{"id":6793,"date":"2015-06-12T06:35:24","date_gmt":"2015-06-12T11:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=6793"},"modified":"2015-06-12T06:35:24","modified_gmt":"2015-06-12T11:35:24","slug":"oh-gran-hermano-concejo-de-cartagena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=6793","title":{"rendered":"\u00a1Oh Gran Hermano, Concejo de Cartagena!"},"content":{"rendered":"<p>Por John Zamora (Director Revista Zetta).- El Gran Hermano te vigila, el Gran Hermano te protege\u2026<\/p>\n<p>Era un mundo totalmente monitoreado, donde hasta los pensamientos y el lenguaje eran examinados. Lo que no estaba en el lenguaje no pod\u00eda ser pensado. La censura era actuante, f\u00e9rrea, minuciosa. El Gran Hermano ten\u00eda c\u00e1maras de vigilancia por todos los rincones de la vida de cada ciudadano, con la excusa de querer \u00fanicamente su bienestar. Pero, eso s\u00ed, no pod\u00eda fallarle. Lo pagar\u00eda muy caro. De la tortura se encargaba el Ministerio del Amor.<\/p>\n<p>Era el mundo concebido en la ficci\u00f3n de George Orwell, quien public\u00f3 en 1949 su novela \u201c1984\u201d, anticip\u00e1ndose a lo que vemos hoy con la tecnolog\u00eda omnipresente de c\u00e1maras de vigilancia por todas partes.<\/p>\n<p>Casi 70 a\u00f1os despu\u00e9s de publicada, parece que alguien en el Concejo de Cartagena la ha le\u00eddo, y contagi\u00f3 al cuerpo de honorables en la veleidad de quererse meter en la libertad constitucional de cada cartagenero.<\/p>\n<p>Tal vez en el fondo de los temas tengan algo de raz\u00f3n, pero la forma es totalmente improcedente.<\/p>\n<p>Los proyectos de acuerdo que pretenden prohibir los mensajes violentos en las canciones, o prohibir bailes er\u00f3ticos entre menores de edad, o imponer la lectura de la Biblia, pueden tener una sana inspiraci\u00f3n \u00e9tica o moral, pero son absolutamente antidemocr\u00e1ticos e inconstitucionales. No parecen presentados por partidos de la llamada Unidad Nacional (liberales y democr\u00e1ticos, supuestamente).<\/p>\n<p>Son iniciativas orwelianas que pretenden meterse en hasta en la espiritualidad. \u00a1Es igual de insultante obligar a alguien a leer la Biblia, que el Cor\u00e1n o el Talmud! Cada cual ejerce su espiritualidad y su religiosidad a su plena libertad, y no como un Concejo pretenda imponerlo.<\/p>\n<p>Le hacen homenaje al viejo deporte nacional de querer arreglar todo con una norma. Si hay guerra, entonces la Constituci\u00f3n dice que \u201cla paz es un deber\u201d. Si los terroristas matan, un art\u00edculo nos dice que \u201cla vida es sagrada\u201d.<\/p>\n<p>Es como presentar un proyecto de acuerdo que proh\u00edba a concejales pedir contratos o tramitar OPS, o enviar mensajes cifrados al gobernante de turno con el retraso o rechazo de sus proyectos.<\/p>\n<p>Lo que se hace en estos casos es una regulaci\u00f3n que ataque al fondo del problema, no a sus formas de expresarse. \u00a1La fiebre no est\u00e1 en las cobijas! Esa es la inspiraci\u00f3n de las leyes anticorrupci\u00f3n, anti tr\u00e1mite, de contrataci\u00f3n, de transparencia, que apuntan a evitar que un pol\u00edtico o una empresa electoral se enriquezcan ama\u00f1ando contratos o perpetuando su clientela con OPS.<\/p>\n<p>En el caso de las burdas expresiones de ciertas canciones, o de los contoneos imp\u00fadicos en los bailes de menores de edad, se trata de conductas reprochables, que hacen parte de \u201cno deber ser\u201d de una sociedad. Pero tambi\u00e9n hacen parte de las libertades constitucionales, as\u00ed nos duela admitirlo. Hacen parte de la libertad de expresi\u00f3n, del libre desarrollo de la personalidad. \u00bfQu\u00e9 hacer, entonces?: \u00a1Educar!<\/p>\n<p>Es completamente facilista llegar y decir \u201cte lo proh\u00edbo\u201d y creer que se acabaron tales expresiones. La verdadera responsabilidad democr\u00e1tica del Concejo est\u00e1 en impulsar pol\u00edticas de educaci\u00f3n c\u00edvica, de valores humanos, de dignidad y de respeto por la persona humana.<\/p>\n<p>Igual perdedera de tiempo es componer una canci\u00f3n para elogiar el vello p\u00fabico, como tramitar un acuerdo prohibitivo de las libertades, sean bien o regular o mal entendidas. Por muy loable que sea la intenci\u00f3n, resulta simplista.<\/p>\n<p>Para la salud institucional del Concejo, resulta mucho mejor involucrarse en campa\u00f1as c\u00edvicas de educaci\u00f3n en valores, en alianza con medios donde se difunde la m\u00fasica criolla, con la Alcald\u00eda y sus ap\u00e9ndices de educaci\u00f3n y cultura, con la academia, con los gremios, con la sociedad civil. Queremos ver a los ni\u00f1os jugando rondas divertidas, y no imitando a la Ciciolina; queremos escuchar champetas como las del desaparecido Sayay\u00edn y no las que alaban a la delincuencia\u2026 pero en estos casos, el Concejo, cual Paola, se cree la \u00faltima Coca Cola\u2026 que se deje de miramientos, que se lo puede llevar el viento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por John Zamora (Director Revista Zetta).- El Gran Hermano te vigila, el Gran Hermano te protege\u2026 Era un mundo totalmente monitoreado, donde hasta los pensamientos y el lenguaje eran examinados. 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