De sablazo en sablazo – Artículo de John Zamora

Por John Zamora (Director de Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 14 de julio de 2026.- Haciéndole competencia a la intensa ola de calor, ha llegado con toda notoriedad la temporada de sablazos, tanto en lo nacional como lo doméstico.

Dada la reciente elección presidencial del “Tigre”, lo lógico era la expectativa por la designación de ministros, donde varios se anticiparon y se dieron a la torpe tarea de autoproclamarse candidatos a carteras.

A la fecha van 13 nombramientos, quedando pendiente los ministerios de Salud, Trabajo, Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), Cultura, y Ciencia, Tecnología e Innovación.

Ha sido un espectáculo cómico-político el que varios ilusos han protagonizado, poniendo a mover sus nombres como los que “suenan” para tal ministerio, asegurando así el fracaso de su sainete.

Esta comedia terminará pronto cuando Abelardo complete los anuncios de su gabinete, y los que se autocandidatizaron volverán a autocandidatizarse para  cualquier otro cargo que sus apetitos burocráticos divisen.

A la par, hay otro canal de comedia abierto para las candidaturas a la Alcaldía de Cartagena de Indias, con protagonistas de todos los pelambres: Desde el mediocre funcionario del actual gobierno nacional, pasando por burdos encantandores de lombrices (porque ni con serpientes pueden), hasta los candidatos de siempre, esos que nunca serán alcaldes.

Aquí los sablazos pululan y causan hilaridad.

El más carcajeante es el de un burócrata camaleónico, que cuando le convenía fue conservador, para luego acomodarse como liberal, y hoy posa de ultra petrista, mientras la entidad a su cargo ha naufragado en mediocridad, tal como lo acreditan certeras mediciones ténicas independientes. Perfil perfecto para autoproclamarse candidato a la Alcaldía, para diversión de la tribuna.

No menos alucinante es el gran combo de “propietarios” de los votos del petrismo, que sacan cuentas alegres con los votos mayoritarios logrados en las pasadas elecciones presidenciales. (Que nadie les diga que confunden corozos con manzanas).

Para este cardumen, lo importante es tirar es sablazo y apostarle al “¡¿qué tal… qué tal que me suene la flauta?!

El divertimento no estaría completo sin “los de siempre”. Los candidatos profesionales a la Alcaldía, que cada cuatro años se postulan, y todos sabemos el final de la policomedia: se entregan al mejor postor, en un canje de favores.

Menos mal que la ciudadanía tiene claro quiénes son estos comediantes, y sabe que son incapaces de mantener en alza el brillo de Cartagena, como lo ha hecho plausiblemente el alcalde Dumek Turbay, y quien quiera sucederlo tiene que demostrar que tiene capacidad de maniobra para lo serio, y no facultades fatuas para la comedia. Ojo, que ya tuvimos un payaso y resultó desastroso, y todo porque tiró el sablazo.