{"id":40270,"date":"2021-05-21T06:52:06","date_gmt":"2021-05-21T11:52:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=40270"},"modified":"2021-05-21T06:55:22","modified_gmt":"2021-05-21T11:55:22","slug":"al-bajar-el-agua-suben-las-rocas-opinion-de-horacio-carcamo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=40270","title":{"rendered":"\u201cAl bajar el agua suben las rocas\u201d &#8211; Opini\u00f3n de Horacio C\u00e1rcamo"},"content":{"rendered":"<p><b><span style=\"color: #000080;\">Por Horacio C\u00e1rcamo \u00c1lvarez (Especial para Revista Zetta).-<\/span> Cartagena de Indias, 21 de mayo 2021.-\u00a0<\/b>Los j\u00f3venes que hoy se insurreccionan en las calles contra el establecimiento son los herederos de Jos\u00e9 Mar\u00eda Carbonell y de Policarpa Salavarrieta, l\u00edderes de la expresi\u00f3n de rebeld\u00eda contra la tiran\u00eda de la Colonia. No son v\u00e1ndalos ni desadaptados, son los nuevos actores sociales que reclaman con arrojo y car\u00e1cter se les atienda y reconozca como protagonista de su propio devenir y el de la patria.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Los muchachos que convirtieron en tribuna las calles e improvisaron en cada plaza un \u00e1gora de la democracia retando, no solo, la letalidad de la Covid-19, sino la brutalidad de la fuerza p\u00fablica representan la dignidad del pueblo colombiano. Mart\u00ed nos recuerda que cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en s\u00ed el decoro de muchos hombres y son estos \u00faltimos quienes se rebelan con fuerza para devolverle al pueblo su libertad; son nuestros j\u00f3venes que en estos 21 d\u00edas de resistencia social nos han dado un ejemplo de coraje sin antecedentes en la historia reciente del pa\u00eds.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Y en eso andan estos gladiadores a quienes le robaron el futuro pero se baten con consignas para no dejarse quitar la esperanza. Ah\u00ed el retumbar de los tambores entrados en la marcha, los gritos de los muchachos que, como en la canci\u00f3n, llevan un pueblo en la voz para que oigan y atiendan quienes pensaban que los pod\u00edan invisibilizar para siempre. Ahora en la nueva narrativa del establecimiento resulta que reclamar educaci\u00f3n, salud, vivienda, oportunidades de trabajo para ascender en la escala social o por comida en un pa\u00eds de 21 millones de pobres y 7 millones de personas que medio se alimentan comiendo una y no m\u00e1s de dos comidas al d\u00eda, donde m\u00e1s del 60% de los trabajadores viven del rebusque con ingresos inferiores a la mitad de un salario m\u00ednimo mensual<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>es conspirar contra el gobierno o contra quienes se hacen llamar \u201cgente de bien\u201d y se abogan el derecho a disparar sus armas contra los marchantes.<\/p>\n<p>Con la hip\u00f3tesis de la conspiraci\u00f3n quienes tienen el deber de velar por el bienestar del pueblo bien como gobierno o dirigencia p\u00fablica o privada prefieren concentrar el mayor esfuerzo descalificando el petitorio social de los j\u00f3venes con enrevesadas teor\u00edas fascistas como la de la revoluci\u00f3n molecular disipada o aquella trillada del castrochavismo con la cual, seg\u00fan sus entusiastas, Maduro pretende instaurar el socialismo del siglo XXI en el mundo. Con tanta amplificaci\u00f3n de estas hip\u00f3tesis descabelladas no sabemos si se trata de idos o ignorantes.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En todo caso nunca imaginaron que mientras ellos tocaban la lira en los grandes salones del poder en la calle, movidos por una decisi\u00f3n individual y silenciosa se convocaban j\u00f3venes universitarios con los de las esquinas de barrios a quienes identificaba el futuro incierto en ciernes, el mismo del pa\u00eds nacional del que hablaba Gait\u00e1n cada vez m\u00e1s pauperizado. Pero tambi\u00e9n de los cerros bajaron los excluidos y se convirtieron todos en los nuevos actores sociales del activismo reivindicatorio que junto a otros hist\u00f3ricos como el movimiento sindical, el campesino y los ind\u00edgenas son los protagonistas de la primavera colombiana.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Los j\u00f3venes indignados se atrevieron cuestionar con las movilizaciones pac\u00edficas las miserias de un sistema pol\u00edtico y un modelo de desarrollo que esclaviza a los trabajadores y premia al capital a costa del sacrificio humano. Son los j\u00f3venes de Colombia quienes le han advertido a las instituciones de una democracia degenerada y cada vez m\u00e1s autista y corrupta que el pueblo no delega, ni su voluntad pol\u00edtica, ni la soberan\u00eda popular. Por eso desautorizo en la calle la reforma tributaria y la reforma a la salud que los partidos pol\u00edticos y el gobierno convencidos de una representaci\u00f3n absoluta pretendieron tramitar en el Congreso de la Rep\u00fablica.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Ahora para distorsionar la verdad, como si nadie supiera, como si a la calle se le puede enga\u00f1ar quieren hacer creer que todo iba bien y lo da\u00f1o la pandemia. La pandemia solo empeoro lo que ya era grave y cada vez m\u00e1s insostenible. Arist\u00f3teles advert\u00eda a los gobernantes que en democracia el poder lo tiene el pueblo y que para evitar las revoluciones ten\u00edan que esmerarse por su felicidad.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Nuestra democracia est\u00e1 en crisis, tanto es as\u00ed que no solo la gente se encuentra f\u00edsicamente pasando hambre, sino que adem\u00e1s el 33% de nuestros j\u00f3venes ni estudian, ni trabajan y los que logran trabajar en su mayor\u00eda lo hacen en trabajos informales y los que logran ir a la universidad y graduarse no consiguen trabajo para desempe\u00f1arse en su profesi\u00f3n o son tercerizados como sucede en el sector salud. Pero tambi\u00e9n est\u00e1 enferma; no puede preciarse de democr\u00e1tico un Estado que asesina a sus j\u00f3venes, los desaparece, los hiere o viola a sus mujeres en respuesta a la justa protesta social, como suced\u00eda en las peores dictaduras del cono sur. Para apuntalar el miedo plomo es lo que hay, advierten a los j\u00f3venes indignados quienes se hacen llamar \u201clgente de bien\u201d.<\/p>\n<p>Con la frase de Su Sh\u00ed escritor y poeta extraordinario de la dinast\u00eda S\u00f3ng, \u201cal bajar las aguas suben las rocas\u201d, se expresa que tarde o temprano las verdades salen a luz. Cuando la historia se escriba con la imparcialidad del tiempo y sin la narrativa de los medios de prensa dependiente Colombia recordar\u00e1 el M-M-21, la masacre de mayo del a\u00f1o 2021, cuando mataron, desaparecieron, hirieron y violaron mujeres por reclamar justicia y libertad en el segundo pa\u00eds m\u00e1s desigual e inequitativo de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Horacio C\u00e1rcamo \u00c1lvarez (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 21 de mayo 2021.-\u00a0Los j\u00f3venes que hoy se insurreccionan en las calles contra el establecimiento son los herederos de Jos\u00e9 Mar\u00eda Carbonell y de Policarpa Salavarrieta, l\u00edderes de la expresi\u00f3n de rebeld\u00eda contra la tiran\u00eda de la Colonia. 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