
Comfenalco y Colectivo Traso colideraron la novena edición de este encuentro, que durante dos jornadas convocó a docentes, agentes educativos, entidades públicas, academia, organizaciones sociales y aliados en torno al desarrollo integral de las infancias.
Cartagena de Indias, 31 de julio de 2026. ¿Cómo construir entornos capaces de reconocer las distintas formas de aprender, comunicarse y relacionarse de las niñas y los niños? Esta pregunta orientó la Novena Ruta Académica por la Transformación Social, realizada bajo el lema Infancias 360°: Corresponsabilidad para el desarrollo con calidad.

Durante dos jornadas, representantes del sector educativo, entidades gubernamentales, universidades, organizaciones sociales, empresas y profesionales de la primera infancia compartieron conocimientos, herramientas y experiencias. El encuentro reafirmó que garantizar una atención integral de calidad requiere la participación articulada de familias, instituciones, comunidades, academia, sector privado y Estado.

En la apertura, Liliana Puello López, directora de Educación de Colectivo TRASO, destacó que la transformación social comienza desde los primeros años de vida y que hablar sobre las infancias debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de Cartagena y Bolívar.
“Conversar sobre primera infancia es un asunto que nos atañe a todos y todas”, afirmó Puello, al recordar que durante esta etapa se construyen bases fundamentales para el aprendizaje, la convivencia, la identidad y el desarrollo emocional.

Por su parte, Ricardo Senior, subdirector de Educación de Comfenalco, resaltó la importancia de generar espacios de reflexión y aprendizaje que permitan fortalecer las capacidades de quienes acompañan el desarrollo de las niñas y los niños.
«La transformación social comienza cuando entendemos que la infancia es una responsabilidad compartida. Desde Comfenalco creemos firmemente en la educación como motor de cambio y en la necesidad de articular esfuerzos entre familias, instituciones, academia, sector privado y Estado para garantizar mejores oportunidades de desarrollo para la niñez», señaló.

Asimismo, destacó que la Ruta Académica se ha consolidado como un escenario de construcción colectiva que promueve el intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas para avanzar hacia una sociedad más inclusiva y equitativa.
La agenda académica comenzó con Elisa Peláez Restrepo, quien abordó la relación entre neuroeducación, diversidad e inclusión. Una de sus principales reflexiones estuvo relacionada con el vínculo que se construye en el aula como punto de partida para conocer a cada niña y niño y adaptar las prácticas pedagógicas a sus necesidades, capacidades y formas de aprender.

Posteriormente, Liliana Puello presentó un panorama de la primera infancia en Cartagena y Bolívar, con información sobre población, educación inicial, salud, nutrición, inclusión y caracterización. Su intervención mostró la importancia de contar con datos de calidad para reconocer avances, detectar brechas y orientar respuestas más oportunas desde las instituciones y los territorios.
La evaluación también ocupó un lugar central dentro de la programación. Steve Fernando Pedraza Vargas, profesional del Ministerio de Educación Nacional, explicó que evaluar no consiste solamente en medir resultados. También permite comprender lo que ocurre dentro de los entornos educativos, fortalecer las prácticas pedagógicas y convertir la evidencia en decisiones que mejoren el sistema.

El arte y la cultura acompañaron estas reflexiones durante la jornada. Las niñas y los niños de la Institución Educativa E.E. Camilo Torres, de Mahates, presentaron Son de Negro, mientras que el Centro de Excelencia para la Primera Infancia compartió El ciclo del agua creativo, una puesta en escena que integró aprendizaje, movimiento y exploración del entorno.
La Corporación Puro Cuento desarrolló, además, la experiencia Leer las Infancias, que combinó literatura, música, narración oral y juego. A través de un ejercicio sobre experiencias de exclusión y acogida, los participantes reflexionaron sobre la empatía y la construcción de prácticas más inclusivas.

Después de nueve ediciones, la Ruta Académica continúa consolidándose como un espacio para aprender, fortalecer capacidades y conectar a quienes trabajan diariamente por la primera infancia. Las dos jornadas dejaron nuevas herramientas y un compromiso común: construir entornos donde cada niña y cada niño pueda aprender, participar y desarrollar plenamente sus capacidades.

