ANI tiene «el peor desempeño del sector Transporte en los últimos siete años»

Informe de www.portafolio.com titulado «La ANI comprometió casi todo su presupuesto en 2025, pero solo ejecutó el 34,5% en la vigencia», indica: «Se dejaron sin girar $5 billones en inversión al corte de diciembre. Varios corredores siguen sin recibir pagos».

La información tiene la firma de la periodista María Camila Monsalve Martínez, y se puede encontrar en este enlace:

https://www.portafolio.co/economia/infraestructura/la-ani-comprometio-casi-todo-su-presupuesto-en-2025-pero-solo-ejecuto-el-34-5-en-la-vigencia-491780

Este es el texto del artículo de Portafolio, prestigioso medio especializado en información económica:

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) comprometió el 99,5% de su presupuesto de inversión en 2025, es decir, prácticamente amarró hasta el último peso en contratos y obligaciones, pero solo ejecutó el 34,5% de ese mismo rubro durante la vigencia.

Así lo revela un informe de la Dirección de Análisis Económico e Investigaciones de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (DAE-CCI), construido a partir de datos del Ministerio de Hacienda, que califica este resultado como el peor desempeño del sector Transporte en los últimos siete años.

De los $8,36 billones que tuvo disponibles en 2025, la ANI pagó $2,88 billones al corte del año. El resto quedó constituido como reserva presupuestal para cancelarse en 2026. Entre enero y febrero de el año en curso la Agencia giró una parte adicional, pero al 28 de febrero todavía quedaban $1,39 billones sin cancelar, según el informe de ejecución presupuestal de la entidad.

Esta brecha significa que ese dinero que las empresas a cargo de los grandes corredores viales necesitaban para pagar obras ya ejecutadas, cubrir costos de operación y honrar sus obligaciones con el sistema financiero, no ha sido pagado.

Lo comprometido y lo pagado realmente por la ANI  

El informe de la DAE-CCI señala dos factores que explican la magnitud del problema. El primero es que la ANI no pagó las vigencias futuras de los proyectos concesionados antes del 31 de diciembre de 2025, aunque el plazo contractual para esos giros era el 15 de febrero de 2026.
El segundo factor es el recorte presupuestal que sufrió la entidad, pues comenzó 2025 con una apropiación inicial de $9,53 billones y terminó el año con $8,36 billones disponibles, para una reducción de $1,16 billones asociada a los ajustes del Decreto 1477 de 2025, mediante el cual el Gobierno liquidó el Presupuesto General de la Nación para la vigencia fiscal de 2026.
Es decir, la entidad ejecutó tan solo el 20,4% de su presupuesto de inversión, el peor indicador entre las tres entidades principales del sector (ANI, Invías y Aerocivil).
El informe precisa que la ejecución total de la ANI en 2025 quedó 26,6 puntos porcentuales por debajo del promedio registrado entre 2019 y 2024.
El resultado fue que la ANI pagó $2,88 billones de una apropiación vigente de $8,36 billones. Los $5 billones restantes quedaron constituidos como reserva presupuestal, en su mayoría correspondientes a vigencias futuras de proyectos concesionados cuyo plazo contractual de pago era el 15 de febrero de 2026.

Los corredores que llegaron a febrero de 2026 sin recibir pagos

El informe de ejecución presupuestal de la ANI con corte al 28 de febrero de 2026, firmado por Gustavo Adolfo Salazar Herrán, vicepresidente de Gestión Corporativa, muestra que la deuda acumulada no ha sido saldada en su totalidad.
Al cierre de ese mes, la agencia registraba $4,84 billones en reservas presupuestales constituidas desde 2025, de las cuales había pagado $3,99 billones. Lo que quiere decir que el saldo pendiente superaba $1,37 billones.
La revisión sistemática del documento revela que la mayoría de las concesiones sí recibieron sus giros en los primeros dos meses del año. Corredores como Pamplona–Cúcuta, Autopista Conexión Pacífico 1, Conexión Norte y Rumichaca–Pasto, entre otros, aparecen con pagos acumulados iguales a sus reservas constituidas.
Y diguran otros con avances, pero no en su totalidad, como el corredor Cartagena-Barranquilla y  Villavicencio–Yopal.   
Sin embargo, dentro de ese rezago, otras vías aparecen con pagos acumulados en cero al 28 de febrero. Estos son: Puerto Salgar–Barrancabermeja, que atraviesa Cundinamarca, Boyacá y Santander, con $367.000 millones sin cancelar; Buenaventura–Loboguerrero–Buga, en el Valle del Cauca, con $247.000 de millones pendientes; Popayán–Santander de Quilichao, en el Cauca, con $249.000 millones sin girar; y Sabana de Torres–Curumaní, en Santander y Cesar, con $179.000 millones.
A estos se suma el rubro de control y seguimiento a vías primarias concesionadas, con $48.000 millones de obligaciones sin pagar

El riesgo contractual que acumula la demora  

Los patrimonios autónomos de cada concesión son los vehículos jurídicos a través de los cuales fluyen los recursos del Estado hacia las obras. Cuando esos giros no llegan, las concesionarias deben cubrir con recursos propios o con crédito los costos de construcción, operación y servicio de deuda con el sistema financiero.
Una situación que genera intereses, presiona los flujos de caja de los proyectos y puede activar mecanismos de reclamación previstos en los contratos de concesión, que a su vez pueden derivar en procesos arbitrales o en reconocimiento de compensaciones a cargo del Estado.
La ANI tiene apropiados $3.500 millones para laudos arbitrales en su presupuesto de 2026, lo que indica que el riesgo de reclamaciones contractuales ya está incorporado en la planeación financiera de la entidad.
El rubro 80, correspondiente a obras complementarias, gestión social, ambiental y predial de contratos de concesión, aparece además con un pago parcial: de $40.964 millones en reservas, se habían cancelado $40.684 millones al corte de febrero, dejando $280 millones pendientes.
El informe de la DAE-CCI concluye que el sector Transporte «no sólo se consolidó como el sector productivo con menor ejecución presupuestal durante la vigencia 2025, sino que, a su vez, tal resultado corresponde al peor desempeño del sector en los últimos siete años».
MARÍA CAMILA MONSALVE MARTÍNEZ
Portafolio