{"id":35749,"date":"2020-05-13T06:58:46","date_gmt":"2020-05-13T11:58:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazetta.com\/?p=35749"},"modified":"2020-05-13T06:59:18","modified_gmt":"2020-05-13T11:59:18","slug":"el-nuevo-virus-opinion-de-juan-carlos-gossain","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=35749","title":{"rendered":"El nuevo virus &#8211; Opini\u00f3n de Juan Carlos Gossa\u00edn"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #000080;\">Por\u00a0Juan Carlos Gossain Rognini (especial para Revista Zetta 20 a\u00f1os).-<\/span> \u00a0<\/strong>No vengo del futuro, las se\u00f1ales del presente son m\u00e1s que inequ\u00edvocas y van dejando rastros de que no vamos a salir bien librados de esto que ahora estamos viviendo.<\/p>\n<p>El esfuerzo solidario en acciones y gestos de cientos de miles de colombianos, tal vez no ser\u00e1n suficientes para combatir despu\u00e9s del Covid, el virus del odio que ha contagiado tambi\u00e9n de manera alarmante, a una gran cantidad de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se percibe en el ambiente y es un tema de conversaci\u00f3n frecuente, cada d\u00eda caen m\u00e1s v\u00edctimas bajo la andanada de agresi\u00f3n verbal, de ira no reprimida, de \u00e1nimos desbordados con intenci\u00f3n de embestir, arremeter y pisotear a cualquiera que buenamente haya dado una opini\u00f3n, generado una propuesta o simplemente le ha correspondido tomar una decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay demasiadas ganas de insultar, el prop\u00f3sito en ning\u00fan caso es argumentar en contrario, establecer variaciones o encontrar diferencias en el plano de la sensatez y la cordialidad.<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n, bien por ignorancia que pretende disimularse o por un controlado direccionamiento de intereses, siempre persigue descalificar personas y deslegitimar instituciones.<\/p>\n<p>El asunto parece que trasciende latitudes, el escritor Arturo P\u00e9rez Reverte, quien tambi\u00e9n funge como miembro de la RAE, dice: \u00abEn Espa\u00f1a ya no existe la libertad de pensamiento, y toda discrepancia acarrea un linchamiento medi\u00e1tico sectario. Nos alejamos del estado de derecho intelectual para adentrarnos en un estado de represi\u00f3n intelectual.\u00bb \u00bfAlguien pone en duda que en nuestro pa\u00eds est\u00e1 ocurriendo exactamente lo mismo?<\/p>\n<p>Tal vez, lo m\u00e1s escabroso de este panorama sea identificar que el tono de ponzo\u00f1a y desmesura no est\u00e1 bajo franquicia exclusiva de ciudadanos comunes, ni de las hordas fan\u00e1ticas que se apoderaron de las redes digitales, bien en calidad de esbirros o trat\u00e1ndose de simples aficionados haciendo carrera.<\/p>\n<p>Con ellos, avivando el fuego, inflamados en su propio ego y desde el promontorio que se han construido, un comando de pol\u00edticos y periodistas, marc\u00e1ndole el ritmo a la tropa, enfureci\u00e9ndolos, inst\u00e1ndolos a galopar con el acompa\u00f1amiento de sus trompetas medi\u00e1ticas y sectarias, abonan d\u00eda a d\u00eda el terreno para la guerra interior, promovida a gusto de su electorado y del rating.<\/p>\n<p>Se atreven y lo hacen porque pueden, se saben inmunes. La misma ciudadan\u00eda les ha concedido patente para su patol\u00f3gica perversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nada como una tribuna exultante aclamando cada defenestraci\u00f3n de competidores, cada vulgaridad a sus contrarios, cada reto a la autoridad superior, cada generalizaci\u00f3n injuriosa, o cada se\u00f1alamiento individual lleno de adjetivos y vac\u00edo de sustantivos.<\/p>\n<p>No digo que as\u00ed sean todos, no inclino la balanza a favor de un bando ideol\u00f3gico ni pretendo que las malas acciones, los p\u00e9simos resultados, los desaciertos y las metidas de pata no deban ser cuestionadas, censuradas o rechazadas.<\/p>\n<p>No se trata de ocultar la verdad ni de ser condescendientes, no se quiere impunidad ni la pr\u00e9dica es para desconocer hechos probados o ciertos. Se aboga en estas l\u00edneas por la recuperaci\u00f3n de un debate pol\u00edtico con altura y de una prensa ilustradamente objetiva.<\/p>\n<p>Ante un peligro com\u00fan la sociedad exige una gran solidaridad. Cuanto m\u00e1s trascendental es el momento que vivimos, m\u00e1s importante la calma, el desescalamiento del odio, la planimetr\u00eda de las ambiciones.<\/p>\n<p>El efecto desmoralizador juega en contra de todos, solo es cuesti\u00f3n de tiempo antes de que se devuelva hacia sus instigadores.<\/p>\n<p>La actividad p\u00fablica se ha pasado de envenenamiento y da tumbos de embriaguez sectaria con pol\u00edticos sobreactuados y discursos innecesariamente irresponsables.<\/p>\n<p>Unos se erigen en mes\u00edas, versi\u00f3n de San Andresito, atacando desde la retaguardia, otros act\u00faan desconectados de las nuevas realidades, algunos m\u00e1s, llenos de arrogancia hitleriana, exigen adhesi\u00f3n plena a su desvar\u00edo o la amenaza de arrasar todo lo que en su camino sea un obst\u00e1culo. Nadie tiende la mano, ninguno habla de colaboraci\u00f3n o siquiera de una tregua.<\/p>\n<p>En el otro frente, periodistas que creen que sus opiniones son m\u00e1s importantes que los hechos mismos, nos hacen a\u00f1orar los tiempos en que los medios de prensa, radio y televisi\u00f3n no tomaban partido, simplemente informaban.<\/p>\n<p>Tiempos en que no se odiaba a los periodistas ni estos trapeaban el piso con los protagonistas de las noticias, mostrando la soberbia de qui\u00e9n se cree de una casta superior.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas reencontraba un p\u00e1rrafo de la desaparecida periodista Guatemalteca, Irma Flaquer, que considero rotundamente necesario recordar:\u00a0 \u00abEl deber de un periodista honrado es decir siempre la verdad, no importa si la verdad afecta a los de la izquierda o a los de la derecha. No debe importarle si con esa verdad ganaran los del gobierno o los de la oposici\u00f3n. \u00bb<\/p>\n<p>La polarizaci\u00f3n que de manera consciente o no, desde la pol\u00edtica y los medios, algunas personas han gestado en Colombia, se sali\u00f3 del laboratorio y anda por las calles como cualquier otro virus sin vacuna.<\/p>\n<p>Si sumamos otros agentes incubadores como la justicia dogmatizada, el adoctrinamiento educativo y la naturaleza insolidaria de algunos sectores empresariales, en unos meses el covid-19 habr\u00e1 dejado de ser nuestro mayor problema y el nuevo confinamiento ser\u00e1 para eludir el odio.<\/p>\n<p>Es justo se\u00f1alar que este texto no ataca en ninguna de sus l\u00edneas, ni pretende ofender, a quienes dignamente ejercen la actividad pol\u00edtica y el oficio de periodistas, y si por alg\u00fan infortunio alguien llegara a sentirse identificado, antes que declararse agredido, lo invito con el m\u00e1s sincero \u00e1nimo a deponer armas y revisar c\u00f3mo se sube al grado de responsabilidad que nos estamos mereciendo. Al fin y al cabo, es de eso de lo que se trata.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Juan Carlos Gossain Rognini (especial para Revista Zetta 20 a\u00f1os).- \u00a0No vengo del futuro, las se\u00f1ales del presente son m\u00e1s que inequ\u00edvocas y van dejando rastros de que no vamos a salir bien librados de esto que ahora estamos viviendo. El esfuerzo solidario en acciones y gestos de cientos de miles de colombianos, tal vez no ser\u00e1n suficientes para combatir despu\u00e9s del Covid, el virus del odio que ha contagiado tambi\u00e9n de manera alarmante, a una gran cantidad de la poblaci\u00f3n. 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