Tardía respuesta de UdC ratifica «vulnerabilidad» de edificios

La Universidad de Cartagena esperó varias horas después de conocidas las inconsistencias de su informe, para dar fugaces explicaciones al alcalde encargado de Cartagena, Sergio Londoño, y otras horas más para dar a conocer un comunicado donde se concluye que todo lo conocido hasta hora tiene carácter preliminar, y que el estudio definitivo lo presentará la próxima semana, ratificando, no onbstante, que hay «vulnerabilidad» en las 16 edificaciones estudiadas.

Este es el comunicado expedido por el Alma Máter:

La Universidad de Cartagena informa a la opinión pública que la primera versión del informe presentado el pasado 29 de diciembre de

2017 y que contiene las conclusiones y recomendaciones del “ESTUDIO DE PATOLOGÍA ESTRUCTURAL Y VULNERABILIDAD SÍSMICA DE VERIFICACIÓN DE LAS CONDICIONES ACTUALES DE DIECISÉIS (16) EDIFICACIONES UBICADAS EN LA CIUDAD DE CARTAGENA”, es de carácter preliminar, por lo que no contiene un marco referencial ajustado, pero sí los datos, mediciones y conclusiones fundamentales que ya fueron expuestos. Esto, atendiendo a lo dispuesto en el Artículo 2 de la Ley 1523 de 2012 que obliga a cualquier ciudadano o institución a informar una vez conozca de una situación de riesgo a que se actúe de manera perentoria para su prevención.

El informe, en su primera versión, contiene la metodología para el levantamiento de información en las estructuras. En varios apartes – sin citar el autor de la metodología – se intenta explicar de forma didáctica cuáles son las condiciones que tienen las estructuras desde el punto de vista físico-químico en esta zona de Colombia, y los compara con otras regiones del continente.

La omisión de la fuente del marco referencial responde a un error de forma, más no de fondo, y no afecta los resultados de la investigación; la metodología sólo muestra de manera comparativa cuáles son los componentes que requiere una estructura para ser resistente en esta zona y las características para aguantar sismos, comparados con un estudio en México que se realizó bajo las mismas condiciones.

Estas descripciones, sostuvo el grupo de profesionales al frente de este estudio, no determinan la veracidad del informe, no influyen de manera significativa y principalmente no contaminan los resultados. Es una explicación metodológica sobre las condiciones de los elementos y los valores que se deben encontrar para su comparación.

En ese sentido, y teniendo en cuenta que se trata de un marco referencial para la extracción de la información de los elementos, y que el error de convención cometido no deslegitima ni contamina el trabajo pues en ningún momento influye en el resultado, la Universidad de Cartagena ratifica los resultados obtenidos en el estudio ejecutado en convenio con la Alcaldía Distrital para determinar la vulnerabilidad de las 16 edificaciones estudiadas.

INFORME FINAL SE ENTREGARÁ LA OTRA SEMANA

El informe final será presentado a la Alcaldía de Cartagena a través de la Oficina de Control Urbano la próxima semana. Guilliam Barboza, director técnico del estudio, explicó que esta clase de investigaciones constan de varios componentes: el geotécnico, la patología y el análisis estructural. No se puede concluir la vulnerabilidad de un edificio a partir de datos de laboratorio o con inspección ocular a la estructura en general, que es lo que han pretendido hacer algunos profesionales del gremio.

“El procedimiento obedece a una programación de actividades, toma de datos, toma de muestras, estudio de los resultados, verificación en oficina, generación de un modelo estructural, aplicación de cargas con sus combinaciones, análisis de resultados, consideraciones varias de condiciones y calidad del concreto y finalmente en junta general de todos los componentes se toman las decisiones finales sobre la vulnerabilidad del edificio en cuestión”, comentó el estructuralista Arnoldo Berrocal.

Barboza, con Magister en Geotecnia apuntó que durante el estudio se detectaron cimentaciones desplantadas en el terreno natural sin ningún tipo de tratamiento, rellenos inadecuados (bolsas de basura, restos de escombros, material contaminado y no compactado), e igualmente un dimensionamiento de la cimentación insuficiente para las condiciones de carga de la estructura.

La investigación patológica realizada por profesionales de la Universidad de Cartagena consistió en la verificación de las propiedades de los concretos que constituyen cada edificación, a través de ensayos en núcleos extraídos, ensayos de ultrasonidos, pruebas de impacto en vigas, columnas y losas, pruebas de carbonatación, detección del acero de refuerzo, profundidad del recubrimiento y estado de corrosión del acero. En algunos edificios se encontraron valores de resistencias del concreto menores a 17 MPa, por lo que la toma de núcleos fue muy selectiva.

Los ensayos de esclerometría se realizaron con base al procedimiento establecido por la norma NTC 3692, y se tomaron 95 muestras. Los ensayos de ultrasonido se hicieron siguiendo los requerimientos de la Norma NTC 4325 y se tomaron 526 muestras; la extracción de núcleos se realizó según lo establecido en la norma NTC 3658, y se tomaron 56 muestras.

Por otro lado, se aclara que la Universidad de Cartagena en el desarrollo de sus proyectos contrata las actividades que se requieran para el desarrollo de cualquiera de sus convenios. En el particular, se contrataron servicios y profesionales que se necesitaban para optimizar el cumplimiento del objeto del convenio, cuya ejecución general estuvo a cargo de profesionales de planta de la Universidad.

El equipo de trabajo de campo fue conformado por profesionales y mano de obra no calificada que fue la encargada de todas las labores de excavación, rotura de pavimento, descubrimiento de hierro, entre otras labores, ya que el personal especializado se encargó del análisis de datos y muestras que se tomaron en campo.