenqueras y las vendedoras del Portal) pero tambi\u00e9n hay que involucrar a los artistas pl\u00e1sticos, a los bailarines del Parque de Bol\u00edvar, a las Estatuas Humanas y a los raperos, a los vendedores de collares y a los escultores. Hay que premiar a quienes tienen confianza leg\u00edtima y re-direccionar a quienes no la tienen. Luego hay que planear el territorio dise\u00f1ando rutas tur\u00edsticas que permitan el ordenamiento del espacio p\u00fablico y descongestionen nuestras aceras y calles. En eso hab\u00edamos avanzado bastante durante mi administraci\u00f3n (Gerente del Centro Hist\u00f3rico, IPCC, Planeaci\u00f3n, Espacio P\u00fablico, Corpoturismo, Interior, Infraestructura y la Gestora Social) . Al mismo tiempo hay que trabajar con los operadores tur\u00edsticos para que esa ruta responda tanto a los intereses de la ciudad como a los intereses de quienes nos visitan y empezar a crear nuevos focos de desarrollo tur\u00edstico que permitan descongestionar el Centro. Para ello empezamos a crear el Bosque de Paz en el Cerro de La Popa que hoy se encuentra durmiendo el sue\u00f1o de los justos en el Ministerio de Ambiente y el avistamiento de aves en La Bocana entre muchos otros sitios que empezamos a potencializar en 11 meses de gobierno.<\/p>\n<p>En fin, este concepto de la ciudad de la esperanza requiere m\u00e1s que unas l\u00edneas en una columna y seguir\u00e9 escribiendo sobre ello pero no podemos caer en la inocentada de por no tener un norte en materia de turismo cultural, terminemos eliminando precisamente eso que hace atractiva a Cartagena ante el mundo. Hay quienes pretenden que nuestra ciudad se convierta en un cascar\u00f3n fantasma, yo en cambio como muchos otros sue\u00f1o con una Cartagena motor de la cultura y valiente expositora de nuestra m\u00fasica, nuestra danza, nuestra gastronom\u00eda y nuestra algarab\u00eda. Una Cartagena resiliente que encuentra en su vida diaria el mejor ant\u00eddoto para el inclemente sol caribe y llena de turistas que se carguen ba\u00fales de recuerdos y fotos con esos ni\u00f1os pintados de negro carb\u00f3n. No cuenten conmigo para la hipocres\u00eda y la mezquindad, bastante que me sue\u00f1o con raspaos de Kola, con pi\u00f1a y mango de nuestras palenqueras y con mis dulces del portal.<\/p>\n<p>Nota al pie: Al escribir esta columna me entero que han cerrado un bar de la ciudad por cuestiones de uso del suelo. He ah\u00ed la importancia de un POT actualizado. Ahora bien, no dejemos que nos metan el golazo de un POT que desconozca un turismo para todos, un centro para todos y una Cartagena para los cartageneros con actividades legales que permitan tanto el sue\u00f1o de unos, como la rumba de otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sergio Alfonso Londo\u00f1o Zurek (Especial para Revista Zetta).- Aleeeeeeeeegr\u00eda, aleeeeeeeegr\u00eda, aleeeeeegr\u00edas de burro hechas con millo y coco. \u201cEs que no me oyen o es que no me ven\u201d aqu\u00ed va el griego con sus griegas. Ajiiiiii, ajiiii dulce, coco, \u00f1ame\u2026 pastel y peto, peto caliente. Creo que ustedes como yo acaban de ponerle los colores y el tono a esas frases. Me erizo de pensar en ellas, en como cargan una poderosa simbolog\u00eda propia de nuestro Caribe. Me reh\u00faso tambi\u00e9n a no o\u00edrlas m\u00e1s, a que desaparezcan. 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