{"id":59688,"date":"2026-05-10T08:20:57","date_gmt":"2026-05-10T13:20:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=59688"},"modified":"2026-05-10T08:20:57","modified_gmt":"2026-05-10T13:20:57","slug":"el-centro-uribismo-en-su-laberinto-arde-troya-opinion-de-luis-eduardo-brochet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=59688","title":{"rendered":"El centro-uribismo en su laberinto: arde Troya &#8211; Opini\u00f3n de Luis Eduardo Brochet"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #0000ff;\">Por <b>Luis Eduardo Brochet Pineda (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 10 de mayo de 2026.-\u00a0<\/b><\/span>Como ha sido costumbre inveterada y doctrina probable durante medio siglo de pol\u00edtica colombiana, hace algunos d\u00edas el candidato presidencial \u201cindependiente y de centro\u201d, <b>Luis Gilberto Murillo<\/b>, excanciller del actual gobierno, siempre sonriente y complaciente con <b>el madurismo, el orteguismo, el sanchizmo o el castrismo<\/b>, recordado por una fugaz y l\u00e1nguida gesti\u00f3n p\u00fablica para el olvido, renunci\u00f3 a sus \u201caspiraciones presidenciales\u201d, matem\u00e1ticamente imposibles, para engrosar la campa\u00f1a de Iv\u00e1n Cepeda, heredero de un petrismo fracasado y est\u00e9ril.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Esta es la tendencia y el comportamiento natural de pol\u00edticos y candidatos con pensamientos plagados de ambig\u00fcedades, imprecisiones y vaguedades; tan proclives a negociar principios y valores, sean estos institucionales o personales, buscando siempre el beneficio particular y jam\u00e1s visualizando el inter\u00e9s superior al servicio incondicional del Estado y de sus electores, sobre quienes debe reposar el fin \u00faltimo por la defensa y la conservaci\u00f3n de la democracia libertaria.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n hemos advertido en esta columna que, para este tiempo de vida republicana, estar en el centro <b>es estar en ninguna parte<\/b>; que para \u201cconquistar el centro\u201d no pueden abatirse los principios fundacionales de una ideolog\u00eda ni negociarse posiciones que, a lo largo de a\u00f1os, quiz\u00e1s un par de siglos, hemos conservado y promovido construyendo democracia, Estado de Derecho y sociedad, muchas veces a costa de la vida misma.<\/p>\n<p>En muchas ocasiones hemos sabido que el \u201cEstablecimiento Pol\u00edtico o el Estado Profundo\u201d act\u00faa como el <b>Caballo de Troya:<\/b> es atractivo, seduce, reconoce, propone una tregua o un apoyo pac\u00edfico para infiltrarse; y luego desde adentro, pelechar del poder y desdibujar cualquier filosof\u00eda o ideario pol\u00edtico, hasta convertirlo en colcha de retazos sin identidad, sin historia, ni valor, ni compromisos.<\/p>\n<p>Los troyanos del \u201ccentro\u201d son la causa primigenia de la corrupci\u00f3n y la kakistocracia.<\/p>\n<p>Sin partidos pol\u00edticos fuertes y disciplinados, no hay democracia; con grupos de inter\u00e9s negocial solo hay mediocridad, falta de idoneidad, abusos, instituciones fr\u00e1giles, delitos y corrupci\u00f3n sin medida; sin instituciones pol\u00edticas, no hay separaci\u00f3n de poderes ni atisbo de un estado constitucional de derecho y bienestar, m\u00ednimamente embrionario.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, el partido Centro Democr\u00e1tico, basti\u00f3n del uribismo y engranaje ideol\u00f3gico del liderazgo de su fundador natural, Alvaro Uribe V\u00e9lez, fungi\u00f3 como el repositorio de la derecha cl\u00e1sica universal; representante del m\u00e1s puro conservadurismo republicano de la libertad, la seguridad, el desarrollo y el orden. Un partido que en tiempo record asumi\u00f3 el poder con mayor\u00edas claras y definidas, pero que hoy se evapora e ingresa en un laberinto del que no saldr\u00e1 indemne, para asemejarse a otras corrientes pol\u00edticas, sin br\u00fajula ni horizontes.<\/p>\n<p>Es necesario dejar claro que la trascendencia hist\u00f3rica y de servicio a la patria por parte del expresidente Alvaro Uribe V\u00e9lez y de la candidata actual del partido, Paloma Valencia, es de ponderar, agradecer y apoyar en lo que sea menester; pero tambi\u00e9n, hay que aceptar y admitir que los tiempos desgastan y las decisiones fallidas pasan factura electoral y alejan la lealtad.<\/p>\n<p>El doctor Uribe se percibe cerrando un ciclo, una etapa; la designaci\u00f3n de Paloma Valencia y su f\u00f3rmula vicepresidencial, se recibi\u00f3 con mucha inquietud, prevenci\u00f3n, desgano y repetida decepci\u00f3n. De nuevo, hubo un sentimiento de frustraci\u00f3n porque las preferencias o mayor\u00edas apuntaban a otro nombre, quien garantizaba la supervivencia del uribismo y cerraba filas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Esa frustraci\u00f3n ha producido la di\u00e1spora irreversible desde el Centro Democr\u00e1tico hacia la candidatura de <b>Abelardo De La Espriella, <\/b>a quien se considera la continuidad l\u00f3gica del uribismo puro, conservando la identidad con esos principios ideol\u00f3gicos que ya no representa la candidatura de Paloma Valencia, escorada hacia un \u201ccentro &#8211; izquierda\u201d plagado de mercaderes de votos; de contratos, de burocracia y carteras, propios del <b>modus operandi del Estado Profundo<\/b>: all\u00ed est\u00e1n los santistas, los Roy, los galanistas, los fajardistas, los de Claudia L\u00f3pez, los de Benedetti o los de Cristo Bustos.<\/p>\n<p>A medida que se acerca la primera vuelta presidencial y arrecian las agendas de los debates p\u00fablicos y las entrevistas, Paloma Valencia se hunde en un mar de confusiones, vaguedades y relativismos; desnuda un ego obsesivo por el poder, aunque ello represente la mutaci\u00f3n lapidaria del uribismo, con el forzado silencio del ex presidente. Una metamorfosis de esas caracter\u00edsticas no hubiera ocurrido si la candidatura estuviere en cabeza de Maria Fernanda Cabal o Paola Holguin. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p>No puede entenderse como no vieron venir, hace ya largos 24 meses, desde la orilla gerencial del partido Centro Democr\u00e1tico, el fen\u00f3meno universal de la <b>derecha popular; <\/b>de los <b>outsiders<\/b> ajenos a la infecunda pol\u00edtica de partidos tradicionales: ac\u00e1 aparecen los Abelardistas, los Bukeles, los Noboa, los Milei, los Kast, los Paz Pereira, los Mulino o los Donald Trump.<\/p>\n<p><b>*Economista y Abogado.<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luis Eduardo Brochet Pineda (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 10 de mayo de 2026.-\u00a0Como ha sido costumbre inveterada y doctrina probable durante medio siglo de pol\u00edtica colombiana, hace algunos d\u00edas el candidato presidencial \u201cindependiente y de centro\u201d, Luis Gilberto Murillo, excanciller del actual gobierno, siempre sonriente y complaciente con el madurismo, el orteguismo, el sanchizmo o el castrismo, recordado por una fugaz y l\u00e1nguida gesti\u00f3n p\u00fablica para el olvido, renunci\u00f3 a sus \u201caspiraciones presidenciales\u201d, matem\u00e1ticamente imposibles, para engrosar la campa\u00f1a de Iv\u00e1n Cepeda, heredero de un petrismo&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":59689,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1450,44,65],"tags":[2485,285,2161,288,289,2460],"class_list":["post-59688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parasladers","category-materiagris","category-opinion","tag-abelardo-de-la-espriella","tag-destacada","tag-luis-eduardo-brochet","tag-materia-gris","tag-opinion","tag-paloma-valencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59688\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}