Unidad o fractura: El dilema de la derecha en la recta final – Opinión de Reynaldo Tovar

Por Reynaldo Tovar Carrasquilla (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 10 de mayo de 2026.- Mientras Colombia pide seguridad, empleo y autoridad, parte de la derecha sigue perdiendo tiempo peleándose entre sí, muy a pesar que solo quedan tres semanas de que acudamos a las urnas, la derecha se encuentra en un punto de no retorno. 

El panorama es claro: mientras la base electoral exige a gritos una propuesta sólida que devuelva la estabilidad y el progreso, las campañas de Abelardo y Paloma parecen atrapadas en una espiral de ataques cruzados. Es una dinámica peligrosa que amenaza con fragmentar un voto que hoy más que nunca necesita cohesión, pensando en una eventual o muy segura segunda vuelta.

El fragor de la contienda es comprensible, pero cuando las críticas dejan de ser programáticas para volverse personales, el único que celebra es el adversario ideológico. La firmeza contra la izquierda no puede convertirse en división entre quienes defendemos el orden y la libertad. 

Para quienes hemos acompañado este proceso con convicción, especialmente aquellos que vemos en Abelardo una esperanza real desde hace casi un año, el mensaje es uno solo: es momento de bajar esta confrontación porque divididos celebran ellos y unidos gana Colombia.

La prudencia no es debilidad; es estrategia pura. Moderar el tono entre ambas campañas es vital por tres razones que el ciudadano de a pie entiende perfectamente:

Respeto al electorado: El votante busca seguridad y soluciones, no un espectáculo de discusiones internas que solo generan incertidumbre.

Priorizar lo importante: Cada segundo que se gasta respondiendo un agravio es un segundo que se le roba a la difusión de las propuestas que el país necesita conocer.

Cicatrizar para avanzar: Si los ataques de hoy son demasiado profundos, será muy difícil construir la alianza necesaria para una segunda vuelta. No podemos quemar los puentes que tendremos que cruzar mañana.

Dentro del equipo de Abelardo, el optimismo no es una fachada; es el motor que mueve la campaña. Hay una fe intacta en que, con más trabajo duro y más calle, es posible lograr una victoria contundente en primera vuelta. No es un sueño lejano, es una posibilidad real si nos enfocamos en lo que verdaderamente importa: el territorio.

Estamos trabajando con el alma, con el respaldo de un pueblo que quienes anhela un nuevo orden, y de la mano de DIOS, Colombia tendrá la tranquilidad que se merece. En estos últimos 21 días, la consigna es que, en cada rincón de nuestro país se conozca el mensaje del tigre, el de la Patria Milagro. La cercanía con la gente y la coherencia de vida de Abelardo son nuestras mejores cartas de presentación.

La derecha no puede darse el lujo de fracturarse, y muchos creemos en la madurez de Abelardo y Paloma, así como la sensatez de sus equipos, para poder dictar la sentencia en las urnas. La historia nos ha enseñado que las grandes victorias se construyen uniendo corazones, no dividiendo fuerzas. Menos ego, más país, ese es hoy el clamor silencioso de millones de colombianos.

Reynaldo Tovar Carrasquilla

Abogado, empresario y activista social