{"id":45183,"date":"2022-03-11T07:22:51","date_gmt":"2022-03-11T12:22:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=45183"},"modified":"2022-03-11T07:22:51","modified_gmt":"2022-03-11T12:22:51","slug":"adentro-testimonio-por-la-dignidad-de-los-presos-articulo-de-manuel-raad-berrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=45183","title":{"rendered":"Adentro: testimonio por la dignidad de los presos &#8211; Art\u00edculo de Manuel Raad Berr\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #000080;\">Por: Manuel Raad Berr\u00edo (Especial para Revista Zetta).-<\/span> Cartagena de Indias 11 de marzo de 2022.-<\/strong>\u00a0Escribo estas l\u00edneas en libertad y en compa\u00f1\u00eda de mi familia, han sido d\u00edas especialmente duros para nosotros, pero sent\u00ed su cari\u00f1o, sus oraciones y la presencia de Dios en todo momento, s\u00f3lo as\u00ed me mantuve en p\u00ede. Vi\u00e9ndolo hoy, siento que cada segundo fue un milagro, incluso en los momentos y lugares m\u00e1s oscuros encontr\u00e9 amigos que son \u00e1ngeles y \u00e1ngeles que se acercaron para hacer de amigos: familiares, estudiantes, colegas, hermanos leones, compa\u00f1eros de celda y custodios, cada uno de ellos fue instrumento en la obra de Dios. Y as\u00ed, el reto se hizo <strong>una oportunidad para aprender, crecer, agradecer y amar.<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n pensar\u00eda estar preso a\u00fan en la calle? \u00bfqui\u00e9n pensar\u00eda que ocho (8) d\u00edas se convertir\u00edan en el viaje m\u00e1s largo de mi vida para volver a casa?<\/em> En mi caso, pude volver a casa gracias a la decisi\u00f3n de una juez de garant\u00edas constitucionales quien, despu\u00e9s de una audiencia de diez (10) horas, casi a las dos (2) de la ma\u00f1ana del viernes 4 de marzo, orden\u00f3 mi libertad inmediata e incondicional, pero adentro quedaron cientos de millares de personas, seres humanos tan inocentes o culpables como muchos afuera, hombres y mujeres a quienes m\u00e1s all\u00e1 de la libertad, <strong>en las c\u00e1rceles colombianas se les priva de la dignidad<\/strong>.<\/p>\n<p>Adentro, las \u201cnimiedades\u201d de la vida cotidiana como tener jab\u00f3n, papel higi\u00e9nico, un ba\u00f1o privado, o dormir en una cama, adquieren un valor impensable. Hablar de hacinamiento en n\u00fameros resulta f\u00e1cil cuando se trata de la libertad de otros, pero para explicar la angustia de saberse ausente de la propia vida, lejos de quienes te necesitan, o para explicar la ignominia m\u00e1s all\u00e1 de los hechos, o el dolor que desaparece el hambre, o el sentir los segundos como horas o las horas como d\u00edas, para explicar esto no existe ecuaci\u00f3n suficiente. En contraste s\u00f3lo s\u00e9, que adentro, <strong>en cada rinc\u00f3n se vive una tragedia humanitaria<\/strong>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed resulta hasta gracioso recordar conceptos tan repetidos entre tratadistas del Derecho Penal que parecen un lugar com\u00fan, hablar de la resocializaci\u00f3n como finalidad de la pena es una bonita alegor\u00eda que matiza una cruda realidad. Una realidad donde, por el abuso y la injusticia, s\u00f3lo se inhumaniza, endurece y envilece el alma, no en vano en el argot callejero se apoda a la c\u00e1rcel con el honroso t\u00edtulo de Universidad, pues es <strong>la madre bizarra del alma<\/strong>. Con esta absurda incoherencia entre lo que decimos y hacemos, no podremos aspirar a una sociedad mejor.<\/p>\n<p>Ustedes saben que he dedicado gran parte de mi vida acad\u00e9mica y de voluntariado a la Justicia, a la comprensi\u00f3n de lo justo y a construir una sociedad m\u00e1s justa, pero en muy pocas ocasiones me atrev\u00ed a otear en los reinos del derecho penal. Sin embargo, la vida me puso de golpe en este escenario, y pude vivir algo que s\u00f3lo se entiende cuando se vive, y <strong>es que sufrir la injusticia es lo que ha permitido a la humanidad entender lo justo<\/strong>, <em>\u00bfCu\u00e1ntos tuvieron que sufrir la esclavitud, para que pudi\u00e9ramos entender que esclavizar era injusto? \u00bfcu\u00e1ntos tuvieron que sufrir la muerte para que entendi\u00e9ramos el derecho a la vida? \u00bfcu\u00e1ntas mujeres tuvieron que sufrir la exclusi\u00f3n pol\u00edtica, educativa y laboral para que entendi\u00e9ramos la necesaria equidad de g\u00e9neros?<\/em><\/p>\n<p>Este caso no es distinto,<em> \u00bfCu\u00e1ntos debemos sufrir la angustiosa privaci\u00f3n de la dignidad en las c\u00e1rceles colombianas para que finalmente entendamos la injusticia que encierra?<\/em> Por supuesto, el desenlace de esta pregunta puede iniciar en reconocer ciertas libertades b\u00e1sicas por lo menos a quienes no han sido condenados, como el derecho a conservar contacto con el exterior, recibir visitas o que le traigan ropa limpia a diario, o el poder estudiar o trabajar sin tramites adicionales ni burocracia, y por supuesto debe evolucionar hacia centros carcelarios que reivindiquen<strong> el rol de la pena como la oportunidad real de deconstruirse y reconstruirse para el bien de la sociedad<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero por encima de las acciones gubernamentales es nuestro deber, el de todos, aportar nuestro granito de arena, por ejemplo, las facultades de derecho y los colegios de abogados pueden brindar acompa\u00f1amiento legal para asegurar m\u00ednimo que a todos se les respete el <em>habeas corpus<\/em>, entre mis compa\u00f1eros de celda en la URI de Puente Aranda varios ten\u00edan m\u00e1s de 10 d\u00edas sin definici\u00f3n de su situaci\u00f3n jur\u00eddica, y uno al que apodaban El Profe llevaba m\u00e1s de 21 d\u00edas detenido esperando Espa\u00f1a se pronunciara. Por su parte, las iglesias y facultades de sicolog\u00eda pueden brindar apoyo espiritual y\/o emocional en la dura transici\u00f3n de entrar, y todos, todos sin excepci\u00f3n, podemos obrar con empat\u00eda justo ah\u00ed donde se pierde la alegr\u00eda: llevar un pan, una palabra de aliento, art\u00edculos de aseo, una llamada a un familiar, tantas cosas que por peque\u00f1as nos ense\u00f1en, <strong>que a\u00fan en los infiernos de la tierra es posible que brille la esperanza de una nueva humanidad<\/strong>.<\/p>\n<p>*Abogado, Urbanista y educador; Gobernador Distrito F2 de Clubes de Leones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Manuel Raad Berr\u00edo (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias 11 de marzo de 2022.-\u00a0Escribo estas l\u00edneas en libertad y en compa\u00f1\u00eda de mi familia, han sido d\u00edas especialmente duros para nosotros, pero sent\u00ed su cari\u00f1o, sus oraciones y la presencia de Dios en todo momento, s\u00f3lo as\u00ed me mantuve en p\u00ede. 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