{"id":35446,"date":"2020-04-20T16:10:19","date_gmt":"2020-04-20T21:10:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazetta.com\/?p=35446"},"modified":"2020-04-20T16:10:19","modified_gmt":"2020-04-20T21:10:19","slug":"german-mendoza-diago-retrato-de-un-hombre-bueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=35446","title":{"rendered":"Germ\u00e1n Mendoza Diago, retrato de un hombre bueno"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong><em>Adi\u00f3s a uno de los periodistas m\u00e1s destacados del Caribe colombiano y quien fue maestro de varias generaciones de comunicadores. Estuvo vinculado por m\u00e1s de 30 a\u00f1os en el diario El Universal, como jefe de redacci\u00f3n, editor y Subdirector.<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Por Juan Carlos D\u00edaz Mart\u00ednez (Alcald\u00eda de Cartagena de Indias, D. T. y C.).-<\/strong> \u00a0Ante todas las cosas y por encima de cualquier consideraci\u00f3n subjetiva sobre la figura del periodista Germ\u00e1n Mendoza Diago, quien falleci\u00f3 este s\u00e1bado en horas de la noche, hay que decirlo a voz en cuello: de verdad era un hombre bueno.<\/p>\n<p>Ajeno a los incandescentes flashes de la etiqueta, a los homenajes, a los protocolos sociales de traje y corbata y al figureo rampl\u00f3n del que hay tantas personas adictas, Mendoza o \u2018El Mono\u2019, como lo llamaban sus amigos y colegas, prefer\u00eda que las cosas simples de la vida llenaran sus espacios.<\/p>\n<p>Eulalia Pinedo, quien estuvo por m\u00e1s de 20 a\u00f1os en la redacci\u00f3n de El Universal junto a Germ\u00e1n, lo recuerda con esa calidez humana y esa sencillez que nunca dej\u00f3 de tener mientras estuvo en el peri\u00f3dico, del que fue su alma por m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Ese ser humano incapaz de hacer da\u00f1o y que nunca estuvo esperando elogios ni reconocimientos por el excelente trabajo que hac\u00eda.\u00a0\u201cNosotros nos re\u00edamos mucho con Germ\u00e1n y le dec\u00edamos que d\u00f3nde hab\u00eda dejado el protocolo cuando se presentaba en su oficina con un platanito en el bolsillo y una bolsa de papel con unos chicharrones\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Justamente, Eulalia y Germ\u00e1n son los protagonistas de un cuento infantil que escribi\u00f3 su colega y compa\u00f1ero de trabajo, Gustavo Tatis, y que est\u00e1 pr\u00f3ximo a ser publicado por la editorial Panamericana, y que retrata al ser humano solidario y bondadoso que era el hombre nacido en Ci\u00e9naga de Oro (C\u00f3rdoba), en el a\u00f1o 1959.<\/p>\n<p>Cuenta Gustavo que un d\u00eda cualquiera apareci\u00f3 una gata en la sala de redacci\u00f3n de El Universal y Eulalia Pinedo la adopt\u00f3 y la cuid\u00f3 durante varias semanas para no dejarla desamparada.\u00a0La gata durante el d\u00eda se paseaba por los jardines del peri\u00f3dico, pero tambi\u00e9n lo hac\u00eda por las bodegas de la rotativa, la sala de redacci\u00f3n y algunas oficinas, y, por la noche, dorm\u00eda entre las llantas que estaban en el taller de mec\u00e1nica, raz\u00f3n por la que la llamaron \u2018Michelin\u2019. Lo que pocos sab\u00edan era que Germ\u00e1n llegaba todos los d\u00edas y, de manera sigilosa, le llevaba comida al animal.<\/p>\n<p>\u201cLleg\u00f3 el d\u00eda en que \u2018Michel\u00edn\u2019 qued\u00f3 en celo y se hizo incontrolable la \u2018visita\u2019 de tantos gatos y, l\u00f3gicamente, sobrevino la consecuencia esperada: \u2018Michel\u00edn\u2019 qued\u00f3 embarazada y las directivas del peri\u00f3dico tomaron la decisi\u00f3n de salir de la gata. Para Germ\u00e1n fue un duro golpe e intercedi\u00f3 por el animal ante el gerente, pero nada pudo hacer. Ese d\u00eda lo vi m\u00e1s triste que nunca\u201d, se\u00f1ala Tatis.\u00a0El cuento se llama: \u2018Michel\u00edn no es una gata cualquiera\u2019<\/p>\n<p><strong>UN JEFE AT\u00cdPICO<\/strong><br \/>\nNunca, jam\u00e1s, ninguno de sus disc\u00edpulos en el diario cartagenero vio a Germ\u00e1n Mendoza enojado o rega\u00f1ando a alguien por una nota mal enfocada o mal titulada, por el contrario, la correg\u00eda con la sabidur\u00eda del maestro que quiere transmitir en sus alumnos las ense\u00f1anzas que le servir\u00edan para el futuro.<\/p>\n<p>Quienes lo conocieron de cerca en su cotidianidad en El Universal lo recuerdan como ese sabio callado que fue, caminando la sala de redacci\u00f3n de cub\u00edculo en cub\u00edculo, saludando, contando una an\u00e9cdota, ri\u00e9ndose de un chiste o proponiendo temas para una cr\u00f3nica o un reportaje.<\/p>\n<p>Manuel Lozano, con una an\u00e9cdota, dibuja al jefe que tuvo por m\u00e1s de 15 a\u00f1os en El Universal, tanto por su car\u00e1cter noble como por su olfato avanzado de periodista \u00edntegro.<\/p>\n<p>\u201cUna ma\u00f1ana se pase\u00f3 por varios cub\u00edculos proponiendo a sus redactores el tema de un croata que se vino para Cartagena huyendo de la guerra en su pa\u00eds, pero todos buscaron excusas para no hacerla. En vista de que nadie se le midi\u00f3 lo llam\u00e9 y le dije que yo la hac\u00eda, y as\u00ed fue. A los pocos meses me gan\u00e9 el premio Distrital de Periodismo con esa cr\u00f3nica: Un croata en Torices\u201d, afirma.<\/p>\n<p>De lo que s\u00ed estaba pendiente como jefe, era el de impulsar a sus periodistas a contar historias diferentes, a buscar el lado que ninguna otra persona ve\u00eda.<\/p>\n<p>Al periodista Andr\u00e9s Pinz\u00f3n Sinuco, en una de las pocas entrevistas que concedi\u00f3 Germ\u00e1n, le dijo: \u2018Los periodistas, los genuinos, son poco partidarios de pasar demasiado tiempo en las grises oficinas. El reportero trabaja en la calle, buscando los hechos, hablando con la gente, son los cronistas de la realidad. S\u00f3lo nosotros la contamos. Es una tendencia del ser humano saber qu\u00e9 pasa a su alrededor\u201d.<\/p>\n<p>Esa misma l\u00ednea fue la que le traz\u00f3 a otros comunicadores como An\u00edbal Ter\u00e1n Tom, quien fue su disc\u00edpulo durante 18 a\u00f1os en el diario cartagenero. \u201cGerm\u00e1n fue, junto a H\u00e9ctor Hern\u00e1ndez, el que me anim\u00f3 a contar las historias de los pueblos y siempre me alentaba para que escribiera cr\u00f3nicas. De ah\u00ed sali\u00f3 el libro \u2018En la punta de la lengua\u2019 y varios premios de periodismo\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>De igual forma, lo describe como un adulto que nunca dej\u00f3 de ser un ni\u00f1o, como la vez que corri\u00f3 por toda la redacci\u00f3n contando que hab\u00eda probado las galletas \u2018Mar\u00eda Luisa\u2019 de San Juan que el mismo Ter\u00e1n le llev\u00f3. \u201cEs un manjar de los dioses\u201d, dec\u00eda feliz.<\/p>\n<p><strong>SABIO EN LOS SILENCIOS<\/strong><\/p>\n<p>Su compa\u00f1ero de trabajo y de ejercicio literario, Gustavo Tatis, recuerda que Germ\u00e1n Mendoza era un hombre polifac\u00e9tico que ten\u00eda como una de sus grandes pasiones el cine y como tal dirigi\u00f3 algunos cortometrajes en sus a\u00f1os mozos. Tambi\u00e9n recuerda que en varias ocasiones lo vio dibujar con tinta china y lo hac\u00eda con gran maestr\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cJunto al cine, desarroll\u00f3 en sus a\u00f1os juveniles la escritura de cuentos y poemas, y en otros instantes, el estudio minucioso de la filosof\u00eda zen, el arte chino, al que tambi\u00e9n dedic\u00f3 tiempo en la elaboraci\u00f3n de dibujos de bosques a mano alzada. Otra de sus pasiones ocultas ha sido la f\u00edsica, el estudio de las galaxias y el origen del universo. Pero tambi\u00e9n, su fascinaci\u00f3n por el f\u00fatbol, \u00a0las nuevas tecnolog\u00edas, la m\u00fasica popular del Caribe colombiano, y la lectura paciente de novelas universales. Germ\u00e1n fue un hombre con una \u00a0sensibilidad por las artes, pose\u00eda una erudici\u00f3n exquisita e integral, un conocimiento de la historia universal, y muy especialmente, por el origen de las guerras del Medio Oriente\u201d.<\/p>\n<p>Como gran periodista que fue, Tatis recuerda tambi\u00e9n que Germ\u00e1n fue un hombre visionario que se dio cuenta lo que se ven\u00eda para encima para los diarios impresos y fue quien empez\u00f3 a buscar alternativas para contrarrestar la avalancha que hoy d\u00eda se ha puesto de manifiesto con mayor intensidad.<\/p>\n<p>\u201cHace mucha falta en el peri\u00f3dico. Con seguridad ya hubiese puesto en marcha alguna estrategia para poder soportar el aluvi\u00f3n que amenaza con arrastrar el romanticismo del diario impreso\u201d, se\u00f1al\u00f3.<br \/>\nEn 1995, Germ\u00e1n Mendoza Diago integr\u00f3 el equipo de periodistas que trabaj\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, coordinado por el Premio Nobel de Literatura Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Su cr\u00f3nica de c\u00f3mo se film\u00f3 Quemada en Cartagena gan\u00f3 el Premio Distrital de Periodismo \u201cPegaso de Oro\u201d, y es una de las doce piezas antol\u00f3gicas que conforman este libro \u2018La vida, una cr\u00f3nica fuera de serie\u2019, de su autor\u00eda y que debe ser un texto obligado para las nuevas generaciones de periodistas.<\/p>\n<p>El famoso cronista Alberto Salcedo Ramos compara a Mendoza con ese gran referente del periodismo: Clemente Zabala, maestro de Garc\u00eda M\u00e1rquez, y a quien H\u00e9ctor Rojas Herazo lo calificaba como un \u2018hombre-l\u00e1mpara\u2019.<\/p>\n<p>\u201cHace casi sesenta a\u00f1os El Universal -ese peri\u00f3dico al que le agradezco infinitamente el haberme concedido la primera oportunidad de trabajo- vivi\u00f3 una \u00e9poca de oro cuando tuvo en su n\u00f3mina de reporteros a dos escritores portentosos de nuestra regi\u00f3n Caribe: Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y H\u00e9ctor Rojas Herazo.<\/p>\n<p>Entonces el editor del diario era Clemente Manuel Zabala, un hombre taciturno al que le gustaba ejercer su oficio lejos de los reflectores. Era un titulador certero, un editorialista burl\u00f3n y un promotor generoso del talento ajeno. No buscaba figuraci\u00f3n pero se hac\u00eda sentir a trav\u00e9s de su trabajo; hablaba poco pero cada vez que abr\u00eda la boca regalaba una lecci\u00f3n. Por su capacidad de iluminar aunque permaneciera callado, Rojas Herazo lo bautiz\u00f3: \u2018el hombre-l\u00e1mpara\u2019.<\/p>\n<p>Germ\u00e1n Mendoza Diago es el otro \u2018hombre-l\u00e1mpara\u2019 de El Universal. Como Zabala, ejerci\u00f3 su magisterio en silencio y de manera generosa, ayud\u00e1ndonos a volar a todos los que tuvimos la fortuna de trabajar con \u00e9l\u201d, escribi\u00f3 Salcedo Ramos.<\/p>\n<p>Esa condici\u00f3n excelsa de saber enfocar la noticia, endilgarle un t\u00edtulo certero y hacer que a un texto no le sobrara ni le faltara nada, parec\u00eda algo normal en el cotidiano trabajo como eterno editor.\u00a0Para el periodista Vicente Arcieri, quien estuvo cerca de 8 a\u00f1os bajo la tutela de Germ\u00e1n, era incre\u00edble la mete\u00f3rica capacidad de trabajo y que ten\u00eda para hacer todo eso, escribir un editorial y echarse al hombro todo el andamiaje que implica dejar listo un peri\u00f3dico de a veces casi 40 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>\u201cNunca lo escuch\u00e9 rega\u00f1ando a nadie y nunca le escuch\u00e9 jam\u00e1s un grito. En tiempos en que la redacci\u00f3n era algo muy bullicioso, Germ\u00e1n era como un mago que la noche lo hac\u00eda m\u00e1s sabio, a medida que el silencio se apoderaba de la sala de redacci\u00f3n emerg\u00eda un genio que se encerraba en su oficina de puertas abiertas a ordenar la historia de cada d\u00eda, con una maestr\u00eda inolvidable. Cuando sal\u00eda y sal\u00eda con una mamadera de gallo uno sab\u00eda que hab\u00eda sido un parto feliz de la primera p\u00e1gina y de todo el peri\u00f3dico\u201d.<\/p>\n<p>Y remata: \u201cse conoc\u00eda cada bot\u00f3n y cada tornillo de la m\u00e1quina rotativa. Si se lo hubieran permitido, habr\u00eda dormido en el sof\u00e1 de la oficina de visitas a esperar la madrugada y tener el peri\u00f3dico del d\u00eda en sus manos\u201d.<\/p>\n<p>Y las nuevas generaciones, quienes tuvieron la fortuna de ser sus alumnos en la Universidad de Cartagena, en la c\u00e1tedra de Periodismo Internacional, Germ\u00e1n tambi\u00e9n fue alguien superior.<br \/>\n\u201cEl mono Mendoza fue el mejor profesor que tuve en la Universidad de Cartagena. Un ser humano del carajo, un mamador de gallo excepcional, y una inteligencia superior. Qu\u00e9 dolor\u201d, escribi\u00f3 el joven periodista Luis Fernando Anaya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adi\u00f3s a uno de los periodistas m\u00e1s destacados del Caribe colombiano y quien fue maestro de varias generaciones de comunicadores. Estuvo vinculado por m\u00e1s de 30 a\u00f1os en el diario El Universal, como jefe de redacci\u00f3n, editor y Subdirector. Por Juan Carlos D\u00edaz Mart\u00ednez (Alcald\u00eda de Cartagena de Indias, D. T. y C.).- \u00a0Ante todas las cosas y por encima de cualquier consideraci\u00f3n subjetiva sobre la figura del periodista Germ\u00e1n Mendoza Diago, quien falleci\u00f3 este s\u00e1bado en horas de la noche, hay que decirlo a voz en cuello: de verdad&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":35447,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41,59],"tags":[290,320],"class_list":["post-35446","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-letras","tag-cultura","tag-letras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35446"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35446\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35447"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35446"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}