Cartagena de Indias, 13 de octubre de 2026.- Voces de solidaridad surgieron en Bolívar con la Primera Dama de la Nación, Ana Lucía Pineda, tras el ataque misógino del llamado «caricaturista» «Matador» (Julio César González), militante del Pacto Histórico.
El primero en salir en defensa fue el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, quien dijo que «Colombia tiene una primera dama de lujo». También se pronunció el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, quien conceptuó que es «una afrenta contra todas las mujeres del país». A su vez, la representante Camila Salas señaló: «La violencia contra las mujeres no es humor, la misoginia no es sátira y los antecedentes no pueden ignorarse ni normalizarse». La también representante Juliana Aray expresó: «Eso es violencia política».
Yamil Arana, gobernador de Bolívar
A mi si me da orgullo decirle al mundo que Colombia tiene una primera dama de “lujo”, decente, llena de valores y principios. En poco tiempo se ha ganado el cariño de todo un país, en Bolívar reconocemos y agradecemos lo que hace.
Dumek turbay, alcalde de Cartagena de Indias
Desde Cartagena de Indias, junto a Liliana mi esposa, manifestamos toda nuestra solidaridad con la primera dama de la Nación, Ana Lucía Pineda.
El vil y cobarde ataque del mal llamado «caricaturista» “Matador”, es una afrenta no solo contra la figura de la esposa del presidente Abelardo de la Espriella, sino contra todas las mujeres del país, no importa su condición, raza, credo o postura política.
Las diferencias no se tramitan maltratando a una mujer, desumanizándola, lo de este atarbán se llama misoginia y debe ser sancionado con severidad.
Camila Salas, representante a la Cámara
La crítica es legítima; la humillación no. La libertad de expresión no puede ser una licencia para agredir, denigrar y atacar la dignidad de una mujer. Mucho menos cuando quien lo hace tiene antecedentes de violencia de género y ha convertido la agresión verbal en una constante.
Mi rechazo a los ataques de Matador contra la primera dama, es categórico. La violencia contra las mujeres no es humor, la misoginia no es sátira y los antecedentes no pueden ignorarse ni normalizarse. Quien cruza los límites del respeto debe asumir la responsabilidad por sus actos. El silencio y la tolerancia no pueden seguir siendo la respuesta.
Juliana Aray, representante a la Cámara
Mi respaldo a la Primera Dama, Ana Lucía Pineda. Hacer política siendo mujer trae un costo adicional: que te juzguen por el cuerpo, la ropa o la voz antes que por tus ideas o acciones. Eso es violencia política. Hay que nombrarla, rechazarla y denunciarla, porque el silencio desanima a las nuevas generaciones de mujeres que quieren liderar.
Quiero una Colombia donde participar en política no le cueste tanto a una mujer.
Bogotá, 11 de octubre de 2026
¡BASTA YA DE MISOGINIA! LA DIGNIDAD Y EL LIDERAZGO DE LAS MUJERES EN LA VIDA PÚBLICA SE RESPETAN
Históricamente, las mujeres han tenido que enfrentar enormes barreras para conquistar y consolidar espacios de liderazgo en la vida pública.
Cada avance ha exigido superar prejuicios, discriminación y distintas formas de violencia que buscan desacreditarlas, silenciarlas o reducir su participación.
Ejercer un liderazgo público no puede significar renunciar a la dignidad ni aceptar la humillación como el precio de ser mujer.
Por eso, el Gobierno Nacional, sus ministros, ministras y altos funcionarios rechazan de manera categórica, contundente y sin ambigüedades los ataques de carácter misógino, sexista y denigrante dirigidos contra la Primera Dama de la Nación.
Rechazamos las expresiones atribuidas al caricaturista Julio César González, conocido como Matador, particularmente la utilización del término «ratica» y los señalamientos relacionados con la apariencia física de la Primera Dama.
La animalización de una mujer y los ataques contra su aspecto físico son formas de descalificación que consideramos profundamente misóginas.
No cuestionan sus ideas, sus decisiones ni su trabajo. Por el contrario, recurren a estereotipos de género que pueden menoscabar su dignidad y desacreditar su liderazgo público.
La misoginia no puede disfrazarse de humor ni utilizarse como instrumento de confrontación política.
La libertad de expresión protege la crítica, la sátira y el debate democrático, pero también existe el derecho de rechazar públicamente las expresiones degradantes y discriminatorias.
Resulta inaceptable que las mujeres sigan enfrentando burlas sobre sus cuerpos, descalificaciones personales y expresiones deshumanizantes por ocupar espacios de visibilidad y liderazgo.
Ninguna mujer en Colombia, sin importar su ideología, su origen, su apellido o su posición pública, debe soportar la humillación como condición para participar en la sociedad.
La legislación colombiana reconoce la gravedad de estas formas de violencia y discriminación. La Ley 1257 de 2008 establece medidas para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres, incluida la violencia psicológica.
Por su parte, la Ley 2453 de 2025 contempla mecanismos frente a la violencia contra las mujeres en el ejercicio de sus derechos políticos, incluidas conductas basadas en el género que puedan afectar su liderazgo, participación e imagen pública.
Hacemos un llamado firme a la Fiscalía General de la Nación para que examine estas expresiones con la seriedad y diligencia que exige la protección de los derechos de las mujeres.
Corresponde a las autoridades competentes determinar, con plena independencia y respeto por el debido proceso, si los hechos configuran alguna conducta sancionable y si procede activar los mecanismos legales correspondientes.
La lucha contra la violencia de género exige coherencia institucional. No puede existir una condena selectiva: lo que se rechaza cuando afecta a unas mujeres no puede justificarse, minimizarse o ignorarse cuando se dirige contra otras.
Defendemos la libertad de prensa, la caricatura y el disenso político. Pero también defendemos el derecho de toda mujer a que su dignidad sea respetada, sin que su apariencia física o su condición de género sean utilizadas como herramientas de descalificación.
Expresamos nuestra solidaridad y respaldo a la primera dama de la Nación y a todas las mujeres colombianas que han enfrentado humillaciones, discriminación o violencia por ejercer su liderazgo y participar en la vida pública.
EL RESPETO POR LAS MUJERES NO SE NEGOCIA. LA MISOGINIA NO SE JUSTIFICA Y LA DEFENSA DE SU DIGNIDAD NO ADMITE DOBLES DISCURSOS.
GOBIERNO NACIONAL DE COLOMBIA
Gabinete Ministerial y altos funcionarios del Gobierno Nacional.
Firmas
José Manuel Restrepo, Vicepresidente de la República de Colombia.
Carlos Andrés Ríos, Secretario General de la República.
Nicolás Gómez , Jefe de Despacho Presidencial.
Iván Cancino, Ministro de Justicia y del Derecho.
Jorge Eduardo Mora, Ministro de Defensa Nacional.
Indalecio Dangond, Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural.
Ana María Vesga, Ministra de Salud y Protección Social.
Natalia López, Ministra del Trabajo.
Rodrigo Lara, Ministro del Interior.
Omar Bula, Ministro de Relaciones Exteriores.
María Nohemí Arboleda, Ministra de Minas y Energía.
Miguel Gómez, Ministro de Hacienda y Crédito Público.
Ilva Myriam Hoyos, Ministra de Educación Nacional
Fabio Arjona, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.