{"id":33398,"date":"2019-12-10T06:48:47","date_gmt":"2019-12-10T11:48:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=33398"},"modified":"2019-12-10T06:48:47","modified_gmt":"2019-12-10T11:48:47","slug":"nino-inteligente-relato-encargo-juan-jose-romero-parra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=33398","title":{"rendered":"El ni\u00f1o inteligente: Un relato por encargo &#8211; Juan Jos\u00e9 Romero Parra"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #003300;\"><strong>Por Juan Jos\u00e9 Romero Parra (Especial para Revista Zetta).-<\/strong> <\/span>\u00a0\u201cEl ni\u00f1o que fuiste no se averg\u00fcence del hombre que eres\u201d. Recuerda que as\u00ed le hab\u00eda dicho su abuelo, en la \u00faltima visita on\u00edrica que le hizo. Porque con mucha frecuencia \u00e9l sent\u00eda una especie de sombra, o una fuerza sobrenatural que lo acompa\u00f1aba.<\/p>\n<p>Algo dif\u00edcil de explicar, pero, estaba ah\u00ed, siempre presente.<\/p>\n<p>El mismo abuelo que cant\u00f3 Carlos Vives en \u201cLOS BUENOS TIEMPOS\u201d. Aquel, quien sal\u00eda orgulloso a pasearlo entre las amistades, para que vieran a su nieto inteligente.<\/p>\n<p>-Ombe, ese pelao vino para grandes cosas.<\/p>\n<p>-Ese si ser\u00e1 un hombre de servicio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-33401 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-300x300.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-400x400.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-146x146.jpg 146w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-50x50.jpg 50w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-75x75.jpg 75w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-85x85.jpg 85w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa-80x80.jpg 80w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-papapa.jpg 615w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Llov\u00edan los comentarios y le consegu\u00edan una silla, mientras se agotaba la jornada de esas tardes decembrinas en la orilla del Canal del Dique; sintiendo la brisa que mezclaba los olores del pescado frito de la Fonda de Zoila con el aroma de las frituras de Mar\u00eda Chirrete, que en la misma manteca fre\u00eda arepas, carima\u00f1olas, chicharrones, pajarilla, bofe, chorizos, bu\u00f1uelos de frijol, arencas y barbulitos.<\/p>\n<p>Siendo el nieto que le demostraba m\u00e1s cari\u00f1o, el abuelo se preparaba cada a\u00f1o para recibir esa visita: el Land Rover del doctor Pr\u00f3spero serv\u00eda para las expediciones que organizaban hasta la ci\u00e9naga de Capote y tambi\u00e9n hasta el poblado de Higueretal de las Flores o la Hacienda del Nenanco\u00a0 (contempor\u00e1neo del abuelo, 1.80 de estatura y 140 kilos de peso)<\/p>\n<p>No faltaban los paseos en lancha y las tardes de pesca en el bote de Fidias Alberto \u2013La Bol\u00faa, remoquete que adquiri\u00f3 en una poblaci\u00f3n\u00a0 donde es usual cambiarle el nombre a las personas-\u00a0 Acud\u00eda a las reuniones con los contertulios del abuelo, quienes as\u00ed como jugaban ajedrez y discut\u00edan sobre la primac\u00eda de Kasparov o la inteligencia de Anatoly Karpok y organizaban torneos de domin\u00f3 donde To\u00f1o El\u00a0 Pompo, se gozaban escuchando a la criaturita dando discursos con su \u201cmedia lengua\u201d \u2013afirmaci\u00f3n de la bisabuela Ana Luz Padilla, \u201cliberal de racamanda\u201d como se autodenominaba cuando le preguntaban su nombre-\u00a0 El Ni\u00f1o ten\u00eda dificultades al pronunciar la C y la T.<\/p>\n<div id=\"attachment_33399\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33399\" class=\"wp-image-33399 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-canal-dique-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p id=\"caption-attachment-33399\" class=\"wp-caption-text\">El Canal del Dique en su paso por Soplaviento.<\/p><\/div>\n<p>Hubo una ocasi\u00f3n cuando Cicer\u00f3n, se refiri\u00f3 a \u00e9l :<\/p>\n<p>-Oye, Blas, qu\u00e9 tanto te crees con ese nieto tan maluco!<\/p>\n<p>El Ni\u00f1o respondi\u00f3 \u2013para la historia de la comarca- :<\/p>\n<p>-M\u00e1s Maluto eres t\u00fa!<\/p>\n<p>Desencadenando una carcajada que se extendi\u00f3 a trav\u00e9s de todos los pueblos de La L\u00ednea y form\u00f3 un remolino descomunal en la desembocadura del Canal del Dique, que en Pasacaballos sale a besarse con el mar Caribe en la bah\u00eda de Cartagena. Hasta el final de los d\u00edas de Cicer\u00f3n, los dos se reconoc\u00edan con ese bautizo que apadrin\u00f3 el cari\u00f1o y la admiraci\u00f3n mutua.<\/p>\n<p>Ni\u00f1o entre sus contempor\u00e1neos con quienes compart\u00eda juegos, travesuras y aventuras. Inteligente entre los mayores que gozaban esa mezcla extraordinaria de inocencia, ingenuidad y ternura, con la agudeza intelectual y la elocuencia de una mente que captaba cada detalle y el prodigio de rememorar acontecimientos familiares sucedidos antes de su nacimiento; cuando desde el vientre materno ya interactuaba con quienes iban a visitar a su progenitora que convalesc\u00eda por el diagnostico de un embarazo de alto riesgo.<\/p>\n<div id=\"attachment_33402\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33402\" class=\"wp-image-33402 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-y-madre-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p id=\"caption-attachment-33402\" class=\"wp-caption-text\">Juan Camilo con su madre, Cecilia L\u00f3pez.<\/p><\/div>\n<p>La madre que desde su pubertad, siempre clam\u00f3 por sentir la maravilla de procrear un hijo, encontr\u00f3 la respuesta a sus peticiones con la llegada del forastero enviado por el Arzobispo para la Cura de Almas y la Gu\u00eda Espiritual a las ovejas descarriadas de ese lejano y olvidado pueblo.<\/p>\n<p>Lugar de Dios, donde la gente se mor\u00eda de vieja y de pronto. (de P\u00e1s \u2013 P\u00fas, como describe Mariluz P\u00e9rez: los m\u00e9dicos ac\u00e1 pasaban desocupados. Los enfermos eran pocos; eso s\u00ed, en cualquier momento, alguno se acostaba y no amanec\u00eda, se iban sin avisar. \u201cy lo m\u00e1s grave era que quien mor\u00eda as\u00ed no se iba solo, se llevaba dos o tres, en gajo.\u201d Afirma el profesor F\u00e9lix Buelvas. \u201cNo diga gajo, Profe. Racimo, se le escuchar\u00eda mejor\u201d. Interpela Emiro Daza y Castillo. \u201cEDAYCAS\u201d como lo pronunciaba Joche Sarmiento, quien le conoc\u00eda la vida a todo el pueblo desde su ocupaci\u00f3n como el telegrafista de la Empresa de Telecomunicaciones y manejaba el \u00fanico tel\u00e9fono del pueblo.<\/p>\n<p>Le apasiona la pol\u00edtica y escuchaba con atenci\u00f3n a la matrona Cornelia Daza, quien todav\u00eda se ruboriza \u2013con sus ochenta a\u00f1os a cuestas- cuando recuerda aquella visita del caudillo liberal Eduardo Santos, a su comarca. Interviene en las controversias de su bisabuela Ana Luz Padilla con Julio Nelson \u2013el comerciante de pieles de cocodrilos y babillas- quien cuando se le agotaban los argumentos profer\u00eda un sonoro \u201cEche que Va!\u201d y part\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_33400\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33400\" class=\"wp-image-33400 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Camilo-con-Agustin-300x298.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"298\" \/><p id=\"caption-attachment-33400\" class=\"wp-caption-text\">Con el sacerdote Agust\u00edn villar, gran amigo.<\/p><\/div>\n<p>Refer\u00eda \u2013para deleite de todos- la an\u00e9cdota del hijo de Zoila y Vicente Amor, cuando en una convenci\u00f3n del partido Conservador, en la finca de Quinto Guerra, emocionado con la ingesta de ron Tres Esquinas, aguardiente, cerveza y whisky de contrabando. Exclam\u00f3 con toda la fuerza de sus pulmones: \u201c\u00a1 Que viva el partido Liberal!\u201d y al notar el silencio sepulcral \u2013la banda papayera dej\u00f3 de tocar, los gallos de pelea quedaron suspendidos en el aire de su combate inconcluso; los chicharrones se fueron al fondo de los cuarenta calderos de manteca caliente. El gesto amenazante de los patriarcas godos, le hizo reaccionar y grit\u00f3: \u201c\u00a1Bueno! Y el Partido Conservador, tambi\u00e9n!\u201d<\/p>\n<p>Ten\u00eda catorce a\u00f1os cuando en la plaza de Arenal dio su primer discurso, a instancias de su querido T\u00edo Blasito.<\/p>\n<p>La rueda de Cronos no cesa de girar y el tiempo, en su andar, no se detiene. Nos estancamos \u2013los seres humanos- cuando, apegados a las vivencias que marcan hitos en nuestro existir, dejamos de avanzar con las manecillas del reloj y nos quedamos rezagados: la comodidad de no queremos perder lo que tenemos, el miedo a seguir hacia lo desconocido e incierto del devenir o aferrados a la seguridad del pasado quedamos anclados y dejamos \u201cque pasen carros y carretas\u201d como dec\u00eda la Vieja Juana Parra, bisabuela paterna del Ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El Ni\u00f1o se creci\u00f3. Pas\u00f3 la pubertad y la adolescencia. Con la juventud a cuestas, siendo un profesional universitario, dirigente del partido Liberal, \u00a0con un futuro promisorio. Gozando del reconocimiento p\u00fablico de sus excelsas cualidades humanas, intelectuales y espirituales, despu\u00e9s de haberlo probado todo y reteniendo lo bueno, -como lo recomienda la Sagrada Escritura- se fue sin despedirse.<\/p>\n<p>Su alma estaba llena de m\u00fasica. Toda su existencia se hizo canci\u00f3n y as\u00ed lo despedimos. Con el llanto incontenible de saber que no est\u00e1 como quisi\u00e9ramos que estuviera en sus labores habituales. Con el vac\u00edo de su ausencia f\u00edsica que ning\u00fan otro ser humano podr\u00e1 llenar, pero con la certeza que brota de la Esperanza en El Due\u00f1o de la Vida, se supera el luto y se elabora el duelo manteniendo la seguridad de encontrarnos de nuevo en la Patria Celestial.<\/p>\n<p>Posdata. En una de nuestras interminables tertulias, JUAN CAMILO me ret\u00f3 para que le hiciera un relato que fuese como un cuadro o una fotograf\u00eda suya. Le mostr\u00e9 varios borradores y siempre me dec\u00eda: \u201cTODAV\u00cdA FALTA\u201d.<\/p>\n<p>Ciertamente, JUANK. Siempre faltar\u00e1 porque no cabe, en ning\u00fan espacio f\u00edsico, tu talla de Hombre Grande y todo lo que sembraste e inspiraste en quienes tuvimos la inmensa fortuna de tenerte cerca y recibimos la bienaventuranza de ser tus compa\u00f1eros de camino. El amor dura siempre y ese lazo que nos une se mantiene. \u00a0Hasta la Eternidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_33403\" style=\"width: 235px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33403\" class=\"wp-image-33403 size-medium\" src=\"https:\/\/www.revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Juan-Jos\u00e9-Romero-Parra-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><p id=\"caption-attachment-33403\" class=\"wp-caption-text\">Juan Jos\u00e9 Romero Parra<\/p><\/div>\n<p>JUAN JOS\u00c9 ROMERO PARRA.<\/p>\n<p>jjromeroparra@hotmail.com<\/p>\n<p>Cartagena. 9 diciembre de 2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Jos\u00e9 Romero Parra (Especial para Revista Zetta).- \u00a0\u201cEl ni\u00f1o que fuiste no se averg\u00fcence del hombre que eres\u201d. 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