{"id":36249,"date":"2020-06-18T11:42:54","date_gmt":"2020-06-18T16:42:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazetta.com\/?p=36249"},"modified":"2020-06-18T11:42:54","modified_gmt":"2020-06-18T16:42:54","slug":"la-nueva-normalidad-de-las-playas-de-cartagena-opinion-de-alberto-elias-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=36249","title":{"rendered":"La nueva normalidad de las playas de Cartagena &#8211; Opini\u00f3n de Alberto El\u00edas Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000080;\"><strong>Por Alberto El\u00edas Fern\u00e1ndez (Especial para Revista Zetta 20 a\u00f1os).-<\/strong><\/span>\u00a0Definitivamente la pandemia mundial generada por el covid19 llego para generar una nueva realidad, independientemente del tiempo que sea necesario para superar el riesgo para nuestra salud y nuestras vidas, la pandemia esta generando cambios de h\u00e1bitos, nuevos temores y l\u00f3gicamente dejar\u00e1 dolorosas cicatrices.<\/p>\n<blockquote><p>Cartagena como ciudad tur\u00edstica necesitan de sus playas para lograr una pronta y real reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p><\/blockquote>\n<p>El tema de las playas en nuestra ciudad est\u00e1 en mora de una urgente y m\u00e1s que necesaria intervenci\u00f3n, lo que hasta ahora no ha sido posible por el costo pol\u00edtico que ning\u00fan gobernante ha estado dispuesto a asumir.<\/p>\n<blockquote><p>Durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os hemos sido testigos del retroceso de la l\u00ednea de playa a consecuencia de la erosi\u00f3n costera, entre los puntos m\u00e1s afectados est\u00e1n las zonas de Galerazamba, Loma Arena, Las Canoas, Arroyo de Piedra, La Boquilla, Crespo, Bocagrande, Tierrabomba, Mamonal y la isla de Bar\u00fa.<\/p><\/blockquote>\n<p>El fen\u00f3meno es menos dram\u00e1tico en los sectores de Amanzaguapos, Arroyogrande, Punta Canoas, Castillogrande, zona sur de Mamonal y la bah\u00eda de Chol\u00f3n, por cuanto estas zonas estan cubiertas con bosques, lagunas costeras, manglares, pastos marinos y vegetaci\u00f3n secundaria.<\/p>\n<p>Contrario a nuestra arraigada creencia local, la mayor\u00eda de las playas de Cartagena no son bonitas, est\u00e1n sucias y claramente carecen de una infraestructura b\u00e1sica como ba\u00f1os, duchas, sitios de disposici\u00f3n de basuras o parqueaderos, adicionalmente la experiencia de visitarlas no es agradable debido al acoso constante de vendedores, el abuso en precios del que permanentemente somos v\u00edctimas locales y visitantes, tampoco es un problema menos grave que cualquiera puede vender alimentos y bebidas sin ning\u00fan tipo de control sanitario.<\/p>\n<p>Las playas en Colombia est\u00e1n comprendidas dentro del concepto de espacio p\u00fablico, regulado por el art\u00edculo 82 de la Constituci\u00f3n. Este prev\u00e9: es deber del Estado velar por la protecci\u00f3n de la integridad del espacio p\u00fablico y por su destinaci\u00f3n al uso com\u00fan, el cual prevalece sobre el inter\u00e9s particular; concepto que se encuentra desarrollado en el art\u00edculo noveno de la Ley Novena de 1989, que se\u00f1ala: \u201cLas playas, los terrenos de bajamar y las aguas mar\u00edtimas, son bienes de uso p\u00fablico, por tanto intransferibles a cualquier t\u00edtulo a los particulares, quienes solo podr\u00e1n obtener concesiones, permisos o licencias para su uso o goce de acuerdo con la ley\u201d..<\/p>\n<blockquote><p>Contrario a lo que dictan las normas me atrevo a afirmar que en Cartagena las playas si son privadas, la anarqu\u00eda reinante y la falta de reglamentaci\u00f3n nos impusieron un espantoso modelo de privatizaci\u00f3n en manos de los denominados carperos, quienes crecen en n\u00famero y pretensiones en cada censo que hace la Alcald\u00eda Distrital.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero no podemos mirar al carpero, al vendedor ambulante, o a las masajistas emp\u00edricas como como un simple problema sin soluci\u00f3n, de hecho, son v\u00edctimas y agentes de un desorden generalizado. Nunca antes el precario modelo de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de las playas hab\u00eda quedado tan fielmente retratado en su lamentable realidad, para estos coterr\u00e1neos en su mayor\u00eda afrodescendiente que vive de esta econom\u00eda informal, no existe un ingreso m\u00ednimo garantizado, no tienen seguridad social y est\u00e1n condenados a envejecer junto al mar sin la posibilidad alcanzar una pensi\u00f3n de vejez.<\/p>\n<p>La \u201cnueva normalidad\u201d impone la necesidad de abordar un problema complejo, pero de inaplazable atenci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>El aislamiento social durante la pandemia limita el n\u00famero de personas que podr\u00e1n asistir a las playas cuando estas se habiliten para su funcionamiento, aumentando la presi\u00f3n y la competencia entre el gremio de carperos.<\/p>\n<p>La apertura de las playas requiere agua potable y sitios donde sea posible tomar duchas y lavarse las manos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Uno de los sanos efectos del Covid, es el cambio en la concepci\u00f3n del espacio personal y los h\u00e1bitos de higiene, entonces tendremos que entender que la tolerancia al vendedor ambulante que se acerca sin ser requerido a ofrecer sus productos, es cosa del pasado; no bastar\u00e1n guantes y mascarillas para contener el natural temor y rechazo a la masajista que se acerca a ofrecer sus servicios y para ello utiliza lubricantes y cremas de insospechada procedencia.<\/p>\n<p>La venta de alimentos y bebidas en las playas es un desatendido problema de simple salud p\u00fablica que no puede seguir siendo ignorado, desde ya debemos entender que la sensibilidad cobre temas de salud publica cambi\u00f3, o lo entenderemos cuando los turistas extranjeros decidan invertir sus d\u00f3lares y sus euros en otros destinos m\u00e1s acogedores y seguros.<\/p>\n<blockquote><p><strong>No hay soluciones f\u00e1ciles para este tema, pero propongo un acuerdo de ciudad, por lo menos en los siguientes puntos:<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Es urgente la implementaci\u00f3n de los anunciados proyectos p\u00fablicos de recuperaci\u00f3n y conservaci\u00f3n de la l\u00ednea de playa.<\/p>\n<p>Las playas son una fuente de empleo limitada, debemos tener censos claros del numero de personas que derivan su sustento de actividades asociadas a su uso y limitar ese n\u00famero as\u00ed como capacitar a estas personas en temas en biling\u00fcismo, atenci\u00f3n al p\u00fablico, \u00e9tica y una b\u00e1sica cultura general.<\/p>\n<blockquote><p>Las playas no se deben privatizar, pero si pueden entregar en concesi\u00f3n a particulares que puedan implementar modelos de explotaci\u00f3n mas c\u00f3modos y atractivos, con ba\u00f1os limpios, duchas, seguridad y parqueaderos, esto no puede ser ni gratis ni barato, deben pagar y garantizar inversiones en infraestructura que permitan especializar las zonas de playa por su uso, debemos tener playas de uso familiar, adecuadas para el uso y disfrute de ni\u00f1os; zonas de plata con vocaci\u00f3n de uso deportivo, otras m\u00e1s dispuestas al uso y goce de turistas que no vienen con familias y por supuesto zonas de playa que sean restaurantes o bares que se puedan disfrutar incluso en horario nocturno.<\/p><\/blockquote>\n<p>La oferta de alimentos en la playa no puede ser entendida como un tema de rebusque o sustento de una econom\u00eda informal, por cuanto es un problema de salud p\u00fablica, quienes vendan alimentos en la playa deben cumplir con los mismos requisitos de infraestructura y sanidad que se les exigen a due\u00f1os de bares y restaurantes.<\/p>\n<p>En cuanto a estos dos \u00faltimos puntos deber\u00e1n ser comerciantes formales que paguen impuestos, tasas de uso por su concesi\u00f3n y sobre todo que generen empleo con un salario m\u00ednimo tur\u00edstico superior al m\u00ednimo legal y que cumplan con los deberes del empleador en cuanto a seguridad social y trabajo decente.<\/p>\n<p>Los recursos que se obtengan del cobro por la concesi\u00f3n de playas, deber\u00e1n ser destinados de manera prioritaria para la adecuaci\u00f3n y mantenimiento de playas publicas gratuitas, c\u00f3modas, limpias y seguras para los locales o turistas que no quieran o puedan pagar y prefieran esta opci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>La reactivaci\u00f3n del sector tur\u00edstico requiere liderazgo, cambios, creatividad y sobre todo organizaci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>ALBERTO ELIAS FERNANDEZ SEVERICHE<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #800000;\"><strong>ABOGADO ASESOR ESPECIALISTA EN DERECHO MARITIMO Y PORTUARIO.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alberto El\u00edas Fern\u00e1ndez (Especial para Revista Zetta 20 a\u00f1os).-\u00a0Definitivamente la pandemia mundial generada por el covid19 llego para generar una nueva realidad, independientemente del tiempo que sea necesario para superar el riesgo para nuestra salud y nuestras vidas, la pandemia esta generando cambios de h\u00e1bitos, nuevos temores y l\u00f3gicamente dejar\u00e1 dolorosas cicatrices. Cartagena como ciudad tur\u00edstica necesitan de sus playas para lograr una pronta y real reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica. El tema de las playas en nuestra ciudad est\u00e1 en mora de una urgente y m\u00e1s que necesaria intervenci\u00f3n, lo que&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":36250,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[44,65],"tags":[288,289],"class_list":["post-36249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiagris","category-opinion","tag-materia-gris","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36249\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}