
Por Dumek turbay Paz (Alcalde de Cartagena de Indias).- (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 12 de octubre de 2026.- A propósito del exitoso Gran Fondo Nairo Fest 2026 en Cartagena, que superó todas las proyecciones y expectativas, quiero aprovechar para que hablemos de turismo y demos una discusión técnica y constructiva, con datos y cifras, sin sesgos. Veamos.
Cifras del Gran Fondo Nairo Fest:
✔️ 11 mil inscritos, más de 25 mil visitantes de 20 países de todo el mundo.
✔️ Ocupación hotelera cercana al 80 % durante los días del evento.
✔️ Una derrama económica de US$20 millones que se quedan en Cartagena y que impacta directamente en la economía formal y popular de la ciudad, porque ganan desde el hotelero hasta el vendedor de agua.
A propósito, el turismo deportivo, por ejemplo, es uno de los segmentos desde donde nos hemos consolidado como destino desde 2024. Recientemente, el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, a través del Ministerio del Deporte, manifestó su intención de fortalecer y redoblar esfuerzos. En esa misma línea de cooperación interinstitucional, con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y bajo el liderazgo de Mauricio Gómez, y en el marco de una agenda conjunta para fortalecer los sectores turísticos, empresariales y de comercio exterior en la ciudad, hemos analizado lo que, según los datos, algunos catalogan como fenómeno de desaceleración del turismo extranjero en Colombia. Esto, por supuesto, no corresponde a un «con corte de», como algunos malintencionados lo han querido presentar. Es decir, no es que a partir del 7 de agosto de 2026 una familia estadounidense haya decidido cancelar sus vacaciones en Cartagena porque hubo cambio de gobierno y el presidente que llegó no le gustó. No funciona así. El fenómeno tiene unas causas y está enmarcado en un contexto. Salirse de esto es demagogia y mala leche. Ese «decrecimiento» viene desde 2025, no es nuevo.
Vamos a los datos (Migración Colombia). Enero-agosto de 2026 frente al mismo periodo de 2025: Colombia, -4,0 %. Cartagena, de hecho, fue el destino que más resistió, con un -0,7 %, casi nada. Bogotá y el Eje Cafetero fueron los más afectados, con un -5 %. Y es que ya en abril de este año, cuando ni siquiera se conocían los resultados de primera vuelta presidencial, el presidente ejecutivo de Cotelco Colombia, José Andrés Duarte, había advertido sobre la caída de visitantes no residentes al país y las «presiones estructurales». Pídanle el discurso, que ahí está. Según las cifras del gremio, en ese momento el país pasó de recibir cerca de 7 millones de visitantes en 2024 a 5,9 millones en 2025, una reducción superior al 15 %.
Aun así, en Cartagena seguíamos dándole duro a la gestión turística, a las ferias de promoción del destino, al posicionamiento de sus segmentos turísticos y a la ejecución de infraestructura social que les permita a cartageneros y visitantes tener una mejor experiencia en el destino, no solo para que vuelvan, sino para que nos recomienden.
Ahora, ¿qué está pasando y por qué ocurre este fenómeno? Es multicausal. La revaluación del peso frente al dólar, por ejemplo. Sin afirmar que esto sea bueno o malo, pasar de $4.800 a $3.100 significa quitarle $1.700 a la capacidad de consumo de un turista extranjero. Eso, por sí solo, hace que dejemos de ser competitivos.
Por otra parte, el aumento del crudo Brent ha encarecido los tiquetes aéreos hasta en un 10 %. Las advertencias de viaje (travel warnings) también frenan al turista. Ese «nivel 3» estadounidense en el que está Colombia puede reducir hasta en un 25 % la llegada de turistas de ese mercado. Y ese es precisamente un reto que tenemos como país, y un desafío que el nuevo gobierno está enfrentando sin ambages y con decisión: el restablecimiento de la seguridad y la ocupación estatal de territorios vedados.
En síntesis, hay enormes desafíos por atender y este gobierno, que recién comienza, los conoce y los asume con rigor y responsabilidad. Lo importante, y lo debo reconocer con honestidad, es que es un gobierno que escucha, toma atenta nota, analiza el contexto y actúa inmediatamente. O sea, dice y hace.
Y Cartagena, para el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, es punta de lanza en materia de turismo y comercio exterior. Lo importante aquí es que ya no estamos solos en ese camino: vamos de la mano del Gobierno nacional en un plan estratégico consistente en:
1. Posicionamiento del destino a través de un robusto plan de promoción turística nacional e internacional, que nos consolide como el destino preferido del Gran Caribe. Esto estará a cargo de Corpoturismo Cartagena.
2. Fortalecimiento de la gestión turística del destino, liderado por la Secretaría de Turismo de Cartagena. Ordenamiento y gestión integral de playas; seguridad; orden y autoridad; turismo comunitario; capacitación permanente de los operadores turísticos y actores de playa.
3. Turismo sostenible y competitivo. Fortalecimiento de la conectividad aérea.
4. A través de la Secretaría de Infraestructura y el Ministerio de Transporte, ejecución de infraestructura turística y resiliente: Protección Costera, Ordenamiento de Playas, Gran Malecón del Mar, Plan 4 en 1 de control de mareas en Bocagrande y Castillogrande, ampliación del actual aeropuerto y ejecución del nuevo HUB de Las Américas, entre otras.
Para terminar, a Nairo Quintana, mi ídolo de siempre, gracias por hacer su despedida del ciclismo profesional en Cartagena, un fin de semana en el que quedaron suficientemente demostradas dos cosas: que Nairo es el ciclista más importante en la historia de Colombia y Latinoamérica, y uno de los más grandes del mundo; y que Cartagena se sigue consolidando como el destino de turismo deportivo más importante del país y la región.
