La Champeta siempre ha sido bienvenida al TAM: el cuestionamiento es al picó

La directora del IPCC, Saia Vergara, asumió una defensa vehemente de la presentación del poderoso picó El Imperio en el Teatro Adolfo Mejía, y acudió a la estrategia de satanizar críticas asociándolas al “clasismo, el racismo o la aporofobia” (fobia a las personas pobres o desfavorecidas).

Dado que Vergara vivió siempre fuera de Cartagena y apenas llegó este año, es probable que no conozca que la Champeta siempre ha sido bienvenida en el teatro Adolfo Mejía y son varios los espectáculos que la han tenido como protagonista.

El 16 de agosto de 2007, hace 13 años, una de las figuras legendarias de la Champeta, El Sayayín, se presentó en este escenario cantando su éxito emblemático “Paola”, acompañado por la Cartagena Caribe Big Band, que esa noche hacía su estreno.

Y como este, son muchos los espectáculos que han tenido a la Champeta como invitada de lujo, por lo que el esfuerzo desviante de la discusión quedará para mentes de estrecho entendimiento, o de acomodado criterio.

Lo que se está cuestionando es la voluminosa carga que representa este picó, y los decibeles que pueden afectar los elementos internos del teatro.

En un comunicado, la señora Vergara nada dice de la póliza de garantía que debe amparar al patrimonio público que representa el teatro, ni explica la naturaleza del vículo del IPCC con El Imperio, pues su actitud es más propia de una relacionista pública o propietaria del picó, que de directora del IPCC, una entidad distrital de carácter público y regida por normas para entidades de esa naturaleza.

La pretendida descalificación de la discusión asociándola a clasismo, racismo y apotofobia (fobia a las personas pobres o desfavorecidas) está contenida en este comunicado oficial:

INFORMACIÓN A LA OPINION PÚBLICA Y COMUNIDAD EN GENERAL
Cartagena de Indias D.T. y C., 19 de agosto de 2020
Cuando dos patrimonios se encuentran
El Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, IPCC, tiene como misión la salvaguarda del patrimonio material e inmaterial de Cartagena de Indias, sus corregimientos y zona insular.

Dentro del catálogo de expresiones, manifestaciones y bienes de interés cultural locales se encuentra la champeta, uno de los patrimonios inmateriales cartageneros que pone de manifiesto, como otras músicas asociadas a la resistencia en el mundo, la lucha frente a los flagelos que aquejan a la ciudad, tales como el . A partir de esa reflexión, la presentación del picó El Imperio en el escenario del Teatro Adolfo Mejía – TAM, además de un afortunado encuentro entre dos de los patrimonios más importantes de la ciudad, es la oportunidad para abrir el acceso a un público que se ha visto excluido de un bien cuya intención principal, por allá en 1811 era ser el teatro de toda la ciudad.

Una de las reservas que podría causar un evento de esta magnitud histórica es que un gigante incomprendido como el picó, conocido por la potencia de su música, no solo en términos sociales sino también en términos de los decibeles que emite, afecte las delicadas ornamentaciones que embellecen el teatro.

Sin embargo, desde el momento en que surgió la idea de este concierto virtual se tuvo presente que, ante todo, se tendría el mayor cuidado hacia la estructura monumental sin perder el lustre del picó.

Por tal motivo, el montaje aprovechará las ventajas de un teatro como el Adolfo Mejía para utilizar su tramoya con un despliegue tecnológico que incluye 24 Cabezas Móviles.

El escenario tendrá, además, una sobretarima 8×6 metros, Truss de 2 y 3 metros, 40 metros de Pantalla led, 8 monitores de piso y 7 cabinas de bajo que deletrean IMPERIO. Todo este despliegue será dispuesto de tal forma que produzca los decibeles mínimos necesarios para hacer seguimiento a la transmisión sin generar afectaciones.

La presentación tendrá lugar de espaldas a la platea de modo que los palcos del TAM sean apreciados por quienes accedan al concierto en línea. Es importante aclarar que no será necesario utilizar todos los bajos dado que el sonido del picó irá directamente a cabina y de allí a la señal que será transmitida por la internet y que recibirán los admiradores de esta manifestación en sus casas, donde podrán subirle el volumen hasta donde a bien tengan.

Además de los componentes anteriormente mencionados, el montaje contará con 100 Pares LED, 8 Micrófonos, 1 Saxofón, 1 Piano, 1 Guitarra, 1 Bajo, 8 Criojet, 2 Baterías Yamaha dtx multi12 y los clásicos picoteros, Cabina Pioneer Xdj r2, Sampler akai Life y un Controlador akai Pad 16 para el deleite de su público.

Un picó en la Plaza de Toros podría alcanzar los 110 decibeles; una boda en el teatro llega a los 90; El Imperio tiene el compromiso de mantenerse entre los 70 y 80 Db, que equivalen a un sistema de reproducción casero a todo su volumen, de este modo se garantiza que sus artistas hagan seguimiento de sus presentaciones y puedan dar el espectáculo al que están acostumbrados.

Esta presentación será controlada bajo estrictos protocolos de bioseguridad que garanticen la salud de quienes participarán no solo en el escenario, sino apoyando la parte técnica y logística.

Podemos garantizar, además, que esta intervención musical no añadirá componentes extraños al escenario del TAM. El raider técnico, el equipamiento e incluso una mayor potencia de sonido ya han sido utilizados en teatro en bodas, conciertos o eventos sociales sin producir afectaciones.

Esperamos que el Teatro pueda seguir contribuyendo a la reactivación de las actividades artísticas en estos momentos en que el ecosistema cultural tanto lo necesita.

Así mismo, trabajaremos para ofrecer a la ciudadanía un espacio lleno de cultura, privilegiando el acceso democrático y la oferta de calidad para la ciudadanía cartagenera.