{"id":3367,"date":"2014-10-21T18:10:04","date_gmt":"2014-10-21T23:10:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=3367"},"modified":"2014-10-21T18:12:08","modified_gmt":"2014-10-21T23:12:08","slug":"economia-naranja-transformacion-social-para-el-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=3367","title":{"rendered":"Econom\u00eda Naranja: transformaci\u00f3n social para el desarrollo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\" align=\"center\">Por Andr\u00e9s Betancourt<\/p>\n<p>John Newbing[1] explica que las industrias creativas son aquellas que generan riqueza a partir de la cultura, y por lo tanto buscan un equilibrio entre el valor comercial y cultural; en ese sentido es importante que exista una regulaci\u00f3n s\u00f3lida de la propiedad intelectual, con el fin de equilibrar los derechos privados del creador y los derechos p\u00fablicos de los ciudadanos de acceder a la informaci\u00f3n y a la cultura. Sin un riguroso control de la propiedad intelectual, la econom\u00eda creativa dejar\u00eda de funcionar inmediatamente.<\/p>\n<p>Sin embargo \u00e9sta \u00a0no goza del reconocimiento como industria y consecuentemente como sector de la econom\u00eda, porque durante buena parte de la historia de la humanidad, el ingrediente vital de las econom\u00edas fue el sudor: la mano de obra. En la era industrial del \u00faltimo siglo y medio, fue el dinero: el capital. En la era de la informaci\u00f3n del siglo XXI es el talento, la imaginaci\u00f3n, la habilidad, el conocimiento, o en otras palabras la creatividad.<\/p>\n<p>A medida que las econom\u00edas mundiales se vuelven cada vez m\u00e1s competitivas y productivas, las claves de su \u00e9xito reposan cada vez m\u00e1s en el ingenio y en las habilidades individuales. Hoy por hoy, la gran diferencia entre los productos y servicios que tienen \u00e9xito y los que fracasan radica en un buen dise\u00f1o, tanto de procesos como de productos, y en una excelente gesti\u00f3n de mercadeo.<\/p>\n<p>En general, las industrias creativas enriquecen la vida de la gente, pues definen las caracter\u00edsticas distintivas de diferentes sociedades, al tiempo que ofrecen los medios a trav\u00e9s de los cuales las culturas y las comunidades se comunican entre s\u00ed; generan placer, color y comprensi\u00f3n, hacen la vida m\u00e1s llevadera y, en buena medida, son una materializaci\u00f3n de la mejor\u00eda en nuestros est\u00e1ndares de vida. Entre m\u00e1s personas puedan vislumbrar metas econ\u00f3micas que trasciendan las necesidades b\u00e1sicas de alimentaci\u00f3n y de vivienda, m\u00e1s querr\u00e1n consumir bienes creativos. En la actualidad, cuando m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n del mundo vive en las ciudades y tiene acceso casi universal a los sistemas electr\u00f3nicos de comunicaci\u00f3n, las industrias creativas est\u00e1n forjando nuestra experiencia cultural colectiva2.<\/p>\n<p><b>Econom\u00eda Naranja<\/b><\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina no debe pensar en un \u00a0futuro donde su crecimiento dependa altamente de las materias primas, si bien es cierto deben utilizar su riqueza natural, \u00e9ste no debe ser el enfoque absoluto para desarrollar su econom\u00eda; sin embargo estas circunstancias de ventajas naturales, debe ir m\u00e1s enfocada hacia la creaci\u00f3n de una sociedad de conocimiento, es decir pasar de un sistema de manufactura a una de mentefacturas y cuando las ciudades trabajan bajo la premisa de \u201cmentefacturas\u201d3, estamos frente a una \u201cKreat\u00f3polis\u201d, en pocas palabras en una verdadera sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Para lograr que las econom\u00edas se basen en mentefacturas, es necesario que se desarrolle rigurosamente la regulaci\u00f3n de la propiedad intelectual4. El autor sostiene que el \u00fanico camino hacia la sociedad del conocimiento no s\u00f3lo es a trav\u00e9s de \u00a0la investigaci\u00f3n y desarrollo cient\u00edfico, tambi\u00e9n existe una fuerza que es natural a nuestra regi\u00f3n que no sabemos que desconocemos y cuyo poder transformador nuestra la evidencia; en eso se basa la econom\u00eda naranja.<\/p>\n<p>Ahora bien, la econom\u00eda naranja es el conjunto de actividades que de manera encadenada permiten transformar ideas en bienes y servicios de contenido cultural basados en la propiedad intelectual. Los sectores a los que apunta la econom\u00eda naranja son, artes visuales, escultura, fotograf\u00eda, conciertos, desfiles de moda, fuentes ancestrales \u00a0como festivales, carnavales, ferias, centros arqueol\u00f3gicos, bibliotecas, museos, gastronom\u00eda, cine, televisi\u00f3n, radio, video juegos, arquitectura, publicidad, dise\u00f1o, joyer\u00eda, dise\u00f1o de juguetes.<\/p>\n<p>Para desarrollarla, se necesita un marco legal que permita regular rigurosamente la propiedad intelectual, esto debido a que la base de la econom\u00eda naranja son las ideas, la cultura y el talento, y el fortalecimiento del trabajo mancomunado de cada uno de sus actores:<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>Artistas, creadores, escritores, m\u00fasicos.<\/li>\n<li>Consumidores, fans.<\/li>\n<li>Emprendedores, inversionistas<\/li>\n<li>Gestores, cr\u00edticos, curadores<\/li>\n<li>Empresas, ministerios, fundaciones, agencias.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Sin perder de vista que es algo que va inherentemente ligado a la gesti\u00f3n de la pol\u00edtica p\u00fablica5. Para ello debe ser clara la din\u00e1mica para crear las pol\u00edticas p\u00fablicas; y va a ser en la medida que se tenga:<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>Relaci\u00f3n entre oferta y demanda de contenido y de \u00e9stas con el \u00a0Estado.<\/li>\n<li>Una aproximaci\u00f3n que va de la creaci\u00f3n al consumo de contenidos, y tambi\u00e9n viceversa.<\/li>\n<li>El papel central de la ciudad para el desarrollo de la econom\u00eda naranja (kreat\u00f3polis).<\/li>\n<\/ol>\n<p>S\u00f3lo de esta forma Cartagena se abrir\u00e1 paso a una nueva forma de generar riquezas, y se consolidar\u00e1 como una nueva sociedad del conocimiento, en d\u00f3nde el insumo b\u00e1sico ser\u00e1 nuestra gente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>[1] John Newbigin es un escritor y emprendedor cultural con gran experiencia en los campos del cine, la televisi\u00f3n, los medios digitales y las artes. Como asesor especial para el Gobierno del Reino Unido, jug\u00f3 un papel protag\u00f3nico a la hora de establecer la idea de la econom\u00eda creativa como un elemento leg\u00edtimo y necesario de la pol\u00edtica p\u00fablica. Recientemente John Newbigin ha sido nombrado director de Creative England, nueva agencia nacional inglesa para el fomento de la industria cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>2 Newbing J. La econom\u00eda creativa. Una gu\u00eda introductoria. Serie de econom\u00eda y cultura. 2010.<\/p>\n<p>3 Mentefacturas, hace relaci\u00f3n a la comercializaci\u00f3n de servicios o productos que provengan de las ideas, fortaleci\u00e9ndose as\u00ed la sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>4 Duque I. Una sociedad naranja. Recuperado de http\/\/:www.santillana.com.co.<\/p>\n<p>5 Econom\u00eda Naranja, una oportunidad infinita. Buitrago Restrepo F, Duque M\u00e1rquez I. BID. 2013.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Andr\u00e9s Betancourt John Newbing[1] explica que las industrias creativas son aquellas que generan riqueza a partir de la cultura, y por lo tanto buscan un equilibrio entre el valor comercial y cultural; en ese sentido es importante que exista una regulaci\u00f3n s\u00f3lida de la propiedad intelectual, con el fin de equilibrar los derechos privados del creador y los derechos p\u00fablicos de los ciudadanos de acceder a la informaci\u00f3n y a la cultura. Sin un riguroso control de la propiedad intelectual, la econom\u00eda creativa dejar\u00eda de funcionar inmediatamente. 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