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¿Voto tibio, voto egoísta o voto sin amor de patria? – Opinión de Dusán Vélez

Por Dusán Vélez (Especial para Revista Zetta).- Cartagena de Indias, 16 de junio de 2022.- El próximo 19 de junio definimos el futuro de Colombia y decidimos: Entramos a una etapa de seguir creciendo y potencializándonos como la economía mas pujante de la región para acabar con la desigualdad y la pobreza, o entramos en un experimento a ver si nos termina yendo como Chile, Perú, Argentina o, mas grave, como a Venezuela; esto en cuanto a economía, pero hay algo peor, mantener nuestra democracia o terminar como Cuba, Venezuela o Nicaragua. Ante este claro panorama, cómo se puede ser tan ciego e indolente con el futuro de Colombia y votar en blanco?

El voto en blanco es un derecho real y constitucional que merece todo mi respeto, yo mismo he votado en blanco y lo he promovido en varias oportunidades, lo que no podemos es ser ciegos, prepotentes o, peor, ignorantes en entender que el voto en blanco en una segunda vuelta presidencial no suma a ningún candidato, pero si puede restar y dependiendo de las circunstancias causar efectos diferentes.

En el año 2015 para las elecciones a la Alcaldía de Cartagena, participé no solo apoyando, sino que entré a formar parte del equipo de campaña del candidato Andrés Betancourt, en esa contienda electoral además de Andrés existían dos candidatos punteros: Antonio Quinto Guerra y Manolo Duque, como recordarán muchos Manolo Duque tuvo problemas para la validación de las firmas con las se inscribió, situación esta que terminó superando. Sin entrar en mayores detalles, la realidad es que para los últimos días de campaña en todas las mediciones incluidas las internas de nuestra campaña, el candidato Manolo Duque salía con la mayor intención de voto, Quinto de segundo y Andrés de tercero, como es natural en las contiendas electorales los acercamientos entre campañas son parte de la mecánica con el fin de buscar alianzas y adhesiones para fortalecerse y lograr el triunfo. Siendo así, de los múltiples acercamientos con las dos campañas más opcionadas y teniendo casi la certeza de que era prácticamente imposible para Andrés ganar las elecciones quedamos ante la disyuntiva de apoyar a alguno de los dos candidatos punteros o ir hasta el final a sabiendas que ese voto equivaldría a lo que hoy en las actuales elecciones presidenciales para mi equivale el voto en blanco, es decir, un voto desde el punto de vista práctico, para la ciudad inútil.

El desenlace de aquella situación lo conocen bien los cartageneros, previa concertación con Andrés lo cual en principio no estuvo claro, pero que finalmente el mismo Andrés aclaró públicamente, me fui a apoyar la campaña de Quinto Guerra porque de los dos opcionados me parecía el que mejor hoja de vida tenía para administrar los destinos de Cartagena, sabía el costo que tendría para mi en lo personal esa decisión y que como es habitual en las campañas políticas me darían palo por eso, pero tenía claro que el rumbo de Cartagena estaba por encima de cualquier interés personal. Finalmente, Andrés decidió irse hasta el final con el resultado que todos conocemos, algo respetable, pero para mi parecido a lo que está haciendo Fajardo para la segunda vuelta de las actuales presidenciales, al tomar la decisión de votar en blanco y no asumir una posición determinante, Fajardo al igual que todos los que piensan votar en blanco está siendo egoísta con Colombia, en especial Fajardo porque además de ser un líder influyente, estoy seguro lo hizo pensado en lo que más le conviene para su futuro político, personal, y no en Colombia.

Por todo lo anterior, por la posición de Sergio Fajardo y la de todos los que pretenden votar en blanco inútilmente, considero que no es un voto tibio, es un voto egoísta que nos pone en riesgo de perder nuestra libertades, por lo que lo único que representa es una falta total de amor de Patria.

Twitter: @DusanVelez