Las fotos – errores más desfavorables de campaña

Cartagena de Indias, 27 de octubre de 2023.- En tiempos donde todo queda registrado en foto o video, hay instantáneas que marcan grandes momentos. En las campañas políticas se busca el mejor ángulo, la mejor expresión, y en esa búsqueda a veces se incurre en errores que resultan determinantes: son las fotos que jamás debieron tomarse… y si se tomaron, jamás debieron publicarse.

En el caso de la campaña a la Alcaldía de Cartagena, hemos seleccionado las cuatro más desfavorables, las que han acarreado un perjuicio irremediable, difícil de borrar.

El abrazo de Dau a Mariamulata

Es la foto más perjudicial de la historia política de Cartagena, de lejos.

La señora Judith Pinedo apenas salía de la reclusión en la que estuvo por dos años debido a una condena penal que fue anulada, y mucha gente la esperó a la salida de la Infantería de Marina, donde pasaba el «carcelero». Allí, sin que nadie lo invitara, estaba William Dau, el mismísimo alcalde de Cartagena, quien le dio un abrazo que en su momento ella agradeció, pero que la ha atormentado toda la campaña.

La foto terminó confirmando que la señora Pinedo era la candidata a la Alcaldía que el régimen de Dau está apoyando, que por eso le mantuvo a su esposo, Arturo Zea, con un alto salario como asesor de Despacho, y que mucha gente de la cuerda de Pinedo se mantuvo vinculada a la Administración, un cordón umbilical del que Pinedo no pudo desatarse, ni por más de lo negó y renegó. Voces como las de Jacqueline Perea se encargaron de echarle limoncito a la herida.

 

La comedia y los comediantes

Que te inviten a foros y debates… o que no te inviten, es un asunto corriente en campañas

Pero que a falta de escenarios serios, termines acudiendo a una comedia, es un error garrafal de campaña.

Por quererse mostrar como personas sencillas, con buen sentido del humor, terminan siendo objeto de la burla del comediante, y proyectando una imagen perdedora.

Es lo que pasó con el comediante «Juanpis González», quien también había hecho el ridículo bailando con William Dau en la muralla. Un error de campaña, muy adverso para Javier Julio, José Osorio y quien se tenía como académico y serio, el abogado Javier Doria, quien terminó mostrando que su único «mandado» era atacar a Dumek Turbay para luego unirse a Mariamulata. Lo pero es que en el show, el cómico le dijo a Doria: «¡Chao, bambino!». Fatal.

Un abrazo de «Primera Línea»

Gustavo Bolívar es uno de los liderazgos más contaminantes de la política, con una imagen tóxica, y quien se encamina a perder la alcaldía de Bogotá a manos de Carlos Fernando Galán. Esa imagen «perdedora» y con toda la carga negativa que trae se la impregnó a Javier Julio, quien no había mostrado esas «amistades», pero quedó claro de qué lado de la historia está, una historia que la ciudad no quiere escribir.

 

El saludo de la corrupción

Medellín quiere salir del desastre en que Daniel Quintero la dejó, alguien similar a William Dau en la siembra de odio, en la peladera, en la corrupción y en la mediocridad. Y José Osorio se tomó la foto y heredó todos esos «genes». Lo poquito que había alcanzado a marcar, se diluyó. Una foto para borrar, una candidatura para recoger.