{"id":35450,"date":"2020-04-21T07:59:13","date_gmt":"2020-04-21T12:59:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazetta.com\/?p=35450"},"modified":"2020-04-23T16:27:17","modified_gmt":"2020-04-23T21:27:17","slug":"un-hombre-clave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=35450","title":{"rendered":"Un hombre clave &#8211; Art\u00edculo de John Zamora"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_35455\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35455\" class=\"wp-image-35455 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Germ\u00e1n-Mendoza-Diago-400x287.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Germ\u00e1n-Mendoza-Diago-400x287.jpeg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Germ\u00e1n-Mendoza-Diago.jpeg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35455\" class=\"wp-caption-text\">Germ\u00e1n Mendoza Diago (Ci\u00e9naga de Oro, 1959 &#8211; Cartagena de Indias, 2020)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por John Zamora (Director Revista Zetta 20 a\u00f1os).-<\/strong> Hay hombres, tal vez pocos, que Dios env\u00eda a la tierra para ser claves. Tienen esa llave que abre puertas, sobre todo para ingresar a tu propio mundo, y cuando un ser as\u00ed aparece en tu camino \u2013de esos que llaman \u201c\u00c1ngeles\u201d- cambia tu vida. Es ver\u00eddico.<\/p>\n<p>Muy escasas veces vienen en forma de hombre sencillo, amplio bigote, ojos claros y expresivos, fino humor, deslumbrante inteligencia, caminado juanpachanga, simpat\u00eda inacabable y pluma \u00edgnea. La descripci\u00f3n es inequ\u00edvoca. Solo puede ser Germ\u00e1n Mendoza Diago. Un gigante.<\/p>\n<p>Fue un hombre clave para El Universal por tres d\u00e9cadas, donde sostuvo la redacci\u00f3n a punta de olfato y sabidur\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_35454\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35454\" class=\"wp-image-35454 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Gabo-400x266.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Gabo-400x266.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Gabo-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Gabo-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Gabo.jpg 1622w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35454\" class=\"wp-caption-text\">Minucioso, detallista, observador, virtudes de Germ\u00e1n Mendoza para escribir. Aqu\u00ed con Gabo.<\/p><\/div>\n<p>El d\u00eda que los cient\u00edficos anunciaron la fecha del Big Bang, fue el \u00fanico periodista en el planeta que tuvo claro cu\u00e1ndo comenz\u00f3 todo y por eso titul\u00f3 en primera p\u00e1gina, con certeza y alevos\u00eda: \u201cHace 15 mil millones de a\u00f1os Dios cre\u00f3 el universo\u201d.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda observ\u00f3 a otro cient\u00edfico, pero de las letras, tratando de salvar al Festival de Cine, pues V\u00edctor Nieto no pod\u00eda con las deudas. Era Gabo, quien se tom\u00f3 el d\u00eda entero haciendo llamadas. Mendoza titul\u00f3: \u201cGabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez tiene el mundo en su libreta\u201d y se despach\u00f3 una cr\u00f3nica magistral, con apenas detalles como insumos.<\/p>\n<p>En la redacci\u00f3n de El Universal fue clave para Martha Ram\u00edrez, una hermosa y menuda periodista venida de Barranquilla, quien no solo encontr\u00f3 al mejor maestro del periodismo sino a su amor de toda la vida. Santiago y Gustavo iluminaron su hogar.<\/p>\n<p>Un hombre clave para casi todos los periodistas que llegaron a la redacci\u00f3n de El Universal, un \u00e1rbol de frutos inagotables.<\/p>\n<div id=\"attachment_35453\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35453\" class=\"wp-image-35453 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-familia-400x400.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-familia-400x400.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-familia-300x300.jpg 300w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-familia-80x80.jpg 80w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-familia.jpg 780w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35453\" class=\"wp-caption-text\">Santiago y Gustavo iluminaron el hogar de Germ\u00e1n y Martha.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un encuentro clave<\/strong><\/p>\n<p>En el periodismo es com\u00fan que al egresar de la facultad de periodismo aun no sepas nada del oficio, y, en mi caso, lo comprob\u00e9 cuando comenc\u00e9 a aprender de Germ\u00e1n Mendoza Diago. Ese fue mi primer encuentro con un hombre clave.<\/p>\n<p>Mientras hac\u00eda unas cortas pr\u00e1cticas en Caracol, le llev\u00e9 una hoja de vida. Nada hac\u00eda suponer que me llamar\u00eda, pero lo hizo, y me contrataron. El Universal ten\u00eda sede en la calle San Juan de Dios, y la redacci\u00f3n ocupaba la parte trasera del segundo piso. Al ingresar estaban los escritorios, las m\u00e1quinas de escribir y, a la derecha, una peque\u00f1a oficina donde Germ\u00e1n apenas se ve\u00eda entre la monta\u00f1a de libros, revistas, fotos y mil papeles m\u00e1s.<\/p>\n<p>Me ubicaron casi enfrente suyo, en el escritorio contra la pared previo a la escalera que comunicaba con un mezanine, donde estaba el archivo fotogr\u00e1fico y la mujer que lo administraba: Gloria Castro, con su mirada de sargento en guardia. Abajo estaba el cuarto oscuro, donde Guillo Gallego revelaba las fotos que ven\u00edan en los rollos que les entregaba Manuel Pedraza, Eduardo Herr\u00e1n o Maruja Parra.<\/p>\n<p>Me entregaron mis elementos de trabajo: un folder de cart\u00f3n, tijeras, cinta pegante, regla y un rollo de papel para la m\u00e1quina de escribir. Mendoza me asign\u00f3 la p\u00e1gina: Sucesos. Deb\u00eda llegar temprano, buscar al conductor y salir en un veh\u00edculo acompa\u00f1ado de fot\u00f3grafo y hacer la ruta de Sij\u00edn, morgue, urgencias de hospital, y estar muy atento al scanner donde escuch\u00e1bamos a la Polic\u00eda: si hab\u00eda un 901, hab\u00eda que dejarlo todo y acudir. Era un muerto.<\/p>\n<p>Tras el recorrido, a redactar las noticias en la m\u00e1quina de escribir, provista del rollo de papel. Al finalizar la nota, si un p\u00e1rrafo quedaba mal redactado, o deb\u00eda cambiarlo de lugar, para eso estaba la tijera y la cinta pegante. Ese si era un verdadero \u201ccortar y pegar\u201d. Con la regla diagramaba la p\u00e1gina, y hac\u00eda la diagonal en la foto para calcular su tama\u00f1o en el dise\u00f1o. Cada nota con su foto, y todas las notas al folder, que se le entregaba al se\u00f1or Tous para que en su rauda motocicleta la llevara a la nueva sede de Pie del Cerro, donde estaba instalada la nueva rotativa.<\/p>\n<p>No s\u00e9 porque me asustaba cuando Mendoza me ped\u00eda una resumen para primera p\u00e1gina, pero muy pronto perd\u00ed el temor, porque de inmediato me hac\u00eda ver la noticia con una l\u00f3gica tan sencilla como asombrosa.<\/p>\n<p>La vida en la redacci\u00f3n era c\u00e1lida, con mucha camarader\u00eda y una que otra broma rebuscada, como las que sufr\u00ed por cuenta de Alberto Salcedo Ramos o Edgardo Olier, hermanos que da la vida. Mendoza sab\u00eda pero se re\u00eda en silencio, incluso cuando me atrev\u00ed a comentarle. Descubr\u00ed que \u00e9l tambi\u00e9n hac\u00eda parte de la cofrad\u00eda, a la que termin\u00e9 adhiriendo: si no puedes con el enemigo\u2026<\/p>\n<p>Cuando Pablo Escobar orden\u00f3 poner bombas en Cartagena, y estall\u00f3 un carro en la avenida San Mart\u00edn frente al centro comercial Bocagrande, los d\u00edas fueron muy exigentes en lo period\u00edstico y tensionantes en lo personal. Era la noticia y yo ten\u00eda que escribir mucho, y Mendoza mucho que ense\u00f1ar. Aprend\u00ed a tener tranquilidad y saber procesar las llamadas de amenazas, y distinguirlas de las necias.<\/p>\n<div id=\"attachment_35458\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35458\" class=\"wp-image-35458 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Zamo-400x329.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Zamo-400x329.png 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Mendo-Zamo.png 598w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35458\" class=\"wp-caption-text\">Hace un par de a\u00f1os, en un reencuentro de periodistas de El Universal: John Zamora, Claudia Bossa, Alberto Mart\u00ednez y el gran maestro Germ\u00e1n Mendoza Diago.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Otro momento clave<\/strong><\/p>\n<p>Cuando todo El Universal ya estaba trasladado en la actual sede de Pie del Cerro, sucedi\u00f3 el acontecimiento que transform\u00f3 mi ejercicio profesional. Y Mendoza fue clave.<\/p>\n<p>Dado que a\u00fan faltaba un ala por terminar, la gerencia quedaba en el \u00e1rea de la sala de redacci\u00f3n. En un habit\u00e1culo ubicado en el v\u00e9rtice derecho desde la entrada, estaba Claudia Lafont, la secretaria de Gerardo Ara\u00fajo, el gerente, y enfrente su oficina. Un d\u00eda lleg\u00f3 alguien \u201cimportante\u201d como era habitual todos los d\u00edas, y Germ\u00e1n Mendoza lleg\u00f3 a mi cub\u00edculo y me pregunt\u00f3 por el avance de la p\u00e1gina. Mientras le reportaba me cort\u00f3 y dijo: \u201cLlega ya a la oficina del Dr. Ara\u00fajo y entrevista a un man que se llama Juan Diego Jaramillo\u201d.<\/p>\n<p>Era un pol\u00edtico conservador que se proyectaba a nivel nacional, y que muri\u00f3 joven poco tiempo despu\u00e9s. Germ\u00e1n aprob\u00f3 la entrevista y la public\u00f3 al d\u00eda siguiente. Tambi\u00e9n me dijo que a partir de ese momento asum\u00eda la Columna Pol\u00edtica. Tiempo m\u00e1s tarde me design\u00f3 Editor Local y desde ese cargo pude conocer una faceta que Germ\u00e1n ten\u00eda pero no disfrutaba: la autoridad sancionatoria. En dos ocasiones tuve motivos para despedir a un periodista: uno por irresponsable colosal y otro por hijueputa. En ambas ocasiones detuvo su teclear en el computador, y sin vacilar me dijo: \u201c\u00a1Se va!\u201d, acompa\u00f1ado de una ense\u00f1anza para grabar en m\u00e1rmol: \u201c\u00a1Nadie tiene el derecho de joder a los dem\u00e1s!\u201d.<\/p>\n<p>Mendoza tambi\u00e9n me encarg\u00f3 varias veces como jefe de redacci\u00f3n, cargo que tuvo Oswaldo Sotomayor, sobre todo en sus vacaciones y en sus descansos sabatinos. Es que el s\u00e1bado era el mejor d\u00eda de la redacci\u00f3n. No solo porque Soto no estaba, y los administrativos trabajaban hasta medio d\u00eda, sino porque jug\u00e1bamos golito (Mendoza en eso s\u00ed era absolutamente torpe), y luego los periodistas trabaj\u00e1bamos con m\u00e1s relajaci\u00f3n y rend\u00edamos m\u00e1s. Yo hac\u00eda editorial, cerraba p\u00e1ginas locales, ayudaba con deportes, nacional, internacional\u2026 en fin.<\/p>\n<div id=\"attachment_35466\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35466\" class=\"wp-image-35466 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Foto-f\u00fatbol-El-Universal-400x300.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Foto-f\u00fatbol-El-Universal-400x300.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Foto-f\u00fatbol-El-Universal-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Foto-f\u00fatbol-El-Universal.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35466\" class=\"wp-caption-text\">De pie: Carlos Mojica, Yamil Caraballo, John Zamora y Alberto Salcedo Ramos; hincados: no identificado; Gustavo Arango, Manuel Pedraza, Jos\u00e9 Manuel Pedraza, Santiago Mendoza, Germ\u00e1n Mendoza Diago. Al fondo se alcanza ver a Gonzalo Z\u00fa\u00f1iga, director de El Universal.<\/p><\/div>\n<p>Y Mendoza regresaba en la tarde, con una tranquilidad pasmosa. Mientras yo me esforzaba por procesar informaci\u00f3n y prospectar las noticias de primera p\u00e1gina, Germ\u00e1n ingresaba a su oficina con gran frescura, y en cinco minutos dise\u00f1aba la portada. Ya sab\u00eda las noticias. No s\u00e9 c\u00f3mo se enteraba, no s\u00e9 c\u00f3mo hac\u00eda, pero resolv\u00eda todo en un dos por tres, como si cada noticia hablara con \u00e9l y le dijera d\u00f3nde deb\u00eda estar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esa circunstancia period\u00edstica, el s\u00e1bado tambi\u00e9n era el mejor d\u00eda porque llen\u00e1bamos la nevera de cervezas. Mientras despach\u00e1bamos p\u00e1ginas, enfr\u00edabamos, habl\u00e1bamos de lo divino y lo humano\u2026 filosof\u00eda, f\u00edsica, f\u00fatbol, cine, m\u00fasica, pol\u00edtica, periodismo, inform\u00e1tica, geograf\u00eda, historia\u2026, y, por supuesto, confidencias\u2026 y se ciment\u00f3 una amistad que ahora me hace casi imposible recordar, escribir y llorar al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Si \u201cYerman\u201d supo cu\u00e1ndo Dios hizo al universo, y c\u00f3mo Gabo guardaba el mundo en una libreta, lo creo tambi\u00e9n capaz de detener el tiempo, como lo est\u00e1 haciendo ahora, que recorro el camino de mi oficina a la suya, atravesando la redacci\u00f3n, esperando verle de nuevo, entre la pila de papeles, y encontrar sus ojos expresivos y su bigote crispado. El Mono Mendoza, un hombre clave. Imprescindible. Nos vemos luego, hermano.<\/p>\n<div id=\"attachment_35464\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-35464\" class=\"wp-image-35464 size-medium\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/B143EDB5-20D0-46D0-BCFD-B095F370BF14-400x266.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/B143EDB5-20D0-46D0-BCFD-B095F370BF14-400x266.jpeg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/B143EDB5-20D0-46D0-BCFD-B095F370BF14-1024x680.jpeg 1024w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/B143EDB5-20D0-46D0-BCFD-B095F370BF14.jpeg 1125w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-35464\" class=\"wp-caption-text\">Un encuentro de periodistas de El Universal con su maestro.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por John Zamora (Director Revista Zetta 20 a\u00f1os).- Hay hombres, tal vez pocos, que Dios env\u00eda a la tierra para ser claves. Tienen esa llave que abre puertas, sobre todo para ingresar a tu propio mundo, y cuando un ser as\u00ed aparece en tu camino \u2013de esos que llaman \u201c\u00c1ngeles\u201d- cambia tu vida. Es ver\u00eddico. Muy escasas veces vienen en forma de hombre sencillo, amplio bigote, ojos claros y expresivos, fino humor, deslumbrante inteligencia, caminado juanpachanga, simpat\u00eda inacabable y pluma \u00edgnea. La descripci\u00f3n es inequ\u00edvoca. 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