{"id":7712,"date":"2015-07-30T01:01:13","date_gmt":"2015-07-30T06:01:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=7712"},"modified":"2015-07-30T01:01:13","modified_gmt":"2015-07-30T06:01:13","slug":"un-quite-a-la-muerte-capitulo-del-libro-quinto-preparado-para-ganar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=7712","title":{"rendered":"\u201cUn quite a la muerte\u201d, cap\u00edtulo del libro \u201cQuinto: preparado para ganar\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Este jueves 30 de julio a las 5:00 de la tarde en la sede principal de la campa\u00f1a Quinto Guerra Alcalde, en el barrio Getseman\u00ed, el escritor y periodista An\u00edbal Ther\u00e1n Tom dar\u00e1 a conocer detalles de su reciente libro \u201cQuinto: preparado para ganar\u201d, sobre la vida del hombre que pone a consideraci\u00f3n de los cartageneros su candidatura para gobernar a la ciudad en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>An\u00edbal Ther\u00e1n es un reconocido periodista de la ciudad, ganador de varios premios en el ejercicio de su carrera. En este libro cuenta la vida de Antonio Quinto Guerra Varela, desde su ni\u00f1ez, como se form\u00f3, su vida deportiva, los inicios en la pol\u00edtica hasta los recientes d\u00edas donde es uno de los candidatos m\u00e1s opcionados para llegar a la Alcald\u00eda de Cartagena.<\/p>\n<p>Dentro del texto biogr\u00e1fico se habla de la vida de Antonio Quinto, lo que ha sido el derecho, el deporte, la pol\u00edtica y el amor en su vida, no siendo menos importante su paso por el Concejo de Cartagena, elegido por tres periodos consecutivo.<\/p>\n<p>Este es el cap\u00edtulo 7 del libro:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un quite a la muerte<\/strong><\/p>\n<p>El 14 de marzo de 2002, d\u00eda en que Antonio Quinto Guerra Varela le hizo el quite a la muerte, el cielo se oscureci\u00f3 en un segundo y una llovizna pertinaz cay\u00f3 sobre Mahates, municipio del centro de Bol\u00edvar, obligando a sus habitantes a quedarse en sus casas como por mandato divino.<\/p>\n<p>Un silencio sepulcral envolvi\u00f3 cada rinc\u00f3n, haciendo l\u00fagubre la tarde en que hasta los grillos y sapos dejaron de cantar. Las calles de Mahates estaban solas. Un allegado a la familia consider\u00f3, ante el ambiente enrarecido que cubr\u00eda a ese pueblo en la \u00e9poca que los paramilitares hab\u00edan sembrado, a punta de cr\u00edmenes atroces, el miedo en cada rinc\u00f3n, que lo \u00fanico que quedaba por hacer era rezar para evitar que la muerte llegara y se llevara a cualquier persona, al azar, como ocurr\u00eda a cada rato.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n, ocuparon al padre Freesnes Anglar, un cura bonach\u00f3n que hab\u00eda dicho al llegar a ese pueblo procedente de Hait\u00ed que no cre\u00eda en brujas, ni espantos, ni cosas raras. \u201cYo solo creo en Dios, el \u00fanico y verdadero padre de todos\u201d, sol\u00eda repetir en los sermones en los que aprovechaba para rega\u00f1ar a los maridos bebedores de ron, a los ad\u00falteros y a todo aquel que no cre\u00eda en la palabra del Creador o ten\u00eda un comportamiento dis\u00edmil, apartado de los c\u00e1nones que rigen a nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Pasadas las cinco y media de la tarde, cuando oficiaba la misa, el padre Freesnes tom\u00f3 la Biblia e inici\u00f3 un rezo al que se le juntaron Luchy Varela, madre del pol\u00edtico, y otras rezanderas, entre ellas Labine Anderson de Tom, allegada a la familia de Quinto, esposa del pol\u00edtico conservador Nadim Tom Ripoll. El cura murmuraba en un idioma diferente: \u00a1Lat\u00edn!, dijeron despu\u00e9s entendidos, pidi\u00e9ndole a Dios que se llevara la tristeza y la mala hora que se hab\u00eda posado sobre Mahates, donde cualquiera era se\u00f1alado y, posteriormente, asesinado, muchas veces por capricho de los amigos de los paramilitares. Pero esa tarde, nadie sab\u00eda qu\u00e9 ocurr\u00eda exactamente, s\u00f3lo que la tristeza se posaba sobre el pueblo dejando un ambiente luctuoso.<\/p>\n<p>Lo cierto es que para el a\u00f1o 2001, a Quinto Guerra todo comenzaba a sonre\u00edrle, por lo que se permit\u00eda disfrutar de algunos gustos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, siguiendo a su coraz\u00f3n dio rienda suelta a su afici\u00f3n por los gallos y fue as\u00ed como se convirti\u00f3, sin darse cuenta, en un excelso criador. Al punto, que sus ejemplares comenzaron a ganar fama en los palenques que organizaban en los alrededores de Mahates por su bravura, manchando las vallas con sangre de sus opositores.<\/p>\n<p>Su fama de buen abogado administrativo crec\u00eda vertiginosamente, quiz\u00e1 paralelamente a la de buen gallero y a la del hombre generoso y buen amigo. Por eso era com\u00fan que de diversas partes del pa\u00eds lo requirieran para defender altos funcionarios, muchos de los cuales, terminaban absueltos de todos los se\u00f1alamientos.<\/p>\n<p>Uno de sus clientes, C\u00e9sar James, oriundo de San Andr\u00e9s Islas, viaj\u00f3 a Cartagena buscando soluci\u00f3n a un l\u00edo jur\u00eddico urdido por contrincantes pol\u00edticos que buscaban cercenar su posible aspiraci\u00f3n a la alcald\u00eda de Providencia (San Andr\u00e9s). El cliente pidi\u00f3 ser atendido lejos del bullicio de la ciudad, por lo que Quinto sin pensarlo lo llev\u00f3 a su finca de Mahates. Estando all\u00ed escuchando a los gallos cantar, mientras preparaban su defensa, el sanandresano le confes\u00f3 que su aspiraci\u00f3n a la Alcald\u00eda de Providencia era un hecho, por lo que necesitaba que le prestara unos buenos gallos de su cr\u00eda para igualarlos con los de su contrincante, pues all\u00e1 las fuerzas pol\u00edticas se med\u00edan en dos sentidos, con combates de aves finas y con carreras de caballo en la playa. Haciendo gala de buen anfitri\u00f3n escogi\u00f3 los cinco gallos m\u00e1s bravos y los meti\u00f3 en guacales, con el fin de que pudieran ser transportados sin ning\u00fan tipo de problema.<\/p>\n<p>Deb\u00edan ser las siete de la noche cuando se decidieron a salir de Mahates, Quinto Guerra, \u201cEl Cacha\u201d, cuidador de gallos y amigo de infancia, C\u00e9sar James y el veterinario, Kevin Altahona D\u00edaz. La noche era m\u00e1s negra que lo habitual, tanto que debieron salir con las luces altas de la camioneta para observar bien el camino casi perdido por el barro.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por esa raz\u00f3n, le subieron el volumen al radio del carro para escuchar un c\u00e9lebre vallenato de Los Betos. Al pasar por las calles de Mahates, buscando la salida, el Cacha advirti\u00f3: \u201c\u00a1Carajo, Mahates da miedo y eso que ya no hay brujas!\u201d. En el preciso momento en que Quinto Guerra se agach\u00f3 para buscar un cd, son\u00f3 estruendosamente la detonaci\u00f3n de un fusil que impact\u00f3 la camioneta donde se transportaban.<\/p>\n<p>El chofer detuvo abruptamente el veh\u00edculo y pudo advertir que C\u00e9sar James y Quinto estaban heridos. Hab\u00eda sangre por todos lados. Todo era confuso. En ese preciso momento, Mahates se qued\u00f3 a oscuras por una falla en el fluido el\u00e9ctrico, lo que enrareci\u00f3 m\u00e1s el ambiente.<\/p>\n<p>Todos los ocupantes de la camioneta quedaron estupefactos. Instantes despu\u00e9s se escuch\u00f3 decir: \u201cNos equivocamos\u201d, \u201cnos equivocamos\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los acompa\u00f1antes, \u201cEl Cacha\u201d, se baj\u00f3 gritando: \u201c\u00a1no disparen, que nos matan!\u201d. Al instante, un soldado, nacido y criado en Mahates, hab\u00eda reconocido a Quinto Guerra y por eso lloraba desconsoladamente y corr\u00eda de un lado a otro.<\/p>\n<p>Los superiores del puesto de Soldados Campesinos de Mahates salieron y se apersonaron del hecho, auxiliando a los heridos, quienes<\/p>\n<p>debieron ser valorados en el hospital de la localidad. A Quinto Guerra unas esquirlas de la bala le causaron heridas menores en la cabeza, mientras que C\u00e9sar, su amigo, result\u00f3 herido en el brazo izquierdo.<\/p>\n<p>Todos, familiares y amigos, se preguntaban qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido, debido a que la noticia se reg\u00f3 como p\u00f3lvora y algunos aseguraban que hab\u00edan matado a Quinto Guerra por no detenerse ante la se\u00f1al de pare de los soldados, quienes, precisamente, hab\u00edan llegado al pueblo con la firme intenci\u00f3n de erradicar a los paramilitares. \u00c9stos se movilizaban en camionetas nuevas con vidrios polarizados, aprovechando la noche<\/p>\n<p>buscando pasar inadvertidos.<\/p>\n<p>Lo que ocurri\u00f3 fue que confundieron el veh\u00edculo con uno parecido al que usaban los jefes paras, quienes aprovechaban la oscuridad de la noche para movilizarse entre Calamar, Mahates y pueblos cercanos.<\/p>\n<p>Finalmente, los militares aceptaron que pudo ocurrir una tragedia, dada la potencia del disparo de fusil. Seg\u00fan fuentes forenses, el tiro que impact\u00f3 la camioneta no alcanz\u00f3 a desarrollarse. Sin embargo, destroz\u00f3 internamente el veh\u00edculo. Ese d\u00eda, simplemente, Quinto Guerra volvi\u00f3 a nacer. Ya en su casa, sus familiares lamentaban el hecho, pero Quinto, comentaba, con el gracejo en la punta de la lengua: \u201cDios sabe que a\u00fan no es la hora, \u00e9l sabe que primero debo ser Alcalde de Cartagena\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este jueves 30 de julio a las 5:00 de la tarde en la sede principal de la campa\u00f1a Quinto Guerra Alcalde, en el barrio Getseman\u00ed, el escritor y periodista An\u00edbal Ther\u00e1n Tom dar\u00e1 a conocer detalles de su reciente libro \u201cQuinto: preparado para ganar\u201d, sobre la vida del hombre que pone a consideraci\u00f3n de los cartageneros su candidatura para gobernar a la ciudad en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os. 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