{"id":60266,"date":"2026-10-20T10:06:37","date_gmt":"2026-10-20T15:06:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=60266"},"modified":"2026-10-20T10:06:37","modified_gmt":"2026-10-20T15:06:37","slug":"no-mas-revictimizacion-a-nuestros-ninos-y-ninas-opinion-de-carlos-figueroa-diaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=60266","title":{"rendered":"\u00a1No m\u00e1s revictimizaci\u00f3n a nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as! &#8211; Opini\u00f3n de Carlos Figueroa D\u00edaz"},"content":{"rendered":"<p><b>Por Carlos Figueroa D\u00edaz<span class=\"Apple-converted-space\"> (Director de Ideas Pol\u00edticas &#8211; Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 20 de octubre de 2026.- <\/span><\/b>La celeridad procesal es un principio jur\u00eddico que aplica para todos, especialmente cuando dentro de cualquier litigio se encuentren vinculados los ni\u00f1os y ni\u00f1as al ser sujetos de especial protecci\u00f3n constitucional. En la pr\u00e1ctica, este mandato tiene poca aplicabilidad, ratificando que, definitivamente, como dice el adagio popular: \u201cEl papel aguanta todo, hasta unos aguacates para madurar\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los despachos judiciales congestionados, se le adiciona la actitud de varios jueces, secretarios, sustanciadores, escribientes, oficiales mayores y notificadores inoperantes, que, ante la premisa de que al estar en carrera administrativa y que son inamovibles, pueden aplicar la operaci\u00f3n tortuga.<\/p>\n<p>En las facultades de Derecho desde que se vincula uno a ellas, nos hablan de los plazos perentorios, que limitan cada etapa del proceso a un tiempo fijo y obligatorio establecido por la ley, y que decir, de las improcedencias de las pr\u00f3rrogas indebidas o la simplificaci\u00f3n de tr\u00e1mites. Parece que todo qued\u00f3 en las aulas porque aquellos que cambiaron el litigio por la administraci\u00f3n de justicia, les parece que esos postulados en la pr\u00e1ctica son imposibles de aplicar.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Las demandas, ya sea en la fijaci\u00f3n de cuotas o en un ejecutivo por alimentos, duermen el sue\u00f1o de los \u201cinjustos\u201d en los juzgados de Familia, cuando hasta para otorgar una medida cautelar, los infantes deben esperar en algunos casos hasta ocho y diez meses, exactamente cuando Morfeo deje de roncar para que le sea embargado el sueldo a sus padres, y de esta manera tener la limosna del 25% o en el mejor de los casos el 50%, de lo que devengan sus progenitores.<\/p>\n<p>El viacrucis prosigue: los ni\u00f1os, adem\u00e1s de esperar el embargo de un sueldo, con la mano en la \u201cquijada\u201d y masticando el viento, les toca mirar el reloj, en ocasiones hasta quince d\u00edas, hasta cuando los plenipotenciarios jueces de la Rep\u00fablica<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>autoricen la conversi\u00f3n o entrega de los t\u00edtulos que se encuentran depositados en el Banco Agrario.<\/p>\n<p>Para vincular a un padre o a una madre irresponsable en el REDAM (Registro de Deudores Alimentarios Morosos), los abogados de los demandantes debemos encomendarnos al Esp\u00edritu Santo y a las \u00e1nimas del purgatorio para que el juez o el comisario de familia, dentro del debido proceso, lo ordene. En fin, todo lo que se trata de defender derechos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as, en este pa\u00eds es paquid\u00e9rmico.<\/p>\n<p>Las demandas o procesos de investigaci\u00f3n de paternidad, que buscan reconocer legalmente la filiaci\u00f3n de un hijo con su padre, en ningunas de las etapas posibles es din\u00e1mica: por la v\u00eda administrativa los defensores de familia manejan tantos procesos que las citas para el reconocimiento voluntario, duran de dos a tres meses. Por la v\u00eda judicial, madre e hijos deben esperar solo para la emisi\u00f3n del auto admisorio, de dos a tres meses y para una prueba de ADN, que resulta ser prioridad en el proceso, la espera es a\u00fan m\u00e1s larga. Porque el primero en el tiempo es primero en el derecho y son solo 11 los laboratorios autorizados en el pa\u00eds de acuerdo a lo establecido en la ley 721 de 2001.<\/p>\n<p>En lo penal, el delito de inasistencia alimentaria es otro de los adornos que le pusieron al c\u00f3digo. Denuncias que se presentaron desde hace 5 y 6 a\u00f1os o m\u00e1s, parece que para los fiscales no son relevantes y solo hacen parte de las estad\u00edsticas que maneja el ente investigador, dentro de la atenci\u00f3n al usuario. Muy pocas veces siquiera citan a los irresponsables que tienen a sus hijos pasando hambre.<\/p>\n<p>Como si fuera poco, los abusos sexuales a menores de edad crecen y cuando miramos las estad\u00edsticas, la cantidad de abusados, en comparaci\u00f3n con el n\u00famero de abusadores procesados y condenados, no concuerdan. Sin contar quienes quedan libres por vencimiento de t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>La Unicef junto con la Organizaci\u00f3n Internacional de Polic\u00eda Criminal (Interpol), dieron a conocer en mayo de este a\u00f1o, los resultados para Colombia de la investigaci\u00f3n Disrupting Harm, hecho sobre pr\u00e1cticas de explotaci\u00f3n y abuso sexual de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, arrojando resultados preocupantes: <b>\u201cuno de cada menor<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de edad usuario de internet (21%), sufri\u00f3 alguna forma de abuso o explotaci\u00f3n sexual, facilitado por la tecnolog\u00eda en un solo a\u00f1o, lo que equivale en n\u00fameros a cerca de 860 mil ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, entre los 12 y 17 a\u00f1os. No se trata \u00fanicamente de hechos que ocurren en l\u00ednea, sino tambi\u00e9n cuando se combinan interacciones digitales con presenciales\u201d<\/b><\/p>\n<p>Durante el 2025 la organizaci\u00f3n Aldeas Infantiles SOS Colombia, llam\u00f3 la atenci\u00f3n a las autoridades porque, seg\u00fan estudio realizado por ellos, cada d\u00eda mas de 50 ni\u00f1os y ni\u00f1as son v\u00edctimas de violencia sexual en Colombia. Lo peor, el 96% de estos casos nunca llegan a una condena. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que seg\u00fan su misi\u00f3n es la de liderar la protecci\u00f3n integral de los derechos de la ni\u00f1ez, la adolescencia y las familias en Colombia, es quien m\u00e1s reprueba las materias en favor de quienes le compete.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Esc\u00e1ndalos a montones es el com\u00fan denominador en el ICBF, a\u00f1os tras a\u00f1os, por el mal manejo de los recursos que deben favorecer a la primera infancia. En la entidad, seg\u00fan investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda, se desarrollan miles de contratos con documentaci\u00f3n falsa, en los que adem\u00e1s se inflan los precios de los alimentos para luego desviar los recursos en favor de los pol\u00edticos de las diferentes regiones para que cuando lleguen las elecciones tenga la mochila llena, para el aceite electoral. Eso sin contar lo que nos asegura una fuente \u201cque nombran un calanch\u00edn firm\u00f3n, inescrupuloso como director o en los cargos claves, para que luego de concertar, delitos contra la administraci\u00f3n p\u00fablica, ejecuten lo planeado por sus patrones\u201d. Por el perfil no se preocupe, porque en derecho las cosas como se hacen se deshacen y como buenos sastres se confecciona el traje a la medida.<\/p>\n<p>Dentro de todo este marem\u00e1gnum de desidia en la administraci\u00f3n de justicia, la voz de la Procuradur\u00eda, las Personer\u00edas como agentes del Ministerio P\u00fablico y la Defensor\u00eda del Pueblo, sigue siendo d\u00e9bil. Solo susurran, porque prevalece m\u00e1s hablar de la JEP, de los esc\u00e1ndalos de la Presidencia, entre otros temas sencillamente porque hacer valer los derechos de los ni\u00f1os en un pa\u00eds donde los victimizamos a diario no genera links en las redes sociales.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En Colombia todos los pol\u00edticos dicen querer acabar con los malos y en eso desgastan sus esfuerzos, m\u00e1s all\u00e1 de esa intenci\u00f3n creo que debemos pensar en los buenos. En las pobres criaturas que apenas empuntan su vida en un mundo conmocionado donde los adultos miramos hacia adelante y hacia arriba, pero no observamos a los peque\u00f1os que se encuentran al nivel de nuestras rodillas y el torso.<\/p>\n<p>\u00a1No los sigamos revictimizando!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Figueroa D\u00edaz (Director de Ideas Pol\u00edticas &#8211; Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 20 de octubre de 2026.- La celeridad procesal es un principio jur\u00eddico que aplica para todos, especialmente cuando dentro de cualquier litigio se encuentren vinculados los ni\u00f1os y ni\u00f1as al ser sujetos de especial protecci\u00f3n constitucional. En la pr\u00e1ctica, este mandato tiene poca aplicabilidad, ratificando que, definitivamente, como dice el adagio popular: \u201cEl papel aguanta todo, hasta unos aguacates para madurar\u201d. 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