{"id":3285,"date":"2014-10-11T08:42:55","date_gmt":"2014-10-11T13:42:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=3285"},"modified":"2014-10-11T08:42:55","modified_gmt":"2014-10-11T13:42:55","slug":"que-pena-contigo-hugo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=3285","title":{"rendered":"\u00a1Qu\u00e9 pena contigo, Hugo!"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Recordado Hugo:<\/span><\/p>\n<p>La inmortalidad es un estado de vida reservado para quienes, como t\u00fa, han compartido su alma con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>De tu parte, creo que labraste por largos a\u00f1os un monumento inmaterial a la m\u00fasica cartagenera que trasciende toda frontera, y se ubica en la categor\u00eda universal. Entregaste tu arte para todos, sin distingo, y nos hiciste comprender la verdadera dimensi\u00f3n de lo que es el \u201csabor\u201d.<\/p>\n<p>De nuestra parte, es decir, de quienes disfrutamos con tu m\u00fasica, lo \u00fanico que podemos hacer para admirar tu inmoralidad es seguir escuch\u00e1ndote.<\/p>\n<p>Desde hace muchos a\u00f1os tom\u00e9 la decisi\u00f3n \u2013arbitraria, eso s\u00ed- de clasificar a \u201cMar\u00eda\u201d como el himno supremo de tu creatividad. Su son, su melao, su sabor, su fina coqueter\u00eda, son inigualables y, a la vez, distintivos de tu estilo. Y lo mejor es la interpretaci\u00f3n, con tu voz ansiosa por el amor de esa mujer, voz quebrada, sincera, franca\u2026 voz de sonero cargado con todos los cocos de Bar\u00fa, voz de mar Caribe\u2026<\/p>\n<p>Para otros, sin duda el tema supremo es \u201cMi tierra\u201d, porque de modo maravilloso entregas todas las pistas para responder a la pregunta, cual ronda infantil: \u201c\u00bfa que no adivinan de d\u00f3nde soy?&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Pero fue tan grande tu obra, que siempre habr\u00e1 otros temas que nos fascinen y nos hagan decir que merecen tambi\u00e9n estar en la cima de la preferencia.<\/p>\n<p>Al despedirme transitoriamente de ti, en la funeraria Lorduy, te expres\u00e9 que me sent\u00eda orgulloso de haberte conocido y de haber sabido apreciar tu m\u00fasica. Vi que a tus honras f\u00fanebres llegaron todos los m\u00fasicos de aqu\u00ed, para acompa\u00f1ar a tu bella familia. Vi ese derroche de sentimiento que describi\u00f3 Cheo Feliciano, ese otro gran sonero, en \u201clos entierros de mi pobre gente pobre\u201d.<\/p>\n<p>No te lo expres\u00e9 en ese momento, no me pareci\u00f3 apropiado, pero te lo confieso ahora: creo que Cartagena no correspondi\u00f3 a tu grandeza, no supo despedirte como el gran hijo que fuiste.<\/p>\n<p>A Cheo Feliciano lo despidieron en el Coliseo Roberto Clemente, por dos d\u00edas, con guardias programadas de las principales orquestas, como El Gran Combo o la Sonora Ponce\u00f1a, y decenas de vocalistas y m\u00fasicos cantando sus principales canciones.<\/p>\n<p>Te digo eso para significar que a las autoridades de Cartagena les qued\u00f3 grande tu despedida. No supieron qu\u00e9 hacer. Y la raz\u00f3n es que no ten\u00edan ni idea qui\u00e9n fuiste, as\u00ed como no tienen ni idea qui\u00e9nes son los que han hecho la m\u00fasica en nuestra ciudad, ni qui\u00e9nes han tejido las estructuras m\u00e1s s\u00f3lidas de nuestra identidad cultural.<\/p>\n<p>En otro aspecto podr\u00e1n ser id\u00f3neos, pero en materia cultural est\u00e1n reprobados el alcalde Dionisio V\u00e9lez y la directora del IPCC Nacira Ayos Figueroa.<\/p>\n<p>La grandeza de tu nombre ameritaba un acompa\u00f1amiento en los cr\u00edticos d\u00edas previos a tu partida, y al presentirse lo peor, se esperaba un m\u00ednimo de preparaci\u00f3n para tu despedida. Pero nada.<\/p>\n<p>Lo desconcertante no estaba en esperar que se les ocurriera algo en el IPCC, sino que varias personas le dijeron a la se\u00f1ora Ayos lo que se ten\u00eda que hacer: todos los m\u00fasicos de Cartagena estaban dispuestos a cantar en las honras f\u00fanebres de Hugo; la autoridades solo ten\u00edan que indicar el lugar y aportar la log\u00edstica.<\/p>\n<p>Esa es la t\u00edpica situaci\u00f3n en la que se siente \u201cpena ajena\u201d. \u00a1Qu\u00e9 pena contigo, Hugo!<\/p>\n<p>Pero qu\u00e9 le vamos a hacer. Al sector musical no le sorprende que la pol\u00edtica cultural sea inexistente, o que nuestro ente territorial no se percate de su importancia para la din\u00e1mica social y econ\u00f3mica de la ciudad. Es la conveniente supremac\u00eda del cemento sobre el talento.<\/p>\n<p>Pero seguiremos adelante, desde nuestros esfuerzos, desde nuestras realidades. Por ello, quiero hacerte una nueva confesi\u00f3n: con humildad, te estamos preparando un homenaje, de los muchos que siempre te debemos hacer. Ser\u00e1 el jueves 12 de febrero de 2015, en el Teatro Adolfo Mej\u00eda (ya lo reservamos, s\u00f3lo esperemos que el IPCC no lo entregue a un congreso de inyectolog\u00eda o algo as\u00ed\u2026)\u2026 Ser\u00e1 en los 15 a\u00f1os de la Revista Zetta, con la Cartagena Caribe Big Band ejecutando una selecci\u00f3n de tus temas\u2026 entre ellos el que compusiste para el proyecto Tambores de mi ciudad nativa: el poema \u201cBullerengue\u201d, de Jorge Artel, que musicalizaste con supremo sabor. En tu nombre haremos las invitaciones.<\/p>\n<p>Hugo: Muchas gracias por todo, atentamente, JOHN ZAMORA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recordado Hugo: La inmortalidad es un estado de vida reservado para quienes, como t\u00fa, han compartido su alma con los dem\u00e1s. De tu parte, creo que labraste por largos a\u00f1os un monumento inmaterial a la m\u00fasica cartagenera que trasciende toda frontera, y se ubica en la categor\u00eda universal. Entregaste tu arte para todos, sin distingo, y nos hiciste comprender la verdadera dimensi\u00f3n de lo que es el \u201csabor\u201d. De nuestra parte, es decir, de quienes disfrutamos con tu m\u00fasica, lo \u00fanico que podemos hacer para admirar tu inmoralidad es seguir&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3286,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[44,65],"tags":[],"class_list":["post-3285","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiagris","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3285\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}