Arjona: Oportunidad perdida – Opinión de Enrique Charris

Por Enrique Charris (Especial para revista Zetta).- Cartagena de Indias, 11 de octubre de 2026.- Una de las grandes perversiones de nuestra democracia, consiste en el hecho de que muy pocos mandatarios llegan al los primeros despachos regionales y locales con la independencia necesaria para imponer sus agendas, o por lo menos su ejecución. Los acompañamientos políticos, o apoyos, como comúnmente se nombran, por lo general, por no decir que siempre, van atados a concesiones burocráticas, presupuestales y contractuales en favor de quienes apoyaron al candidato devenido en alcalde o gobernador y, aun, presidente. Ello impone, al mandatario de que se trate, un “deber de silencio” frente a las ejecuciones del nombrado, del contratista y/o del grupo político que apoyó, lo cual como es de esperarse genera unas ruedas sueltas en la administración que ponen al mandatario a dar excusas para defender lo indefendible, mas que a exigir de su subalterno o del contratista, el cumplimiento de sus deberes como funcionario y/o el cumplimiento del contrato.

Contrario sensu, cuando a esos cargos llegan candidatos independientes, entendiendo por estos a aquellos que no requirieron del apoyo de los grupos políticos tradicionales o la financiación de sus campañas por los potentados de la región o del país, se abre para el elegido un grandísimo abanico de oportunidades de acción, en beneficio general, que le permitirán trabajar sin las ataduras de los compromisos burocráticos, contractuales, presupuestales y poder ejecutar un plan de desarrollo acorde con su visión del municipio, departamento o del país.

Es el caso que hoy ocurre en Arjona que en 2023 eligió una propuesta populista, de escasa experiencia y menos preparación, pero que se enfrentó a la política tradicional y ganó. Y ganó la propuesta populista pero, como nunca, perdió Arjona. Un hombre trabajador, foráneo (cachaco), pero escaso en preparación y experiencia, ganó las elecciones y llegó al primer cargo de la capital ganadera de Bolívar “con las manos sueltas”, con la libertad de poder trabajar sin las ataduras que imponen los acuerdos políticos, las financiaciones privadas y los compromisos presupuestales.

Pero en vez de dedicase a trabajar, como lo ha hecho en el ámbito privado, por Arjona y su gente, se dedicó fue a graduar de enemigos suyos y perseguir a todo aquel que no lo acompañó en las urnas, a casar peleas infructuosas y a administrar con revanchismo y odio, a tal punto que finalmente ha convertido su administración en más de lo mismo, más de lo que supuestamente atacó, con el agravante, de que va a dejar un regalo a los arjoneros de DOCE MIL QUINIENTOS MILLONES DE PESOS ($12.500.000.000,oo)M/Cte., de un empréstito para arreglar la plaza principal del municipio y la construcción de un nuevo cementerio para los fallecidos de Arjona.

Un crédito a poco mas de un año para entregar la administración que lo único que demuestra es la falta de planeación que ha acompañado su básica y muy mediocre ejecución y que además genera mas dudas que certezas en los ciudadanos. No sabemos como irá a ejecutar un presupuesto de ese tamaño, si tenemos en cuenta que para ejecutar un contrato celebrado, burlándose del estatuto contractual, y construir un tramo de 1.100 metros de pavimento en concreto rígido, en un plazo de 6 meses, aun no lo ha entregado y van 14 meses de trabajo.

Arjona en este cuatrienio tiene 2 obras de envergadura para mostrar: La vía Arjona – Las Piedras y el tramo de 1.100 metros de la vía Arjona – Rocha y ambas obras fueron gestionadas, conseguidas, aprobadas y financiadas por la Gobernación de Bolívar acertadamente dirigida, en mi concepto, por Yamil Arana Padauí. De la misma forma llevó el gobernador dotación para el hospital y se paró firme en el tema de unos recursos para un festival musical que paró a raíz de unas “indelicadezas” en la versión que anteriormente se había realizado. Unas 4 calles pavimentadas por el municipio, otra cepillada y rellenada en zahorra y pare de contar. Lo demás, anuncios, redes, “discurso veintejuliero”, espectáculo y nada de fundamento. Las estadísticas de comportamiento y mediciones de sobre la eficiencia ubican a Arjona en los últimos puestos del escalafón en Bolívar, lo cual no es raro y era de esperarse, cuando en las primeras de cambio de su gestión, el señor alcalde mostró como una de sus grandes acciones sacar a todo su gabinete a barrer la plaza principal. La seguridad en Arjona está manga por hombro, atracos a mano armada a cualquier hora del día y en todos los barrios, hombres armados despojando sus pertenencias a los ciudadanos, incluso en el negocio de propiedad del alcalde y no hay reacción, no hay apoyo a la Policía Nacional y a la Infantería de Marina menos y así es muy difícil mantener un municipio en orden y seguro.

Ya el sol se le está poniendo en la espalda y su periodo está llegando a su final, afortunadamente. Y es el momento de empezar a ver nombres, para recibir el desastre que queda, personas que vengan con visión, con ganas de trabajar, con conocimiento de lo público, con orden, que se sepan rodear de gente preparada y trabajadora, que sepan gestionar y bajar dinero del nivel nacional y departamental para embarcar a Arjona en obras de envergadura que proyecten el municipio y potencien sus grandes posibilidades.

Los arjoneros no se pueden volver a equivocar porque el margen está muy estrecho y .

ENRIQUE MIGUEL CHARRIS GONZALEZ