
Por John Zamora (Director Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 15 de septiembre de 2026.- Los motores de la campaña electoral ya están encendidos y muchos los nombres que comienzan a saltar la ruedo para reemplazar a Dumek Turbay en la Alcaldía de Cartagena.
Apenas entendible que, de momento, no haya uno que cautive y, por lo pronto, la mayoría acusa “falta de estatura política” para suscitar confianza, o por lo menos, algo de entusiasmo: motores de patineta, de batería pequeña, velocidad limitada y escaso kilometraje.
Lo más probable es que sigan apareciendo mas patinetas, pues en estos tiempos de redes y pretendidas viralidades, la tentación de aparecer con el rótulo de “candidato a la Alcaldia” es irresistible.
Así, rondará el medio centenar de “vehículos de baja gama” dando vueltas, mientras la ciudad aguarda que suene el verdadero rugido de un motor de combustión con el perrenque para asumir la Alcaldia y los retos pos-Dumek.
Así no lo quieran admitir, en muchos de ellos la escasa estatura política es una condición innata e irreversible. Por más que bailen, jueguen fútbol, desayunen en Bazurto, o vayan al gimnasio, les será imposible crecer.
Bien lo dicen los políticos consumados: La Alcaldia “no es mango bajito” y por eso muchos creen que con su enanismo podrán conquistarla.
En la recta final, solo un manojo de quienes integran esta frondosa lista de precandidatos, acaso, logrará concitar suficiente respaldo como considerarse “opción”.
Por lo pronto, lo que se atisba -tal como pasó con Abelardo a un año de la elección presidencial-, es que surja un “gallo tapao”, que todavía no está en la arena, a sabiendas del comportamiento atípico electoral de Cartagena: la gente vota por el alcalde que le da la gana, y de nada sirven las estadísticas de elecciones presidenciales. (Ojo, Pacto Histórico)
Desde luego, en el sonajero hay quienes ya tienen un nombre labrado, y algo de estatura. No comienzan desde cero, ni nacieron atrofiados, ni son “patinetas”. Es el caso de quienes ya estuvieron en un proceso para Alcaldía como Javier Julio o Jackeline Perea, o se ubican en la órbita dumeksista como Bruno Hernández o Yayito Bustillo.
¿Y Yoyo Benedetti? Depende… es que eso de ganarse la lotería dos veces, para ser Representante y Senador, no cuenta tanto como métrica de estatura política sino dato para el libro Guinness.
Estamos en septiembre y las patinetas seguirán rodando a baja velocidad, para pasar silentes los aguinaldos navideños… en febrero se agitará el cañaveral.
