Ette Ennaka, el pueblo que se resiste a desaparecer – Crónica del Dr. Eduardo Pertuz

Por Eduardo Pertuz (Especial para Revista Zetta).- Camino a Valledupar, capital del departamento del Cesar y habiendo pasado por el municipio de El Difícil, en el departamento del Magdalena, nos desviamos buscando el resguardo indígena Issa Oristunna, de la comunidad Ette Ennaka, que significa «la gente verdadera». Desde la carretera principal se avanza en trocha hasta al resguardo, a una hora de distancia, pasando por municipio de Sabanas de San Ángel.

Motivados por el gran trabajo del antropólogo Juan Camilo Niño, quien convivió con ellos varios años documentando su lengua, como una forma de evitar la extinción de su idioma Ette Taara, emprendimos la aventura culturalmente enriquecedora.

Los Ette Ennaka, también conocidos como Chimilas, prefieren ser reconocidos como los Ette. De las 65 lenguas indígenas que se hablan en Colombia, 12 están por desaparecer y la Ette Taara es una de esas, de los 1.600 promedio de Ette Ennaka, solo la hablan 320. Los Chimilas tienen 6000 años de existencia, llegaron casi a la extinción en la época de la Conquista española, han resistido los cambios geopolíticos, abusos de latifundistas, a duras penas sobreviven en pequeños resguardos donde antes era su vasto territorio, comprendidos desde las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, la isla de Mompox y la Ciénaga de Zapatosa, la ribera oriental del río Magdalena, el río Ariguaní hasta el río Cesar.

Uno de los Chimilas más reconocidos fue el Cacique Upar

Al llegar a Issa Oristunna, preguntamos por el profesor de lengua Ette Taara, Narciso Puello, quien amablemente nos guió por su comunidad, promedio son 300 habitantes, están organizados y cada familia tiene una misión, viven de manera básica, sin lujos, cultivan su propia comida y elaboran hermosas mochilas de algodón tejidas, donde cada trenzado significa un pensamiento, al final cada una representa momentos de reflexión de su vida. Visitarlos es una enseñanza y un ejemplo de grandeza y humildad, a pesar de las condiciones austeras, se las arreglan para sobrevivir. En su cosmovisión, interpretan los sueños; al analizarlos, observamos que es una forma de transmitir sus saberes y su cultura.

Según la UNESCO, cuando se termine el siglo XXI, más del 90% de lenguas maternas dejarán de hablarse, serán reemplazadas por el inglés, el español y el chino.

El pueblo de Issa Oristunna está conformado por los últimos sobrevivientes de los Ette Ennaka. Gracias por permitirnos visitarlos y conocerlos, mi admiración por su fuerza interior, que la deidad los acompañe; mi misión es mostrarles al waacha (hombre blanco), aquí están y estarán por siempre los Ette Ennaka.