{"id":39259,"date":"2021-03-07T15:55:59","date_gmt":"2021-03-07T20:55:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=39259"},"modified":"2021-03-07T15:55:59","modified_gmt":"2021-03-07T20:55:59","slug":"la-conversacion-el-debate-y-el-fuego-opinion-de-alvaro-royo-desde-xiamen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=39259","title":{"rendered":"La conversaci\u00f3n, el debate y el fuego &#8211; Opini\u00f3n de \u00c1lvaro Royo desde Xiamen"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #003366;\"><span style=\"color: #000080;\">Por \u00c1lvaro Royo B\u00e1rcenas (Especial para Revista Zetta).-<\/span> (Xiamen &#8211; China).-<\/span> Marzo 7, 2021.-<\/strong>\u00a0Dicen los antrop\u00f3logos,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>esos se\u00f1ores que, con batas de doctor y brochas en mano, van excavando en la tierra y en las monta\u00f1as para descubrir y describir c\u00f3mo era el hombre primitivo en sus inicios. Juntando huesos, vasijas, restos de comidas y cenizas nos reconstruyen el pasado en detalle.<\/p>\n<p>Y dicen estos se\u00f1ores que el hombre aprendi\u00f3 a crear y a controlar el fuego y luego se sentaba alrededor de este a conversar, a debatir.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-39262 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcd-400x209.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcd-400x209.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcd.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/span><\/p>\n<p>Luego de milenios el ser humano logr\u00f3 por fin controlar el fuego, lo manipula y lo usa a su antojo, pero cada d\u00eda nos damos cuenta que de esos dos eventos que nacieron casi juntos, la segunda,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>las conversaciones, cada d\u00eda son m\u00e1s dif\u00edciles de controlarlas,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>la similitud entre estos dos fen\u00f3menos es tan evidente que podr\u00edamos incluso compararlas para evitar y lograr que alguna de ellas se salga de control, ahora bien,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>si miramos en nuestros centros urbanos podemos observar que contamos con estaciones de Bomberos que nos cuidan de los da\u00f1os que nos puede causar cuando el fuego se sale de nuestro control,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>este que as\u00ed como construye<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>destruye, est\u00e1 en plena observaci\u00f3n por parte nuestra para evitar que nos afecte.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-39260 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab-400x219.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"219\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab-400x219.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab.jpg 750w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/span><\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os visitando la Ciudad Prohibida en Beijing, que era el sitio imperial donde viv\u00edan el Emperador y su Corte en China pude observar unos recipientes en bronce gigantescos con muy lindos detalles pero de grandes medidas esparcidos en diferentes puntos; preguntando al gu\u00eda que si eran para decoraci\u00f3n o para dar de beber a la gente y me respondi\u00f3 que estos cumpl\u00edan la funci\u00f3n para proveer agua en caso de incendios ya que todas las edificaciones eran de madera, y lo m\u00e1s interesante, por ser Beijing una ciudad con largos y crudos inviernos donde toda el agua de lagos y r\u00edos se congela, entonces durante esos meses estos hermosos tanques de bronce ten\u00edan que tener fuego las 24 horas durante los meses que durara el frio para evitar que el agua se congelara y con el agua l\u00edquida poder sofocar cualquier incendio.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-39261 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abc-266x400.jpg\" alt=\"\" width=\"266\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abc-266x400.jpg 266w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abc-682x1024.jpg 682w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abc.jpg 866w\" sizes=\"auto, (max-width: 266px) 100vw, 266px\" \/><\/span><\/p>\n<p>Es evidente que hemos tomado todas las precauciones para que el fuego que hemos usado durante milenios no nos afecte, pero de igual forma tambi\u00e9n hemos creado artilugios para mantenerlo vivo y tenerlo controlado,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>pero no hemos en nuestros tiempos modernos tomado las precauciones debidas para mantener la conversaci\u00f3n, controlada, usarla de la manera correcta sin que se salga de control y nos queme, nos destruya.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n como el fuego, construye y destruye y en nuestros tiempos la estamos usando para destruirnos, para crear caos, para desunirnos para dividirnos.<\/p>\n<p>La pos verdad nos ha llevado a que nuestras conversaciones y nuestro debate est\u00e9 en estos momentos fuera de control,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y yo personalmente no veo bombero alguno que nos ayude a poner orden, las buenas conversaciones,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>el buen debate argumentativo. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Y no es un detalle menor teniendo en cuenta que del consenso entre diferentes actores se arma la estructura que puede poner en funcionamiento una sociedad,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>una comunidad,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>pero all\u00ed estamos,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>atascados en una demolici\u00f3n verbal,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>divididos en tribus dentro de nuestros espacios de convivencia,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>incapaces de poner bajo control nuestras palabras y nuestras conversaciones<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>en donde la descalificaci\u00f3n y los ataques personales han reemplazado el tema central, la sustancia, el buen argumento, las buenas ideas.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-39263 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcde-400x225.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcde-400x225.jpg 400w, https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/abcde.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/span><\/p>\n<p>Le hemos dado la importancia que se merece el control del fuego, pero no nos hemos detenido a analizar del poder destructor de una conversaci\u00f3n y de nuestras palabras fuera de control, nos basta con reafirmar nuestros puntos de vista y ponemos de lado la verdad, nos fastidian los que piensen distinto y ponemos etiquetas, marcamos a nuestros contradictores desechando lo valioso que puedan aportarnos porque estamos llenos de certezas las cuales nos alejan de la realidad, apropiarnos de la verdad es un ejercicio permanente que nos mantiene en un mundo paralelo.<\/p>\n<p>Tribus y divisiones hasta dentro de nuestras propias casa, caos y divisi\u00f3n en nuestra ciudad, creemos que sabemos todo y tampoco es que no sepamos nada, pero dejar de lado la evidencia para solo mirarnos el ombligo y reafirmar nuestros puntos de vista est\u00e1 separ\u00e1ndonos tanto que lo estamos incendiando todo.<\/p>\n<p>Como siempre all\u00ed est\u00e1 mi email al pie de p\u00e1gina para los que quieran escribirme sus opiniones acerca del tema y con mucho gusto les responder\u00e9<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00a1Un abrazo!<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>\u00c1lvaro Royo B\u00e1rcenas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Xiamen-China<\/p>\n<p><a href=\"mailto:enchina@gmail.com\">enchina@gmail.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alvaroroyo.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.alvaroroyo.com<\/a><\/p>\n<p>Twitter:\u00a0@Alvaro_E_Royo<\/p>\n<p>0086-13559231344<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00c1lvaro Royo B\u00e1rcenas (Especial para Revista Zetta).- (Xiamen &#8211; China).- Marzo 7, 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Juntando huesos, vasijas, restos de comidas y cenizas nos reconstruyen el pasado en detalle. Y dicen estos se\u00f1ores que el hombre aprendi\u00f3 a crear y a controlar el fuego y luego se sentaba alrededor de este a conversar, a debatir. 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