{"id":54000,"date":"2024-06-20T10:02:20","date_gmt":"2024-06-20T15:02:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=54000"},"modified":"2024-06-20T10:02:20","modified_gmt":"2024-06-20T15:02:20","slug":"los-cuentos-de-patrizia-castillo-articulo-de-ruben-dario-alvarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=54000","title":{"rendered":"Los cuentos de Patrizia Castillo &#8211; Art\u00edculo de Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><em><span class=\"OYPEnA text-decoration-none text-strikethrough-none\">La escritora cartagenera Patrizia de Jes\u00fas Castillo Torres present\u00f3 en la librer\u00eda \u00abRemedios La Bella\u00bb del Claustro la Merced, su nuevo libro \u201cNuevas rutas para lugares remotos\u201d. Aqu\u00ed esta semblanza del periodista Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez publicado en el portal www.lachaza.com<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Por Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez Pacheco (Especial para Revista Zetta).-<\/strong><\/span><strong> Cartagena de Indias, 20 de junio de 2024.-<\/strong>\u00a0Lo primero que tengo que decir sobre la escritora cartagenera Patrizia Castillo es que no la conozco. Nunca la he visto.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Pero nada de eso me impide expresar que su libro de cuentos <strong><span style=\"color: #0000ff;\"><i>Nuevas rutas para lugares remotos<\/i><\/span><\/strong> me hace recordar una frase que no s\u00e9 si es de mi invenci\u00f3n o si la le\u00ed en alguna parte. Eso es lo de menos: \u201cMientras existan los seres humanos, no dejar\u00e1 de haber literatura\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-54003\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0466.heic\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>La frase se refiere, espec\u00edficamente, al arte de la escritura, pero aplica tambi\u00e9n para todas las bellas artes, ya que ellas mismas son una ventana de la que disponemos los humanos para deshacernos de los demonios que nos habitan, de las observaciones que nos inquietan y de las venganzas que deseamos acometer sin tengamos que ponerle un dedo encima a quienes, en el pasado, nos hicieron la vida de cuadritos.<\/p>\n<p>Es eso lo que veo en el libro de Patrizia Castillo: una colecci\u00f3n de historias de mujeres (pero tambi\u00e9n de hombres) que conducen sus vidas por los senderos que establecen las normas sociales, pero que en el fondo anhelan otras subsistencias, aunque en el fondo les falt\u00f3 suficiente valent\u00eda para romper la camisa de fuerza y echarse a volar con el mismo \u00edmpetu enloquecido de los murci\u00e9lagos cuando va cayendo la tarde.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-54004\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0510.heic\" alt=\"\" \/><\/p>\n<blockquote><p>Las historias de Patrizia Castillo conmueven, no s\u00f3lo por lo bien narradas sino tambi\u00e9n porque (y no s\u00e9 si intencionalmente) le enrostran al lector una serie de situaciones dolorosas que seguramente tambi\u00e9n \u00e9l padece, pero sin atreverse a renunciar a los privilegios o a los pensamientos prestados que le hacen (aparentemente) la vida menos problem\u00e1tica.<\/p><\/blockquote>\n<p>Vuelvo a lo del principio: cuando dec\u00eda que siempre que exista el hombre habr\u00e1 arte, me refer\u00eda a que hay \u00e9pocas en que algunas tem\u00e1ticas se ponen de moda (macondismo, narcos, prepagos\u2026) y, a la vez, causan la leve sensaci\u00f3n de que el d\u00eda en que esos t\u00f3picos se agoten ya no habr\u00e1 m\u00e1s nada que escribir, pintar, cantar, melodiar o filmar.<\/p>\n<p>Pero mentiras: los seres humanos estamos llenos de suficiente mierda interior como para que cualquier arte se vuelva inextinguible. Lo que nos falta, tal vez, es valent\u00eda para exteriorizar los odios, las envidias, las lujurias, las frustraciones, los resentimientos, los deseos de venganza, los anhelos de libertinaje, etc. En fin, Patrizia Castillo ha sido valiente. O intenta no ser cobarde asumiendo el reto de estas historias, que podr\u00edan estar hablando de ella, pero al mismo tiempo de todos nosotros.<\/p>\n<p>De manera que Victoria, la esposa de Felipe, me hizo recordar a tantas mujeres talentosas que terminaron opacadas por el machismo de sus propios esposos y del h\u00e1bitat que les toc\u00f3 en suerte. La protagonista de <i>Navidad, <\/i>quien, seg\u00fan su esposo, \u201cvive montada en una pel\u00edcula\u201d, no es menos desafortunada.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-54005\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0490.heic\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>La historia de Clementina, la viuda de Ram\u00f3n, es un esp\u00e9cimen altamente conocido en cualquier escala de nuestra torre social, pues siempre habr\u00e1 personajes que tard\u00edamente se convierten en el ser que deseaban sus c\u00f3nyuges, pero la muerte evita cualquier prolongaci\u00f3n, precisamente cuando la felicidad toca la punta de los dedos.<\/p>\n<p>La ciudad que se describe en <i>Rompecabezas<\/i> se asemeja a una cr\u00f3nica iluminada con tan precisos sustantivos y adjetivos que hasta se siente el fr\u00edo del altiplano, las borracheras en bares <i>underground <\/i>o los intermitentes deseos de la protagonista por volver a lo suyo, pero al mismo tiempo de alejarse de eso que cree que alg\u00fan d\u00eda fue suyo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p>El dise\u00f1o de libro f\u00edsico,adem\u00e1s de hermoso, se me antoja que es como una alusi\u00f3n a los paisajes interiores de los personajes: cielos l\u00edmpidos entre veces y suelos \u00e1speros que recuerdan lo dura que podr\u00eda ser la realidad, como tambi\u00e9n poco compasiva con el \u00e1lbum de sue\u00f1os con el que cada quien intenta dulcificar su existencia.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Texto original en:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/www.lachaza.com\/post\/los-cuentos-de-patrizia-castillo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.lachaza.com\/post\/los-cuentos-de-patrizia-castillo<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0464.heic\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-54002 size-full\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0464.heic\" alt=\"\" width=\"4032\" height=\"3024\" \/><\/a> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-54003\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0466.heic\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-54004\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0510.heic\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-54005\" src=\"https:\/\/revistazetta.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_0490.heic\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora cartagenera Patrizia de Jes\u00fas Castillo Torres present\u00f3 en la librer\u00eda \u00abRemedios La Bella\u00bb del Claustro la Merced, su nuevo libro \u201cNuevas rutas para lugares remotos\u201d. 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