{"id":43076,"date":"2021-11-14T08:55:09","date_gmt":"2021-11-14T13:55:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=43076"},"modified":"2021-11-14T08:55:20","modified_gmt":"2021-11-14T13:55:20","slug":"el-veredicto-justiciero-de-los-tiempos-opinion-de-rodolfo-diaz-wright","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=43076","title":{"rendered":"El veredicto justiciero de los tiempos &#8211; Opini\u00f3n de Rodolfo D\u00edaz Wright"},"content":{"rendered":"<p><b><span style=\"color: #000080;\">Por Rodolfo D\u00edaz Wright (Especial para Revista Zetta).-<\/span> Cartagena de Indias, 14 de noviembre de 2021.-<\/b>La expresi\u00f3n \u201cTime Flyes\u201d, usada por los americanos para se\u00f1alar que el tiempo pasa volando, a pesar de lo simple y evidente, tiene un contenido de filosof\u00eda popular incontrovertible y eficaz.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Nada m\u00e1s seguro y arrasador que el movimiento incesante del tiempo, dejando a su paso un reguero de realidades cumplidas, casi siempre, muy diferentes a las promesas, planes, deseos y hasta sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Un amigo sol\u00eda decir que \u201cno hay nada m\u00e1s bello que un d\u00eda detr\u00e1s del otro\u201d, significando, igualmente, que el paso del tiempo es y ser\u00e1, por los siglos de los siglos, el juez universal que, finalmente, se encargar\u00e1 de poner cada cosa en su sitio y, al mejor estilo de Ulpiano, darles a cada quien lo que les pertenece.<\/p>\n<p>Creo que estos infortunados \u00faltimos dos a\u00f1os que ya casi acaban para la ciudad de Cartagena y que tambi\u00e9n han pasado volando, han cumplido a cabalidad su cometido de entregarnos a todos el veredicto justiciero de los tiempos a que se refer\u00eda Indalecio Li\u00e9vano y que qued\u00f3, para siempre recordado, en la l\u00e1pida de su tumba.<\/p>\n<p>Se encarg\u00f3 el tiempo, en su paso inexorable, de darles la raz\u00f3n a quienes no creyeron en el discurso disruptivo, populachero y grotesco de un charlat\u00e1n aparecido, que, mediante maniobras y artificios de carnaval, logr\u00f3 atrapar a un grupo de votantes ilusos e incautos, para hacerse elegir alcalde de Cartagena. Esta situaci\u00f3n, por supuesto, no es nada extra\u00f1a en una ciudad ensimismada y con una triste tradici\u00f3n electoral de torpezas, frustraciones y desenga\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero no solo les dio la raz\u00f3n a quienes no le creyeron su discurso embaucador, sino que, adem\u00e1s, se encargaron estos dos a\u00f1os de demostrar que, igualmente, ten\u00edan toda la raz\u00f3n, en sus an\u00e1lisis, frente a la inexistencia de un Plan de Gobierno serio y estructurado, que recogiera las estrategias para desarrollar los estudios, programas y proyectos que, necesita la ciudad y que, desde hace rato, estamos esperando.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>El paso inexorable de los d\u00edas demostr\u00f3, hasta la saciedad, lo que se se\u00f1alaba, t\u00edmidamente al principio, sobre su incompetencia para enfrentar un cargo, en el que la formaci\u00f3n en temas de gesti\u00f3n p\u00fablica es cardinal, un cargo para el que hay que prepararse toda una vida, habida cuenta del calibre de la responsabilidad que se asume. Cero formaci\u00f3n en finanzas p\u00fablicas, en Planeaci\u00f3n, en Hacienda y todo esto adornado con un talante pendenciero, irrespetuoso y abusivo, dieron origen a que r\u00e1pidamente fuera ubicado, descalificado y descartado, por un grueso n\u00famero de ciudadanos, a los que nunca convencieron sus mensajitos a colores, ni sus payasadas de marioneta empolvada. Tambi\u00e9n a esos, el tiempo les dio la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Y muy seguros estaban quienes, al darse cuenta que se trataba de un verdadero fraude, propusieron, pasado el primer a\u00f1o de p\u00e9simo gobierno, la revocatoria de su err\u00e1tico mandato, de acuerdo con lo estipulado por la misma Constituci\u00f3n y la ley.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Llovieron truenos, centellas y hasta amenazas de muerte. Los sabios de siempre se unieron al corito celestial que, a la espera de retribuci\u00f3n, adulaba y apoyaba al descontrolado personaje, que entre m\u00e1s era consciente de su inutilidad, m\u00e1s intentaba agradar con sus maromas infantiloides y sus promesas de cumbiambera, encaramado en un tractorcito rid\u00edculo, s\u00edmbolo inequ\u00edvoco de su pobre concepci\u00f3n del liderazgo y la gesti\u00f3n seria y eficaz. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s de iniciada esta tragedia, ya a nadie le quedan dudas del descache monumental que cometimos y, poco a poco, hasta sus defensores m\u00e1s encarnizados, han entendido que de nada vale tratar de tapar el sol con una mano, que el desastre es total y que los remedios escasean. Hasta sus aduladores m\u00e1s cercanos han decidido quitarse la m\u00e1scara y, sin pudor, han comenzado a soltar ese entripado venenoso de desafueros, barrabasadas y tropel\u00edas, que fueron el eje estructurador de un gobierno qu\u00edmicamente bruto.<\/p>\n<p>No hay duda de la sabidur\u00eda inconmensurable del paso del tiempo: Tan solo dos a\u00f1os fueron suficientes para demostrar, cuanta raz\u00f3n ten\u00edan y tienen quienes, prima facie, descalificaron a este salvador de pacotilla. Hoy, con una nula aceptaci\u00f3n, y con el fantasma de m\u00e1s de sesenta mil firmas, recogidas para realizar su revocatoria, persigui\u00e9ndolo por una ciudad hambrienta, descuadernada, insegura, enferma y empobrecida, solo esperamos que, de la forma que sea, terminen estos tiempos de desgracias.<\/p>\n<p>Ya a nadie le interesa si se va o se queda, si lo echan o lo dejan, si lo revocan o no. La frustraci\u00f3n y el desencanto son tales, que a la gente solo le importa que, estos tiempos de zozobra y angustia, que tanta raz\u00f3n nos han dado, pasen lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible, para terminar esta pesadilla y comenzar otro ciclo, donde la inteligencia y el sentido com\u00fan se pongan nuevamente al servicio de las causas correctas y de la gente correcta.<\/p>\n<p>Parece que, pase lo que pase, ya la ciudad ha dado por concluido este bochornoso y deprimente cap\u00edtulo de su azarosa historia. Tienen toda la raz\u00f3n, tambi\u00e9n, quienes hoy se amalayan de no haber votado por otro que, seguramente, hubiese sido mucho mejor. Ojal\u00e1 ese arrepentimiento tard\u00edo sea el detonante de nuevas y mejores decisiones.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>No s\u00e9 por que me vienen a la memoria en este momento las palabras de Martin Luther King Jr.: \u201cAl final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos, pero s\u00ed el silencio de nuestros amigos\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rodolfo D\u00edaz Wright (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 14 de noviembre de 2021.-La expresi\u00f3n \u201cTime Flyes\u201d, usada por los americanos para se\u00f1alar que el tiempo pasa volando, a pesar de lo simple y evidente, tiene un contenido de filosof\u00eda popular incontrovertible y eficaz.\u00a0 Nada m\u00e1s seguro y arrasador que el movimiento incesante del tiempo, dejando a su paso un reguero de realidades cumplidas, casi siempre, muy diferentes a las promesas, planes, deseos y hasta sue\u00f1os. 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