{"id":40464,"date":"2021-05-31T08:06:29","date_gmt":"2021-05-31T13:06:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=40464"},"modified":"2021-05-31T08:19:20","modified_gmt":"2021-05-31T13:19:20","slug":"las-marchas-del-silencio-opinion-de-horacio-carcamo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=40464","title":{"rendered":"Las marchas del silencio &#8211; Opini\u00f3n de Horacio C\u00e1rcamo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000080;\"><strong>Por Horacio C\u00e1rcamo \u00c1lvarez<\/strong><\/span><span class=\"Apple-converted-space\"><strong><span style=\"color: #000080;\">\u00a0(Especial para Revista Zetta).-<\/span> Cartagena de Indias, 31 de mayo 2021.-<\/strong>\u00a0<\/span>Las marchas del silencio tienen en Colombia un significado hist\u00f3rico. En el fragor de la violencia partidista como expresi\u00f3n<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de duelo por los asesinatos de miembros del Partido Liberal y reacci\u00f3n<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>pol\u00edtica contra el gobierno de Mariano Ospina P\u00e9rez acusado junto con el Partido Conservador de ser responsables de la violencia partidista, Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n el 7 de febrero de 1948 presidi\u00f3 una, considerada la movilizaci\u00f3n social m\u00e1s grande<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>hasta ese momento en el pa\u00eds. Bogot\u00e1 ten\u00eda<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>400 mil habitantes, y marcharon<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>m\u00e1s de 100 mil personas.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n Gait\u00e1n pronunci\u00f3 el discurso \u201coraci\u00f3n por la paz\u201d cuyo destinatario fue el presidente Ospina. En la vehemencia de su ret\u00f3rica el caudillo liberal comunicaba al gobernante no confundir la vocaci\u00f3n de paz del pueblo, masacrado en una violencia ejercida desde el poder, con la cobard\u00eda y le anotaba para probar lo dicho que \u201cesa muchedumbre era<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>descendiente de los bravos que aniquilaron las tiran\u00edas,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>capaces de sacrificar<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>sus vidas para salvar la tranquilidad y la paz y la libertad de Colombia\u201d.<\/p>\n<p>El Negro, como apodaban a Gait\u00e1n sus enemigos un mes despu\u00e9s, el 9 de abril, fue asesinado saliendo de su oficina de abogado ubicada en la carrera 7 de la capital. Las consecuencias del asesinato del tribuno, adem\u00e1s de los hechos sangrientos del bogotazo, fue la exasperaci\u00f3n de la violencia partidista, extendida hasta nuestros d\u00edas con sus mutaciones en guerrillera, narcoparamilitar; grupos armados residuales, disidencias, etc.<\/p>\n<p>Otra marcha del silencio<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>tambi\u00e9n referente en la historia m\u00e1s reciente<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>fue la de indignaci\u00f3n por el asesinato de Luis Carlos Gal\u00e1n. Gal\u00e1n representaba en 1989 la renovaci\u00f3n de la esperanza en un pa\u00eds que desde el frente nacional sus partidos tradicionales se hab\u00edan coaligado ideol\u00f3gicamente, para no solo crear el partido \u00fanico del presupuesto, asegur\u00e1ndose con ello las repartijas de los privilegios del poder con la alternancia en los gobiernos, sino que hab\u00edan troncado<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>la participaci\u00f3n en el escenario de la vida nacional a otras corrientes del pensamiento pol\u00edtico arrojando por la fuerza de los hechos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>a una generaci\u00f3n de<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>j\u00f3venes idealistas que prefer\u00edan enmontarse para salvar sus vidas de la represi\u00f3n del Estado y morir empu\u00f1ando las armas de la revoluci\u00f3n por sus ideas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Luis Carlos, de regreso al Partido Liberal, ten\u00eda por descontada la victoria; aunque eso, aparentemente sencillo por la poder\u00edo de sus propuestas y su ascendencia en el alma del pueblo, no era tanto as\u00ed por desagradar a las mafias pol\u00edticas y del narcotr\u00e1fico en sus interese lo que a la postre le cost\u00f3 la vida.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Gait\u00e1n hace m\u00e1s de 70 a\u00f1os<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>planteaba como esencia de su ideario que el hombre no deb\u00eda ser esclavo de la econom\u00eda, sino la econom\u00eda deb\u00eda estar al servicio del hombre. \u201cHay que procurar que los ricos sean menos ricos y los pobres, menos pobres\u201d asentaba. Gal\u00e1n hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os y en la misma l\u00ednea de interpretaci\u00f3n de la realidad nacional, manifestaba<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>que un pueblo digno y libre no aceptaba que los sacrificios \u201cno se repartieran por igual y que mientras la mayor\u00eda de los colombianos afronta precarias condiciones de vida, los grupos minoritarios vivan en la opulencia y el derroche (\u2026)\u201d. Cien a\u00f1os despu\u00e9s la situaci\u00f3n de pobreza y exclusi\u00f3n social sigue igual. Actualmente m\u00e1s de 30 millones de colombianos viven en la pobreza.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan el Banco Interamericano de Desarrollo los niveles de concentraci\u00f3n de la riqueza en Colombia hoy son los mismos que exist\u00edan en 1938, dejando de presente la poca movilidad social del pa\u00eds. Pero no solo eso. Tambi\u00e9n desde los a\u00f1os 30 del siglo pasado cuando el partido Liberal \u2013 el de Rafael Uribe Uribe y Benjam\u00edn Herrera, el de Palo Negro y la Humareda &#8211;<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>se propon\u00eda modernizar al pa\u00eds, con reformas sociales como la agraria, para sacarlo del feudalismo lleno de exclusiones las elites latifundistas, industriales y comerciantes,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>lo sindicaban de hereje y comunista. Para salvarlo de esos males la ultraderecha de entonces preserv\u00f3 sus intereses instrumentalizando la violencia y el miedo. La consigna del conservatismo era mantenerse en el poder a todo trance. Hoy como en los albores de ese siglo, la ultraderecha aterroriza y divide, esta vez para salvarnos del<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>castrochavismo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Tanto se precia la ultraderecha de sus logros salvando al pa\u00eds de las garras diab\u00f3licas del comunismo que lo tienen postrado con m\u00e1s de treinta millones de pobres, con un mill\u00f3n seiscientas mil familias pasando f\u00edsica hambre y como el de mayores desigualdades en toda Am\u00e9rica Latina, adem\u00e1s literalmente incendiado. Por el modelo pro rico que han implementado.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hace unos d\u00edas en Cali la sociedad civil convoc\u00f3 una marcha del silencio por la paz, por el derecho al trabajo, a la vida y por el levantamiento de los desbloqueos de carreteras. Sin duda es una iniciativa que merece la mejor valoraci\u00f3n;<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>pero queremos entender de nuestra lectura que quienes se movilizaron al referirse a la paz no solo lo hac\u00edan por la ausencia de conflictos, sino por la igualdad de oportunidades para todos los cale\u00f1os; que cuando invocaban el derecho al trabajo no solo es el de quienes tienen el privilegio de contar con uno y se encuentra en riesgo por las disrupciones de la protesta social, sino tambi\u00e9n por el derecho al trabajo de<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>m\u00e1s<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de 10 mil muchachos de la barriada pobre de la ciudad aprovechados por las pandillas, y el de los j\u00f3venes que cuando logran acceder a uno es generalmente informal.<\/p>\n<p>Que cuando se refieren a la vida es a la de todos; a la de los estudiantes indignados que le entraron a la marcha porque les mataron la esperanza, a la de los l\u00edderes sociales y de tierras para que no sean masacrados, como sucede actualmente, por reclamar sus derechos, a la de los guerrilleros que se desmovilizaron, precisamente, por creer en la paz que inspira la marcha del silencio, a la de los polic\u00edas que atacan en el paro como si ellos fueran los culpables de un sistema que esclaviza al obrero y excluye al grueso de la sociedad y a la de quienes diciente con el establecimiento y en particular con el gobierno.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Queremos entender tambi\u00e9n que el rechazo al bloqueo de las v\u00edas solo es una enunciaci\u00f3n de muchos otros bloqueos que por igual merecen repudio, como le escuche a un joven l\u00edder de la protesta, hay que rechazar: el bloqueo a la salud que las Ips ponen a los enfermos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>cuando les niegan<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>atenci\u00f3n oportuna, el de la educaci\u00f3n cuando no se puede ir a la escuela o a la universidad por que el gobierno no garantiza los cupos de calidad, el bloqueo al<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>trabajo cuando no se ofertan trabajos formales, y en general el bloqueo a la dignidad humana cuando el Estado no garantiza las condiciones de un ingreso m\u00ednimo a los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>En Colombia por haber gente de bien y otros que sobran, hay insurrecci\u00f3n popular en las calles.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Horacio C\u00e1rcamo \u00c1lvarez\u00a0(Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 31 de mayo 2021.-\u00a0Las marchas del silencio tienen en Colombia un significado hist\u00f3rico. 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