
Por José Ricardo Bello Espinosa (Director Revista Córner).- (Especial para Revista Zetta).- Kansas City, EE. UU., 3 de julio de 2026.– Al llegar a Kansas City para el cuarto partido de Colombia en el Mundial 2026, hay muchos aspectos por destacar en este camino mundialista.
LA MANCHA AMARILLA
La presencia de los aficionados colombianos en cada rincón de los Estados Unidos es impresionante. Han arribado en carros, aviones y buses, haciendo sentir el orgullo de ser colombiano en cada parte del planeta.
El sentimiento y el nacionalismo expresados a través de las redes sociales son absolutos en el respaldo a esta generación que ha dado mucho de qué hablar en los dos últimos años, desde la Copa América 2024, donde Colombia obtuvo el subcampeonato.
El comportamiento deportivo despierta una enorme esperanza. Los resultados de los tres partidos —dos triunfos ante Uzbekistán y Congo, y un empate frente a Portugal— crean un gran optimismo entre los hinchas de la Selección Colombia, más aún cuando los rivales que debe enfrentar en dieciseisavos y octavos, en el papel, son selecciones a las que se les puede competir y vencer.
Pero los partidos hay que jugarlos. Primero está Ghana y, posteriormente, Suiza. Habrá que generar opciones, convertir goles y consolidar el crecimiento del fútbol colombiano, permitiendo soñar con unas semifinales e incluso una final, instancias a las que Colombia nunca ha llegado en un campeonato mundial de fútbol.
EL EQUIPO COLOMBIANO
El comportamiento colectivo e individual ha dejado conceptos claros. Camilo Vargas ha respondido en momentos clave, luego de aquel gol recibido ante Uzbekistán, y han sido muchos más los aciertos que resaltan su labor.
El comportamiento de la defensa ha sido brillante, especialmente en el partido frente a Portugal. Daniel Muñoz, con sus goles en los primeros partidos, es quizás el mejor jugador de Colombia en el torneo. Davinson Sánchez, con su grandeza y templanza en la zona central, acompañado de Lucumí, ha respondido hasta hoy a las exigencias del campeonato.
En la mitad del campo, Gustavo Puerta demostró por qué se le confió la titularidad. Jhon Arias ha ratificado su gran nivel y James Rodríguez se ha mostrado maduro en sus funciones, aunque le ha faltado algo de físico durante los minutos que ha estado en cancha. Ha cumplido, sobre todo frente a Portugal, aunque todavía está lejos del James Rodríguez goleador de 2014. Hasta ahora, pasa el examen.
En la delantera está el saldo en rojo. Ni Suárez ni Córdoba aparecen en el marcador, y Luis Díaz no ha sido el desequilibrio esperado, pese a los antecedentes y pergaminos que traía de su temporada con el Bayern Múnich.
EL RIVAL
El rival de hoy, Ghana, invita a no confiarse. Colombia deberá mantener la disciplina táctica. Ghana ganó un partido, empató otro y perdió uno en la primera ronda. Quiere hacer historia y, por eso, el equipo colombiano deberá imponer condiciones, aprovechar su manejo del balón y evitar cualquier sorpresa del conjunto africano.
Será la sexta ocasión en que Colombia enfrente a una selección africana en un Mundial. El balance registra cuatro victorias —ante Túnez, Costa de Marfil (2014), Senegal (2018) y Congo (2026)— y una derrota frente a Camerún en Italia 1990.
PACIENCIA
Colombia debe tener paciencia. El planteamiento táctico necesita variantes. Hay que buscar más a Luis Díaz, crearle espacios y darle oportunidades para rematar y concretar.
Ghana tiene como entrenador a Carlos Queiroz, quien dirigió a Colombia y seguramente buscará una revancha deportiva. Además, cuenta con varios jugadores que militan en Europa.
Pero si Colombia logra hacer sinergia con sus individualidades y rompe el marcador temprano, Ghana podría llevarse una sorpresa. Sin embargo, si el conjunto africano logra asentarse en el campo, el sorprendido podría ser Colombia, especialmente si el partido llega a la prórroga o a los lanzamientos desde el punto penal, instancia en la que las estadísticas mundialistas no favorecen al equipo nacional.
EL VAR Y EL MARKETING
Este Mundial 2026 ha estado rodeado de jugadas polémicas determinadas por el VAR y por decisiones arbitrales.
Colombia lucha por romper otra estadística: alcanzar por primera vez una semifinal y aspirar a disputar una final.
Las grandes asistencias a los estadios, acompañadas de los fan fest y las estrategias de mercadeo, tienen en Colombia uno de sus grandes protagonistas, junto con Argentina, liderada por Messi; Brasil, con sus tradicionales torcidas; México, con su masivo acompañamiento; y Estados Unidos, que ha sorprendido con sus brillantes presentaciones.
Caso aparte merecen los aficionados europeos, cuya presencia ha impulsado ventas récord de cerveza durante este verano mundialista.
LAS POSIBILIDADES
¿Tendrá Colombia la oportunidad de conseguir el título?
Si supera estos dos compromisos, llegará a los cuartos de final e igualará la campaña de Brasil 2014, primer gran objetivo del técnico Néstor Lorenzo.
A partir de allí ingresaría a una zona reservada para las grandes potencias del fútbol mundial, donde el reto será mantenerse entre la élite y alimentar la esperanza de enfrentar a selecciones como Argentina o Brasil, siempre y cuando ambas también logren avanzar.
Soñar no cuesta nada y la esperanza sigue intacta.
En cada rincón de Kansas City, Houston, Miami, Cartagena y toda Colombia se siente la pasión y el sentimiento.
Si el triunfo llega, que sea de la mejor manera, para que todo se consiga con paz y tranquilidad y continúe este camino mundialista que tiene como destino final Nueva York, el domingo 19 de julio.
Hay que destacar que la organización del torneo ha sido un éxito. A pesar de las enormes distancias entre las ciudades sede, la infraestructura está diseñada para brindar la mejor atención a los aficionados que se desplazan por los tres países organizadores del Mundial 2026: México, Canadá y Estados Unidos.
Los mundiales se viven una sola vez y, por eso, la pluralidad cultural invita a disfrutarlos con intensidad, aunque después los números económicos no cuadren. Eso pasa a un segundo plano si cuadran los números de la Selección Colombia.
Hasta la próxima.
PRENDAN LA RADIO. ENCIENDAN LA TELEVISIÓN. NO ME MOLESTEN, QUE HOY JUEGA LA SELE.
¡VIVA COLOMBIA, AL RITMO QUE NOS UNE!
