
Cartagena de Indias, 15 de septiembre de 2025.- En Cartagena de Indias, cada septiembre trae consigo la promesa de un futuro distinto. No se trata solo de la llegada de la brisa decembrina anticipada que tanto caracteriza a la costa Caribe, sino de un movimiento que une sueños, cultura y sostenibilidad: la IX Feria de Negocios Verdes de Cardique. Este año, bajo el liderazgo visionario de Ángelo Bacci, director de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), el encuentro «verde» más importante del departamento, reafirma que es más que una vitrina comercial: es un manifiesto de esperanza, innovación y compromiso con el cuidado del planeta.

La feria, que se realizará los días 19 y 20 de septiembre, a lo largo y ancho de los pasillos del centro comercial Caribe Plaza, reunirá a más de 70 emprendedores del centro y norte de Bolívar que han transformado sus conocimientos, tradiciones y oficios en proyectos sostenibles. Ellos, son los verdaderos protagonistas de una apuesta que no solo impulsa la economía, sino que también protege la biodiversidad, el patrimonio cultural y el tejido social de toda una región que forja con resiliencia un futuro prometedor.
Y en esta novena versión, el atractivo es la Feria Kids, un espacio creado para que niñas y niños se conviertan en sembradores de sostenibilidad, aprendan el valor del emprendimiento y sueñen con empresas verdes que marquen la diferencia desde la infancia.

De forma ininterrumpida, desde el año 2016, Cardique ha hecho de esta feria un escenario imprescindible en el calendario de Cartagena y municipios que están en su jurisdicion. Pero lo que la hace única es la visión clara de su director, Ángelo Bacci, quien ha comprendido que la sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino un proceso real que se construye junto a la gente.
“Apoyar a los emprendedores verdes es apoyar la vida misma. Cada producto, cada servicio que se muestra y vende en esta feria es una semilla de futuro”, afirma Bacci en referencia al impacto positivo que generan estos negocios en las comunidades y en el medioambiente.

Bajo su liderazgo, Cardique ha logrado consolidar un modelo que trasciende lo ambiental y lo económico, convirtiendo la feria en un punto de encuentro para campesinos, artesanos, operadores turísticos, chefs, artistas y ahora, también, para los niños y niñas que comienzan a descubrir el poder del emprendimiento responsable.
Otro de los grandes atractivos de esta edición será el show de cocina en vivo en la terraza del centro comercial. Reconocidos chefs invitados prepararán recetas típicas con un toque innovador, utilizando productos frescos de los mismos emprendedores de la feria.
Será una oportunidad única para que los visitantes no solo degusten platos deliciosos, sino que entiendan cómo detrás de cada ingrediente hay un proceso de cuidado al medioambiente y apoyo a los campesinos locales.

Este espacio no es un simple espectáculo gastronómico; es un puente entre la tradición culinaria y el futuro, donde cada receta es una metáfora de resiliencia y creatividad.
La Feria de Negocios Verdes de Cardique no solo beneficia a quienes visitan el evento, también fortalece el tejido empresarial de la región. Este año, nuevamente se realizará una rueda de negocios en la que grandes compradores, como hoteles, supermercados y entidades del Estado, podrán establecer alianzas con los emprendedores participantes.
Esto significa que los productos sostenibles no solo estarán en las ferias o en las plazas locales, sino que podrán llegar a mercados más amplios, generando ingresos y empleo en comunidades que históricamente han enfrentado dificultades económicas.
En palabras de Bacci: “Cada alianza que nace en esta rueda de negocios es un paso hacia una economía más inclusiva y responsable con el ambiente”.
No cabe duda que el centro comercial Caribe Plaza volverá a transformarse en un corredor vibrante donde los colores, aromas y sabores del Caribe se mezclarán con propuestas innovadoras. Allí, los visitantes podrán recorrer más de 70 stands con una oferta diversa:
Productos agrícolas sostenibles: frutas frescas, miel, yogures, tubérculos y hortalizas cultivadas con prácticas responsables.
Artesanías con identidad: mochilas, hamacas y collares tejidos a mano, donde cada nudo cuenta una historia ancestral.
Moda ecológica: prendas creadas a partir de materiales reciclados o procesos amigables con el ambiente.
Turismo responsable: rutas agroecológicas, experiencias comunitarias y alojamientos que permiten descubrir la riqueza natural sin dañarla.
Tecnologías verdes y restauración ecológica: propuestas innovadoras que le apuestan al aprovechamiento de residuos y la regeneración de ecosistemas.
Pero lo que más emociona a los asistentes no es solo comprar o conocer, sino vivir experiencias que conectan a las personas con la esencia de la sostenibilidad.

