También soy víctima de la crisis en el sistema de salud

Por Alonso José del Río Cabarcas

Representante a la Cámara por el departamento de Bolívar

¿Cuánto más debemos esperar los colombianos y colombianas para solucionar la crisis del sistema de  salud?  Hemos llegado a una situación de colapso que parece increíble. Las EPS motivadas exclusivamente por el lucro, ponen en riesgo la prestación de un servicio fundamental como es la salud.

Al igual que el suscrito, muchos cartageneros han acudido al Nuevo Hospital de Bocagrande, en búsqueda de un servicio de urgencias para atender los accidentes que sufren en el desarrollo de sus actividades. El día sábado llegué al mencionado hospital, después de sufrir una caída que ocasionó una fractura en mi brazo, siendo la respuesta del personal que no tenían camas de hospitalización disponibles para atenderme; horas después en una silla de la sala de urgencias me fue aplicado un calmante para el dolor.

Una vez realizados los exámenes de rigor, se concluyó que había tenido una fractura en el cuello del húmero y su tratamiento requería una intervención quirúrgica. Para sorpresa mía y de mi familia, el hospital no procedió a realizarla debido a que la EPS a la cual me encuentro afiliado, EPS SURA, no había autorizado el procedimiento debido a que los auditores médicos no laboraban los fines de semana, ni días festivos, razón por la debía esperar hasta el día martes (primer día hábil de esta semana) por la autorización.

Frente a lo anterior, me pregunto: ¿el artículo 48 de la nuestra Constitución exime a las EPS de prestar un servicio fundamental e irrenunciable, como es la salud, en los fines de semana y festivos? ¿O si los usuarios debemos avisar con antelación nuestras calamidades para que dejen autorizados los procedimientos necesarios?

El hospital me comunicó que podrían proceder con la cirugía sólo si entregaba un depósito de seis millones de pesos ($6.000.000), para cubrir los gastos mientras la EPS SURA daba la autorización. Invadido por el dolor y con la ayuda de mi familia, entregamos el dinero solicitado y la cirugía se realizó con éxito el día de ayer.

Esta situación nuevamente me llevó nuevamente a reflexionar sobre los siguientes aspectos, ¿Qué sucede con los usuarios que carecen de recursos economicos? ¿Por qué las EPS responden nuevamente con la ausencia de sus funcionarios? ¿Por qué la situación de salud de un paciente tiene que verse agravada por un problema de tipo administrativo? ¿Cuál es el criterio de las EPS para determinar los horarios de sus funcionarios e interventores, la salud de sus usuarios, sus costos de operación, las ganancias en el periodo? ¿Por qué los usuarios del servicio de salud tienen que sufrir las consecuencias de los costos de operación para las EPS, el que sus empleados trabajen los fines de semana y días festivos, con graves perjuicios para su salud?

En este momento me encuentro en recuperación, no obstante he decidido emitir este comunicado a la opinión pública con el objetivo de presentar un testimonio sobre la situación que viven todos los días millones de colombianos y colombianas por la negligencia y afán de lucro de las EPS. Es necesario iniciar sin prórroga alguna, una reforma estructural al sistema de salud. El incentivo del sistema no debe ser otro distinto a la salud y el bienestar de los colombianos y colombianas, y no el lucro, como lo es en el actual sistema.

En este momento, en mi calidad de Representante a la Cámara, junto a mi familia y mi UTL trabajamos en una proposición de debate de control político al sistema de salud, con miras a diseñar un proyecto de reforma que solucione de manera estructural el colapso del sistema de salud en Colombia.

Cartagena, Octubre 14 de 2014