
Cartagena de Indias, 9 de septiembre de 2025.- El representante a la Cámara por Bolívar, Fernando Niño, celebró el anuncio de la pavimentación de la vía principal que conecta a Tierra Baja con el barrio El Pozón, una obra largamente esperada que beneficiará a miles de familias, mejorando la movilidad y contribuyendo al desarrollo de la zona.
Sin embargo, el congresista advirtió que este avance no puede hacer olvidar una deuda histórica mucho más profunda con esta comunidad: la construcción del sistema de alcantarillado, ordenada por la Corte Constitucional desde 2014 y que aún hoy, más de una década después, no se ha cumplido.
Niño recordó que mientras las aguas residuales de toda Cartagena son transportadas a través de una tubería que atraviesa Tierra Baja hacia el emisario submarino, sus habitantes aún deben vivir con pozas sépticas dentro de sus viviendas, en condiciones indignas y altamente insalubres. Esta situación se agravó a finales de 2024 y comienzos de 2025, cuando la tubería colapsó en dos ocasiones, inundando calles y hogares con aguas negras y afectando a más de 660 familias, cerca de 2.600 personas.
Actualmente, la empresa Aguas de Cartagena enfrenta una demanda por acción de grupo, con pretensiones que superan los 900 mil millones de pesos. “Es muy probable que la empresa sea declarada responsable. Pero al final, esos daños los pagaremos todos los cartageneros con nuestros impuestos”, advirtió el representante.
Fernando Niño reiteró su respaldo a todas las obras que impulsen el desarrollo y la conectividad de Cartagena, pero enfatizó que no se puede seguir postergando la justicia ambiental y sanitaria que merece Tierra Baja. “No más discriminación ambiental, no más comunidades olvidadas. Es momento de que Cartagena crezca con justicia, con equidad y con respeto por sus comunidades”, concluyó.
