{"id":58068,"date":"2025-08-29T09:11:39","date_gmt":"2025-08-29T14:11:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=58068"},"modified":"2025-08-29T09:11:39","modified_gmt":"2025-08-29T14:11:39","slug":"el-magnicidio-de-miguel-uribe-turbay-un-crimen-de-estado-y-de-lesa-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=58068","title":{"rendered":"El magnicidio de Miguel Uribe Turbay: Un crimen de Estado y de lesa humanidad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por Luis Eduardo Brochet Pineda (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 29 de agosto de 2025.- <\/b>No recuerdo cuantas miles de veces he escuchado en noticieros, aulas universitarias, reuniones con amigos y colegas, aquellas frases de <b>eternas lamentaciones<\/b> sobre los asesinatos de l\u00edderes pol\u00edticos, l\u00edderes sociales, opositores del gobierno, jefes de comunidades, periodistas o ciudadanos del com\u00fan, como si fueren hechos irresistibles. Tras esos cr\u00edmenes se ciernen d\u00edas y a\u00f1os de oscuridad, confusi\u00f3n, olvido e impunidad, hasta transformar aquellas tragedias en simples an\u00e9cdotas, e inclusive, en relatos propios del folclor nacional, como si nunca hubiesen ocurrido.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Es por ello que el magnicidio de Uribe Turbay, nunca debemos cobijarlo bajo el manto de los recuerdos borrosos, hasta que las responsabilidades penales se establezcan e individualicen, rompiendo, de una vez por todas, con la tendencia de un sistema de justicia que premia a los facinerosos y encarta penal y disciplinariamente al buen ciudadano.<\/p>\n<p>Por investigaciones period\u00edsticas, se conoci\u00f3 que hubo <b>dos (2) alertas tempranas de seguridad, los d\u00edas 26 de mayo y 3 de junio de 2025,<\/b> que describ\u00edan claramente sobre atentados planificados por grupos terroristas aspirantes al proceso ilegal de \u201cPaz Total\u201d en que se empe\u00f1a torpemente este gobierno, dirigidos no solo al senador Uribe Turbay, sino tambi\u00e9n a <b>diferentes actores pol\u00edticos de oposici\u00f3n<\/b>, claramente identificados e individualizados: Alvaro Uribe V\u00e9lez, Mar\u00eda Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Jota Pe Hern\u00e1ndez, Claudia Carrasquilla y el alcalde de Medellin, Federico Gutierrez.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><b>\u00bfQu\u00e9 hizo el fiscal de crimen organizado y la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n con esa informaci\u00f3n clara, detallada, espec\u00edfica con relaci\u00f3n a las posibles v\u00edctimas y que, evidentemente, cobr\u00f3 la vida de Miguel Uribe Turbay d\u00edas despu\u00e9s de haberse conocido el plan?<\/b><\/p>\n<p>Ante la Comisi\u00f3n de Acusaciones de la C\u00e1mara de Representantes se ha presentado formalmente otra denuncia contra el presidente Petro por su presunta responsabilidad por hostigar, en m\u00e1s de cuarenta y tres (43) ocasiones, al senador asesinado con mensajes de odio y amenazantes, tales como <b>\u201cla herencia paramilitar\u201d, \u201cr\u00e9gimen del terror de su abuelo Turbay Ayala\u201d y \u201cser\u00e1n borrados por el pueblo\u201d, <\/b>entre otros. En la misma l\u00ednea, no se entiende c\u00f3mo el gobierno a trav\u00e9s de la UNP <b>(Unidad Nacional de Protecci\u00f3n),<\/b> no atendi\u00f3 m\u00e1s de veinte (20) solicitudes de refuerzo a la seguridad y, de manera inexplicable adem\u00e1s de absurda, procedi\u00f3 a la reducci\u00f3n de ese esquema de seguridad tan necesario para esos d\u00edas, que facilitar\u00eda el accionar del sicario y los planes criminales perfectamente coordinados, como se deduce de las primeras resultas de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A contrario sensu y de manera paralela, el gobierno nacional protege con escoltas, dota de veh\u00edculos de alta gama y suministra combustible, <b>por un valor mayor a los ocho mil millones de pesos ($8.000.000.000), solo en este rengl\u00f3n, a criminales de lesa humanidad del ELN y otros grupos terroristas, quienes se desplazan por los territorios sin ning\u00fan tipo de control y \u201cacreditando\u201d su calidad de \u201cgestores de paz\u201d que los blinda para continuar delinquiendo a sus anchas, <\/b>mientras las Fuerzas Armadas y de Polic\u00eda de la Naci\u00f3n, han sido desmembradas <b>en m\u00e1s de 30.000 efectivos, inutilizados el 80% de sus equipos y humillados, desmoralizados al interior de la tropa<\/b>; a tal punto, que el mismo presidente de la rep\u00fablica se re\u00fane con un terrorista implicado directamente con el genocidio de los 13 polic\u00edas en Amalfi y el carro bomba de Cali, <b>apenas<\/b> <b>24 horas despu\u00e9s de esa masacre.<\/b><\/p>\n<p>Todo lo anterior, mientras pasan del centenar los l\u00edderes sociales asesinados en este per\u00edodo de gobierno; 34 militares secuestrados en el Guaviare, y <b>un Estado que protege a grupos ilegales e incentiva su accionar delictivo con pol\u00edticas proteccionistas, apoyando de paso, a reg\u00edmenes constituidos como Narco Estados, como los de Maduro y Ortega, con quienes se ha aliado pol\u00edtica y militarmente, convirtiendo al Estado colombiano en c\u00f3mplice del mayor genocida latinoamericano de toda su historia, Nicol\u00e1s Maduro.<\/b><\/p>\n<p>Solo acudiendo a la fuente de nuestras Cortes Constitucional y Suprema de Justicia, tenemos que en mayo 23 de 2012, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, mediante auto 34180 precisaba que para que un delito se considere crimen de lesa humanidad, es necesario que ocurra en el contexto de un ataque sistem\u00e1tico o generalizado contra la poblaci\u00f3n civil y\/o ejecutadas por el Estado o una organizaci\u00f3n que tuviera control y posibilidad de movilizarse libremente por una parte del territorio nacional&#8230; <b>(Esto coincide)<\/b>.<\/p>\n<p>La sentencia C &#8211; 580 de 2002 de la Corte Constitucional, luego de 23 a\u00f1os de su vigencia, ya consideraba imprescriptible este tipo de delitos, en satisfacci\u00f3n de los siguientes fines constitucionales: 1) Proteger los derechos de las v\u00edctimas a la verdad, a la justicia y a la reparaci\u00f3n, y 2) erradicar la impunidad en torno a estos delitos&#8230; <b>(Esto, tambi\u00e9n coincide)<\/b>.<\/p>\n<p>Y de contera, una vergonzante \u201ccondena\u201d al \u201cni\u00f1o sicario\u201d que acab\u00f3 con la vida de Miguel Uribe Turbay: 7 a\u00f1os, para burla de la justicia y la institucionalidad colombiana, y un nuevo motivo para celebrar la muerte a manos de estos \u201cpeque\u00f1os criminales\u201d, quienes saldr\u00e1n muy pronto de ese lugar de descanso para continuar su vida de matarifes.<\/p>\n<p>Se deben agotar, fuere el tiempo que sea necesario y los esfuerzos que demanden, todas las alternativas legales viables y disponibles, tanto en el sistema jur\u00eddico &#8211; penal interno, como en el derecho internacional de los derechos humanos y los procedimientos de la Corte Penal Internacional, para develar todo el entramado de este Crimen de Estado y de Lesa Humanidad, <b>delitos imprescriptibles, <\/b>en aras de individualizar a los diferentes autores, sentar un precedente de justicia hist\u00f3rica y reparar integralmente a cada una de las victimas; <b>no solo en este magnicidio, sino en los cr\u00edmenes conexos que apuntan directamente, a los excesos del poder estatal bajo el gobierno actual.<\/b><\/p>\n<p><b>*Economista y Abogado.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luis Eduardo Brochet Pineda (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 29 de agosto de 2025.- No recuerdo cuantas miles de veces he escuchado en noticieros, aulas universitarias, reuniones con amigos y colegas, aquellas frases de eternas lamentaciones sobre los asesinatos de l\u00edderes pol\u00edticos, l\u00edderes sociales, opositores del gobierno, jefes de comunidades, periodistas o ciudadanos del com\u00fan, como si fueren hechos irresistibles. 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