{"id":8974,"date":"2015-09-23T11:11:21","date_gmt":"2015-09-23T16:11:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistazetta.com\/?p=8974"},"modified":"2015-09-23T11:11:21","modified_gmt":"2015-09-23T16:11:21","slug":"extranjeros-en-un-consejo-comunitario-afro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazetta.com\/?p=8974","title":{"rendered":"\u00bfExtranjeros en un consejo comunitario afro?"},"content":{"rendered":"<p>Por Ana Mar\u00eda Cuesta.- (Especial para Revista Zetta).- Ninguna autoridad en Cartagena se ha pronunciado sobre la hist\u00f3rica y pol\u00e9mica sentencia que hace pocos d\u00edas profiri\u00f3 la Corte Constitucional sobre los afrodescendientes que trabajan y habitan en la isla de Bar\u00fa, concretamente en Playa Blanca. La Corte le dio una \u2018cachetada\u2019 a la Alcald\u00eda Distrital al conceptuar que se detengan los desalojos de los que han sido v\u00edctimas varios afrodescendientes en este paradis\u00edaco lugar, que ha sido entregado al turismo de gran envergadura. Al turismo que los colombianos promedio no pueden pagar.<\/p>\n<p>Y se enfrentaron los afrodescendientes de Playa Blanca, coadyuvados por algunos extranjeros y agrupados en la Asociaci\u00f3n de Trabajadores del Turismo -Asotuplab-, a un gigante. Al suntuoso proyecto hotelero \u201cPlaya Blanca Bar\u00fa\u201d que est\u00e1 siendo auspiciado por un importante conglomerado econ\u00f3mico y por el Gobierno a trav\u00e9s de Fonade.<\/p>\n<p>Con la orden de la Corte, los afro del lugar tendr\u00e1n voz y voto en el destino de este megaproyecto del cual hab\u00edan sido excluidos ante la renuencia de la Alcald\u00eda para reconocerlos como raizales. En ese sentido, el alto tribunal orden\u00f3 que se adelanten los tr\u00e1mites para reconocerlos como Consejo Comunitario de Comunidades Negras, y que posterior a ello, se realice una consulta previa para resarcir la violaci\u00f3n a los derechos fundamentales, que consideran, sufri\u00f3 en doble v\u00eda este grupo.<\/p>\n<p>Sin embargo, surge una pol\u00e9mica por una de las personas que present\u00f3 legalmente este recurso ante la Corte: Mar\u00eda del Carmen Garc\u00eda, representante de Asotuplab, quien tiene la paradoja de ser de nacionalidad espa\u00f1ola. La Corte la incluy\u00f3 a ella dentro de la orden para la conformaci\u00f3n de este Consejo Comunitario que, se pensaba, ser\u00eda exclusivamente de afrodescendientes. Este punto seguramente ser\u00e1 materia de debate en los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n<p>Pero pese a todos estos componentes, Cartagena luce desentendida ante esta decisi\u00f3n. Ninguna autoridad o gremio ha emitido pronunciamiento alguno como s\u00ed lo hicieron por una pol\u00e9mica balad\u00ed -que tuvo un m\u00ednimo impacto nacional- por la no inclusi\u00f3n de la Cartagena exclusiva y que enorgullece en un video que prepar\u00f3 Procolombia para la Asamblea Mundial del Turismo. Me inquieta conocer por qu\u00e9 tanto silencio ante esta controversial victoria de los afrodescendientes -y de extranjeros- en el tribunal que defiende la supremac\u00eda de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 que los gobernantes de la Heroica piensan como el magistrado Alberto Rojas R\u00edos? Rojas considera en un salvamento de voto que las personas a las que cobija este fallo no deben ser reconocidas como una comunidad negra ya que afirma que nada los distingue de las mayor\u00edas en Cartagena (serviles al turismo extranjero). De hecho pone en duda el que existan raizales en Playa Blanca al afirmar que \u201cestas personas que dicen vivir en realidad cuidan los hostales que manifiestan tener por vivienda\u201d y que algunos de los beneficiados en este fallo, como Mar\u00eda Garc\u00eda, \u201cson venezolanos, uruguayos, argentinos, espa\u00f1oles, etc., raz\u00f3n suficiente para concluir que no tienen una relaci\u00f3n ancestral con el territorio\u201d.<\/p>\n<p>El magistrado reiter\u00f3 que estas personas llegaron a Playa Blanca por dinero y a construir hostales ilegales. Sin embargo estereotipa lo que significa ser un afro en una playa colombiana: \u201clos adornos en el cabello, la preparaci\u00f3n de alimentos, la venta de frutos del mar reci\u00e9n recogidos, los masajes, la venta de conchas y adornos para el cuerpo, son pr\u00e1cticas repetidas a lo largo de su historia, absolutamente ajenas al establecimiento de hostales, la venta de bebidas alcoh\u00f3licas, la pr\u00e1ctica de deportes extremos, etc., las cuales son pr\u00e1cticas novedosas ajenas a las costumbres de las comunidades asentadas desde la \u00e9poca de la colonia en Bar\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>Cartagena clam\u00f3 en las \u00faltimas horas ante Procolombia y el Ministerio de Industria y Comercio por la reedici\u00f3n de un video que, sin el lugar com\u00fan de las murallas, perjudica a sus hoteleros. En eso se parecen sus autoridades al magistrado Rojas, quien previendo el impacto econ\u00f3mico, en otra ponencia derrotada propuso\u00a0que los afrodescendientes de este pleito se asociaran con el megaproyecto, y que todo terminara en comuni\u00f3n. Sin mayores reconocimientos.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica sentencia, que mezclar\u00eda a afrocolombianos con extranjeros en un derecho que por ley s\u00f3lo es consagrado para comunidades negras, dar\u00e1 de qu\u00e9 hablar en los pr\u00f3ximos d\u00edas. \u00bfSer\u00e1 que presenciamos una equivocaci\u00f3n de este alto tribunal o un nuevo hecho generador de jurisprudencia?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ana Mar\u00eda Cuesta.- (Especial para Revista Zetta).- Ninguna autoridad en Cartagena se ha pronunciado sobre la hist\u00f3rica y pol\u00e9mica sentencia que hace pocos d\u00edas profiri\u00f3 la Corte Constitucional sobre los afrodescendientes que trabajan y habitan en la isla de Bar\u00fa, concretamente en Playa Blanca. La Corte le dio una \u2018cachetada\u2019 a la Alcald\u00eda Distrital al conceptuar que se detengan los desalojos de los que han sido v\u00edctimas varios afrodescendientes en este paradis\u00edaco lugar, que ha sido entregado al turismo de gran envergadura. Al turismo que los colombianos promedio no&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":8979,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[44,65],"tags":[],"class_list":["post-8974","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiagris","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8974"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8974\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazetta.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}